Durante todo este camino de preparativos para mi boda me topé con personas y lugares que cambiaron mi vida para bien y otras cuya interacción no me aportó y hasta me quitó. Quiero compartirlo con ustedes por si algún día planean una boda en Punta Mita, pongan mucha atención de lo que sí haría y lo que jamás repetiría.
Para empezar me hospedé en el Four Seasons de Punta Mita donde: ¡OH MY GOD! el servicio y la maravilla de hotel. De verdad. y les juro que no estoy exagerando, he estado en cientos de los lugares mas chic en diferentes partes del mundo y pocos hoteles me han dejado con la boca abierta y con las ganas de regresar mínimo una vez por año con hijos o en plan romántico, para descansar y que me traten como una verdadera reina. No hay detalle que se les escape y jamás escuché un “no se puede” como respuesta. El kids club es lo más parecido que hay a un mini Disneylandia y la comida, y todo… ¡Wowwww! Un detalle que me pareció de lo más decente de su parte es que por ejemplo, la comida de los niños no te la cobran, y no es que importe pero cuando está en esos trips de súper lujo cualquier ayuda es bien agradecida. Otro detalle que me encantó es que te llamen por tu nombre y que cada vez que te recoge un cochecito de golf para llevarte a donde quieras sepan, en un 90% de las veces, a donde vas sólo por haberte conocido el primer día. Puedes pedir que te bajen lo que quieras de tu cuarto y cualquier revista y agua en spray Evian en la cara, todo lo tienen listo para dártelo y con una gran sonrisa. De verdad, de las mejores experiencias que he tenido en un viaje. Adriana Mendes, la encargada de grupos, fue pieza clave en esto.
Mi boda en el club de Playa Los veneros, un éxito. La gente de ahí se portó con nosotros lo mas decente con todos los detalles. La bebida, la accesibilidad para hacer cambios, disponibilidad para hacer que todo se viera perfecto en la playa y el jardín. Para que me entiendan, el domingo nos prestaron la cocina del club de playa para que preparáramos una paella para nuestras familias. Tan agradables, tan cordiales, tan empáticos con nuestras necesidades. Jorge, su director, es un genio y todo su equipo, lo más profesional y divinos. Hata estamos pensando en comprar un departamento ahí de lo felices que estuvimos.
El Café des Artistes de Punta Mita… La primera noche tuvimos una cena y cocteles para los invitados que habían llegado. El banquete lo sirvieron ellos. Debo admitir que la comida fue P E R F E C T A, pero el servicio no fue el que nosotros esperábamos. Sentimos que si el dueño supiera la gente que tiene alrededor tratando a los clientes como nos trató Adriana García a nosotros, los despediría en un dos por tres. Era como si fuéramos delincuentes y “NO SE PUEDE y páguenme todo por anticipado”, era la respuesta siempre. De verdad que es una pena porque la comida ha sido la mejor que he probado pero no los volvería a llamar por el pésimo servicio y maltrato que recibimos.
Nuestra wedding coordinator, ¡una chica sensacional!, totalmente en su papel y muy recomendable su trabajo. Se encargó de que todo estuviera a tiempo, en su lugar y lo hizo muy bien. Su nombre es Ana Luisa Espinoza.
Nuestro productor de boda, Rocco Troyiani, nos fascinó. Al principió pensó que era la boda de Beyoncé y todo se iba por los cielos pero cuando le explicamos lo que nosotros buscábamos, lo cual era algo muy chic pero sencillo y natural, obtuvimos los mejores resultados. La pista era sensacional, los arreglos de las flores, las sillas, las mesas… Todo era de un gusto exquisito y digno de una boda con nuestros más allegados (130 personas). Cozy, íntimo… Así siempre lo quisimos. Nada vulgar ni pretencioso, simplemente un lugar cómodo con antorchas y árboles con velas. Nada de cinco cambios de vestido ni dos mil invitados que jamás nos importaría conocer, nada de coches ostentosos, ni dos millones de flores. Sólo lo que es, una celebración de amor con quienes nos aman.
Mi vestido era de Elie Saab para Pronovias. Para mi gusto fue el vestido más hermoso que siempre soñé tener. Haute Couture total y especialmente diseñado para mí. Gael Deboise fue pieza clave y maravillosa en esta parte. Su apoyo y amistad fue total e incondicional en todo momento. ¡Lo adoro! Migdalia Cavazos me hizo los tocados más chic y maravillosos, también para Pronovias. Es increíble toparte con gente tan profesional y completa en lo que hacen. Nunca hubo duda, nunca un reclamo, nunca tuve miedo, todo siempre lo tuve listo y sin contratiempos por parte de Pronovias y de Elie Saab. ¡Sensacional experiencia!
Mis zapatos de Salvatore Ferragamo de la colección Red Carpet fueron también la sensación. Fueron hechos especialmente para mí y por ello estoy agradecida.
Las joyas que llevé eran Chopard. Los diamantes eran F A N T Á S T I C O S, el tamaño y volumen simplemente perfecto para lo que yo quería. Nada ostentoso, pero en mi opinión justos para ser elegantes y discretos a la vez.
Me maquilló y peinó Alex López, quien siempre es una garantía…¡Lo amo!
Mi esposo fue vestido de Lanvin, su traje era impecable, y la corbata de Tom Ford. Sus zapatos de Salvatore Ferragamo también. Uff… Me encanta… Me lo como por segundos.
La canción que usamos para el primer baile de los novios fue la de Aerosmith, “I dont wanna miss a thing”. Juro que ese momento del baile es el más incómodo e interminable de todos los del planeta. ¡Que oso! Pero vale la pena hacerlo. La canción con la que aventé el ramo fue la de “All the single ladies” de Beyoncé, que me divierte horrores, y el ramo se lo llevó Beatriz, la novia de mi amigo Jero Iturbe.
La boda empezó a las 6:30 p.m con el atardecer y los últimos nos fuimos a las 3:00 a.m. Tomamos mezcal Espíritu Lauro y Champagne Moet and Chandon. Vino Felipe Ruttini y muchas margaritas también.
Al día siguiente tuvimos una paella las dos familias y por la noche nos fuimos a pasar tres días al Hotelito Desconocido en Costa Alegre (a dos horas y media en coche desde Vallarta). La pasamos D E L I C I O S O. Como fuimos entre semana, éramos los únicos en el hotel. La intimidad era absoluta y para mí, la primera lección en un matrimonio. Cuando tienes alguna diferencia, siempre debes de pensar que estás en una isla sola con tu pareja (como realmente nos sucedió en el Hotelito Desconocido). Al encontrarme sola con él me di cuenta que no podía escapar en mi coche ni a la sala de tv, sólo correr a abrazarlo y componer lo descompuesto. No hay luz eléctrica en el hotel, todo velas, pero sí contacto para conectar iPod, etc. Con eso nos fue suficiente. Para llegar a nuestra habitación, que se ubicaba en la play frente al mar, había que cruzar un estero. En la alberca, unas hamacas dentro del agua alegraron nuestro existir. La comida insuperable… El SPA, una maravilla, jajajaja me encantó ¡¡¡¡y lo MEGA recomiendo!!!! Juré regresar mínimo dos veces al año a reconectar mi alma y a sentirme desconectada, REALMENTE del mundo y conectada con lo más importante y lo que sí trasciende.
Ya voy de salida para el Fashion Week de Tel-Aviv, una experiencia que me muero por vivir y de ahí una pequeña escapadita a Jerusalem, Petra, Capadocia y Turquía. I will share all my experiences there. I swear.
Por lo pronto les comparto unas fotitos de mi boda (no muchas porque será publicado en QUIÉN) y del Hotelito Desconocido para que si tienen un chance lo visiten… Les mando toda mi buena vibra y amor.
XXXX
S











Imprimir