Por Ivan Pasillas | Martes 30 de abril de 2013
 Justin Bieber en pleno ataque a un paparazzi
Antes que nada. No, no soy un hater de Justin Bieber, de hecho, si me lo hubieran preguntado hace dos meses, probablemente me hubiera definido como un “Belieber” de corazón. Y no, no se vale decirme nada, porque si me van a criticar por algo, mejor háganlo porque fui al concierto de los Jonas Brothers en el Foro Sol o porque en algún lugar de mi colección de cd’s tengo uno de Era. Seamos justos. Pero precisamente porque “justo” es la palabra que va a definir este post, tenemos que llevar nuestra objetividad hasta el amplio panoráma de la industria musical y aceptar que, desde que Justin Bieber cortó con Selena Gomez, ha ido en un espiral de bajada de superestrella a Britney Spears 2007.
¿Qué fue del chamaco que subía sus videos a YouTube coreando canciones de Ne-Yo? ¿Qué fue del amante-como-los-de-antes que rentaba todo un estadio sólo para poderle proyectar ‘Titanic’ a su novia? ¿Qué fue de la estrella del documental ‘Never Say Never’? ¿Qué fue?
Todos entendemos una decepción amorosa. Es más, puedo asegurar que el 99% de nosotros hemos pasado por ahí, y ninguno ha intentado contrabandear a un chango silvestre por seguridad de un aeropuerto en respuesta. Agradezco que Selena y Justin estén juntos de nuevo (aparentemente) porque post-ruptura, Bieber se había ido a dar un paseo por el lado oscuro de la luna al más puro estilo Anne Heche. Y yo, honestamente, espero que eso cambie ahorita.
Recapitulemos. Justin y Selena cortan y al instante el hijo pródigo del pop es abucheado en Londres por llegar tarde a su concierto. Como si fuera boda (eso no hace); golpea a un paparazzi y es captado en cámara. Atención: no estamos en 1992 y esto no es un capítulo más de la vida de Shannen Doherty (o un episodio de The Real World Hawai); decide que de haber sobrevivido al Holocausto, Ana Frank sería una Belieber -yo, personalmente, creo que escucharía los éxitos del yodel; aparece con máscaras de gas ante los fotógrafos, no vaya a ser que su cara llame demasiado la atención, y termina con el autobus de su tour estacionado en las instalaciones de la DEA por posesión de drogas. ¿De quién estamos hablando, de Justin Bieber o de Snoop Dog porque yo ya no entiendo nada?
Menos mal que Selena está de vuelta, porque JB ya había pasado de “need somebody to love” a “another one bites the dust” más rápido de lo que Lindsay Lohan puede decir arresto domiciliario. Y la cosa aquí es que Justin no lo necesita. Podrán decir lo que quieran de él, pero un chavito que a los 13 años de edad se convierte en una superestrella canadiense por sus propios méritos vocales, no se puede tachar de “inútil” (pese a que el género no sea de su particular gusto). Tiene el talento, tiene los tenis Supra y a Usher moviendo los hilos. Con la paquetería Windows que le cargaron lo menos que podría hacer es convertirse en el próximo Michael Jackson, no la siguiente Amanda Bynes.
Ahora sólo una recomendación. Los amores pueden no durar para siempre, pero la consecuencia de actuar de manera irracional por un sentimiento de vacío, sí. Y más siendo una figura pública. Tan fácil que es borrarla de Facebook, atragantarte de helado, acribillar ‘Total Eclipse of the Heart’ en tu próxima visita al karaoke, y acabar con una coreana en una fiesta de espuma, no hay necesidad de tirar una carrera por el drenaje sólo porque la “fama” y el “ya nada me importan” ganaron en la batalla de prioridades. Y ese dueto con Will i.am, Justin, simplemente se tiene que ir. Empecemos con la recuperación. ¿Intervention, alguien?
Por Ivan Pasillas | Lunes 01 de abril de 2013
Existe esta frase que seguramente habrán escuchado: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.” Pero, todo mundo sabe que, para que una regla se cumpla debe tener su excepción y en este caso, creo haber encontrado la que aplica al famoso dicho en la forma de Nicole Scherzinger.
Celebrando los 40 años de carrera musical de Andrew Lloyd Webber, la alguna vez Pussy Cat Doll, Nicole Scherzinger, tomó el escenario perfectamente ataviada como una dama del buen vestir (o una imitadora de Bérénice Marlohe) para interpretar la famosa “Don’t Cry For Me Argentina” del musical ‘Evita’ y tengo dos palabras para describir lo que sucedió: ¿Desde cuándo?

Puedo o no estar exagerando pero es posible que la de Nicole sea una de las mejores interpretaciones que haya escuchado jamás de “Don’t Cry”. Y claro que eso incluye la de Madonna. De ahí la pregunta “¿Desde cuándo?” Y lo digo en serio, hasta donde yo recordaba, Nicole Scherzinger era capaz de cantar “Dontcha wish your girlfriend was hot like me…” entonada, pero más allá de eso, jamás la imaginé con la capacidad pulmonar para interpretar una melodía que requiere de gran control, de vibrato, de canto a media voz.
Lo tengo que admitir. Quedé plácidamente complacido y ahora veo a Nicole Scherzinger como algo más que una Pussy Cat Doll (ex juez de The X Factor) con más cuerpo que talento. Curioso como un simple video puede cambiar una percepción de manera absoluta. ¿Por qué no estamos aprovechando más a esta mujer? es mi pregunta ahora. Quítenle las botas a la rodilla, las medias de red y los ojos mapache; pónganle un Valentino, péinenla de trenza francesa ¡y alguien por favor dele un dueto con Sarah Brightman!
Por Ivan Pasillas | Martes 19 de febrero de 2013
Tengo que admitirlo. Antes de ayer, no tenía idea de la sensación en la que se habían convertido de la noche a la mañana los protagonistas de ‘Beautiful Creatures’: Alice Englert y Alden Ehrenreich. Pero ahora estoy convencido.
 Alden Ehrenreich y Alice Englert / Getty Images
El día de ayer se llevó a cabo la premiere de ‘Beautiful Creatures’ en Antara, Polanco con la presencia de los actores (y Emmy Rossum – a quien yo estaba más emocionado de conocer, dado que ‘Shameless’, la comedia que protagoniza, me parece una de las mejores series jamás creadas, pero ella no es el tema). Para cuando llegué a la alfombra roja –tarde, porque en esta ciudad, rara vez existe otra opción– el tránsito de los actores ya estaba acordonado de las escaleras eléctricas frente al Society hasta la entrada del cine, y rebosando con fanáticos del libro que, novelas en mano, gritaban emocionados pese a que no había realmente nada a qué gritarle aún.
No sé en qué estaba pensando. Tenía la idea de que iba a llegar a una premiere con otras cuatro personas y dos fans de ‘Phantom of the Opera’, pero con lo que me topé fue completamente lo contrario. Tal vez haya sido que el fenómeno de ‘Beautiful Creatures’ en México no alcanzó jamás niveles Harry Potterianos (y estamos hablando de una novela publicada en 2009. La posibilidad existía) o tal vez era la falta de nombres conocidos, pero definitivamente yo me esperaba una concurrencia mucho menor y mucho menos…entusiasta, digamos. Después de todo, pese a la presencia de Emma Thompson, Viola Davis y Jeremy Irons (quienes no han hecho aparición en la gira promocional) en la película, los dos protagónicos de la aventura young adult eran virtualmente desconocidos en la industria.
Luego de gritos afónicos, fotos con Alice y Alden y los 20 minutos que me tomó cruzar de Chilis a la sala 5, llegué a mi butaca francamente impactado. ¿En qué momento estos dos seres de bizarro apellido se habían convertido en estrellas que llenan de fanáticos las alfombras rojas y provocan euforia a la Stewart-Pattinson? Así que una vez terminada la película (sobre la cual no haré ningún juicio porque hasta donde tengo entendido no se mantuvo tan fiel al libro como algunos fans hubieran deseado, ¿y quién soy yo para criticar sin haberlo leído antes?) regresé a mi casa con la plena intención de averiguar quiénes eran estos personajes, de dónde habían salido y qué los hacía los nuevos One Direction –o algo parecido, con no tan buen pelo.
Lo que descubrí me aclaró muchas cosas. Curiosamente, ni Alice Englert ni Alden Ehrenreich (Los reto a repetir sus nombres 3 veces seguidas sin equivocarse) habían hecho algo trascendente en cine antes. Pequeños papeles en películas poco sonadas y series de televisión. Curiosamente, también, ninguno de los dos actores es especialmente…despampanante. Es decir, ella no es una Candice Swanepoel que sólo con aparecer ya roba miradas y él…bueno él podría ser hijo de Jack Nicholson. Entonces no nos equivoquemos. No fue por la “carita” que estos actores llegaron hasta donde están. Sin embargo, una cosa era obvia, estaba yo en presencia del nacimiento de celebridades y restos del trabajo de parto seguían regados por Internet.
 Alden y Alice como Ethan y Lena en Beautiful Creatures
Lo primero que me enamoró de estos dos rookies fue su candidez. Leerlos en entrevista resulta toda una delicia. Una vez que uno descubre que Alice y Alden habían rechazado originalmente el papel en ‘Beautiful Creatures’ porque temían la comparación con ‘Twilight’, se prende la primera llama. Cualquier persona que no esté buscando ser la siguiente Bella Swan, tiene mi voto para alcalde. Y las buenas noticias no pararon de llegar en mi investigación: los actores no habían leído el libro original, aportando una visión completamente nueva a los personajes (punto a su favor, no estaban tratando de copiar nada), la química que en la película se percibe entre ellos es aún mayor cuando están fuera del set, simplemente siendo ellos (otro punto a su favor, me recordaron a unos jóvenes Audrey Hepburn y Peter O’toole), y lo mejor de todo: ¡No se toman en serio! En algún momento leí sobre la participación de Alden en la película: “I think I could’ve been a giraffe and they would’ve been happy that somebody had the part.” ¿Qué tan increíble es eso? Hay tantas estrellas que se creen estrellas allá afuera, que llegan estos dos alumnos de la escuela anti-ego fundada por Jennifer Lawrence y no tienen más que ser para ganarse nuestros corazones. Experiencia curricular no requerida.
Ahora no tengo duda alguna. Alice y Alden son estrellas, y unas que aún tienen un largo camino por adelante; empezando por las secuelas de ‘Beautiful Creatures’ –libro uno de Caster Chronicles que es proseguido por Beautiful Darkness, Beautiful Chaos y Beautiful Redemption–, y otras muchas ofertas más que, estoy seguro, les llegarán. Ahora incluso estoy agradecido. No es novedad que es de este tipo de adaptaciones que el mundo consigue a sus nuevos teen idols, y vaya que nos hacían falta unos que se sintieran de pies plantados al piso y no al borde de masticarle la yugular a alguien. Curiosamente de las próximas (o recientes) adaptaciones de novelas YA al cine, son los únicos rostros que verdaderamente se pueden definir como “nuevos”. ‘Warm Bodies’ se recargó de la fama del inglés Nicholas Hoult, mientras ‘Mortal Instruments’ espera que Lily Collins pueda atraer a la audiencia joven a las salas. Alice y Alden son las verdaderas nuevas apuestas y unas por las que yo estoy dispuesto a poner todas las fichas sobre la mesa.
¿Ustedes cómo los ven? ¿Demasiado novatos para una industria que acostumbra comerse a sus crías o perfectos para iniciar una nueva oleada de fantasías adolescentes? Mándenme sus comentarios. Y los dejo con otra pregunta: fans de ‘Beautiful Creatures’, ¿qué les pareció la película? ¿Les hizo falta la transformación de Macon en un canino o pueden vivir sin ella? ¿Qué otras adaptaciones no pueden esperar por ver en pantalla? Hollywood ya trabaja en transportar ’50 Shades of Grey’, ‘Odd Thomas’ y ‘Divergent’ a la pantalla grande. ¿A quién(es) les gustaría ver en ellas?
Por Ivan Pasillas | Miércoles 16 de enero de 2013
 Jodie Foster durante su discurso de “salida del clóset” en los Golden Globes
Y no nos vamos a poner a señalar a diestra y siniestra, pero lo cierto es que ahora con la pública confesión de Jodie Foster, me quedó grabada esa duda. ¿Cómo es posible que en Hollywood se puedan contar a los famosos abiertamente gays (o lesbianas) con un ábaco y aquí en México los numeramos con las manos y nos sobran dedos? No creo que sea por falta de diversidad en el espectáculo o una ausencia de micrófonos, ¿entonces a qué se debe?
Crecer como hombre gay en México suena más difícil de lo que en realidad es (al menos en mi experiencia). Uno crece con la idea de que a cada esquina te van a bañar con agua bendita y prender en fuego al grito de “¡Os expulso satanás!”, y sin embargo cuando uno llega a edad de sentar a sus papás en la sala (cajita de Xanax en la mano) para pronunciar el famoso “papá, mamá soy gay”, se da cuenta de que nada ha cambiado. El cielo sigue azul, el PRI sigue reinando en México y ningún fantasma de la Navidad por venir ha venido con predicciones de un futuro nublado y sooolooo…
El espectáculo, sin embargo, suele ser un poco distinto. La luz pública pone a las estrellas lejos de la sala, la cajita de Xanax y sus papás, y cerca del resto del mundo. Y créanme cuando les digo que no todo espectador es tan tolerante como el amor paterno. ¿Pero es ése suficiente pretexto para esconder la orientación sexual como si de un secreto sucio se tratara? No estamos hablando de un esqueleto en el clóset, sino de un clóset que te hace sentir esqueleto. Y si hay alguien con la capacidad de empezar a borrar tabús en sociedad, ésos son precisamente los personajes con el don de la voz pública.
Hace poco más de diez años en Estados Unidos tampoco se oía hablar de estrellas fuera del clóset. Se especulaba de unos cuántos (curiosamente ahora abiertamente gays), pero así como el elefante rosa en medio del cuarto, todo mundo hablaba de ello a puertas cerradas, pero nadie lo expresaba públicamente. Ahora, en pleno 2013, Hollywood se abre cada vez más a la posibilidad de una industria diversa y sin nocivos rumores. Y perdón, pero levante la mano el que después de su salida del clóset borró a Matt Bomer de su wallpaper, quemó sus DVDs de ‘How I Met Your Mother’ por culpa de Neil Patrick Harris, y dejó de bailar “She bangs” con tal de no volver a escuchar la voz de Ricky Martin. No estoy ahí para contar las manos alzadas al aire, pero auguro que probablemente la respuesta fue cero.
 Matt Bomer; Neil Patrick Harris al lado de su pareja David Burtka; Jim Parsons
¿Se acabaron las carreras de Ellen Degeneres, Jim Parsons o Anderson Cooper una vez fuera del infame armario? Au contraire. Si es posible estos famosos se volvieron aún más famosos luego de su confesión. No dudo que alguno que otro de sus seguidores les haya dado la espalda, ¿pero cuántos otros los respaldaron? O mejor aún, ¿a cuántos otros les hizo “lo que el viento a Juárez”? Hablando al respecto con Felipe Nájera (‘Rebelde’, ‘Corona de Lágrimas’ y muchas más, aunque él mismo hace burla de cómo la gente no se acuerda en qué ha salido), quien tuvo la posibilidad de casarse con su pareja con la reciente aprobación del matrimonio gay en México, le levanté esa misma duda. “¿Cambio algo en tu carrera después de que saliste del clóset” “Si ha cambiado. Ha cambiado para bien. Me siento una persona mucho más segura de mí misma. A mí me ha hecho evolucionar mucho como actor porque me paro en el escenario con menos pudor con el que me paraba antes, con menos miedo de que se me fuera a notar.” Ahora Felipe está en novela haciendo el rol de un padre de familia heterosexual. ¡Y no pasa nada! No se vino el mundo abajo.
Recientemente leí una declaración en la que se imponía que Matt Bomer no podía realizar el papel de Christian Grey (sí, de ’50 Shades of Grey’, el tema es inevitable) porque por ser gay, ya no iba a ser creíble dentro de la historia. Y yo me pregunto, ¿dónde queda la actuación? ¿La capacidad de nuestros actores de transformarse en seres completamente distintos? Hasta donde yo me quedé, Sean Penn ganó un Oscar por representar a Harvey Milk y eso no le impidió llevar al infinito y más allá a Scarlett Johansson. ¿Por qué con Matt Bomer habría de ser distinto?
Jodie Foster mencionó algo muy sabio el domingo pasado durante su discurso de aceptación en los Golden Globes. “Si ustedes hubieran estado en el ojo público desde los 3 años de edad, también valorarían su privacidad.” Y por ningún motivo quiero decir con este blog, que ése no sea el caso. Pero la privacidad tiene muchos ámbitos. Nadie está hablando de fotógrafos tratando de capturar la imágen de una estrella en sus momentos de soledad, o de ventilar detalles sobre su vida privada que no incumben más que a ellos y los directamente involucrados; pero el tema “gay” es mucho más que sólo ruido de fondo de poco valor para la sociedad, o un tema que se puede abanicar con la respuesta genérica “mi novia o mi chava” cuando no hay tal. Es un arma de doble filo. Y tanto respeto a quienes han decidido mantenerlo en silencio, como admiro a quienes (los pocos quienes) se han levantado con la cabeza orgullosamente en alto por lo que son. Porque al final del día, la “normalidad” no se vuelve norma hasta que se deja ver. Y no veo a niguna pareja gay presentando su boda en la portada de ninguna revista o a ninguna doble mamá subiendo la primera foto de su bebé a Instagram.
 Felipe Nájera ; Christian Chávez
Felipe Najera concuerda conmigo. Pese a que comprende que cada quién tiene su tiempo para salir del clóset, y el coraje a veces tarda en llegar -por tanto respeta a quienes han tomado la decisión de callarlo- también establece, “El decirlo por supuesto que nos hace visibles. El salir del clóset nos hace ser reconocidos. El ideal sería, como tú dices, ojalá todos salieramos e hiciéramos una fundación, una agrupación o nos uniéramos para apoyar a la gente que está en el clóset sufriendo una discriminación horrible. ¡Y por sí mismos! A veces no tanto por la sociedad. A veces los que más nos discriminamos somos nosotros mismos.”
No se trata de especular sobre quiénes en México serán o no serán. Porque si de hacer listas hipotéticas se trata, cualquiera de nosotros podría acabar en una sobre posibles miembros de una sociedad androide (parecen humanos, pero no lo son), y los rumores son dañinos… a veces, mucho más que la verdad. En Estados Unidos existe el Trevor Project, una asociación -apoyada por celebridades- encargada de recordarle a los jóvenes gays (que aún no sobreviven secundaria o preparatoria) que “todo va a estar bien”. Yo quisiera retomar ese mensaje que estrellas como Zachary Quinto, Tim Gunn, Chris Colfer o Daniel Radcliffe se han encargado de difundir, y enunciárselo a mi México con todas sus letras: “Todo va a estar bien”. Y aguas…porque Narnia está sólo a unos pasos dentro del clóset y nadie quiere vivir en una ciudad de fantasía.
Por Ivan Pasillas | Miércoles 14 de noviembre de 2012
Voy a empezar por contarles un pequeño relato. La semana pasada, cuando en la oficina de Quién.com nos enteramos que este miércoles la revista People nombraría al Sexiest Man Alive 2012, decidimos hacer una pequeña apuesta. El juego consistía en nombrar a un candidato de una infinita lista d sexys posibilidades hollywoodenses y aportar 20 pesos al cajón del tesorero. Hoy -14 de noviembre- soy yo el que se lleva el monto acumulado tras haber apostado un billete con la cara de Benito Juárez por la cara de Channing Tatum. Y la pregunta aquí sería…¿cómo no lo pensaron los demás siendo tan obvio?
Entre los nombres que se barajearon se encontraban el de Jon Hamm, el de Ian Somerhalder, Ryan Gosling, Liam Hemsworth, Robert Pattinson ¡y hasta Obama! Pero la realidad es que el Hombre Más Sexy, nombrado por la revista People año con año no es únicamente aquél con la mejor cara o el cuerpo más trabajado, pero también el que ha estado presente como Michael Keaton en los 90, como diría mi sacrosanta madre, hasta en la sopa. Y si volteamos a ver un 2012 repleto de strippers en cine, policías encubiertos en una preparatoria, esposos que ven perder a su mujer por los males de un amnesia y meses de retakes de G.I. Joe (la segunda parte que nadie pidió ni esperaba), entonces queda claro el por qué Channing Tatum se corona el día de hoy “Hombre Fantasía”.
 ¿Quién dice que no? Channing Tatum
El año pasado la revista People dejó ir una gran oportunidad. Tituló “i’m sexy and i know it” a Bradley Cooper, olvidando por completo que Ryan Gosling había tenido un año espectacular, y era el wallpaper de millones de mujeres alrededor del planeta. Claramente, este año no pretendían cometer el mismo error -y que conste que no estoy defendiendo la “sexytud” de Tatum, que de hecho a mí parecer tiene un cierto parecido con la mejor amiga gorila de Tarzán (versión Disney), pero el hecho de que 2012 fue sin duda el año Chaning. ¿Lo dudan? A las pruebas nos remitimos.
¿Cuál habrá sido la película más comentada del año? Podrían poner en el tazón a ‘Breaking Dawn’ y ‘The Perks of being a Wallflower’, pero si somos honestos fue ‘Magic Mike (por estrenar próximamente en México) la que se llevó los sudores menopáusicos de las señoras y los vistos buenos de los fanáticos de Steven Soderbergh. Además del top 3 de lo más comprado en iTunes. Y siendo Channing Tatum no sólo el protagonista, pero la estrella cuyo pasado inspiró la historia, en segundos había saltado de “ése que sale en la película con Amanda Seyfried que nadie vio” a el six pack más cotizado de la industria. Tanto así que del elenco de ‘Magic Mike’, también Matt Bomer y Joe Manganiello se lograron colar en el Top 12 de la sexy lista de People. ¡Y van a ser un musical en Broadway, por Dios!
Pero dejemos a un lado a los chicos del *very* Full Monty y volvamos a Channing un segundo. Luego de que en 1987 Johnny Depp protagonizara una serie policiaca llamada ’21 jump street’ y pasara sin pena ni gloria a la historia, el mundo volteó los ojos como sólo Kristen Stewart sabe hacerlo en presencia de un reporteto, cuando se anunció que Tatum y Jonah Hill revivirían la trama y la convertirían en una palomera comedia adolescente. ¡Pero oh sorpresa! La cinta terminó no sólo por ser un éxito en taquilla, pero una franca bofetada con guante blanco para todos los críticos que la subestimaron. Rolling Stone la acabó llamando, “¡A Blast!” y el New Yorker “Una comedia salvaje”.
Me voy a saltar ‘The Vow’, porque aceptémoslo después de ‘The Notebook’ nada que haga Rachel McAdams que involucre un amor incosolable puede volverse a ganar el amor de sus vasallos, pero quisiera tocar otro tema clave que sí se convirtió en pista básica para adivinar que Channing Tatum sería el Sexy más Sexy 2012. Recordarán que ‘G.I. Joe Retaliation’ estaba programa para estrenar en junio de este año, pero movió su premiere a marzo del próximo. ¿Cuál fue la razón? Oficialmente, los productores decidieron agregar una tecnología 3D a la cinta que dejaría a James Cameron marchando de rodillas a la Villa, pero extra-oficialmente, luego de un focus group en el que se presentó la película y la muerte temprana del personaje de Tatum (quien en el guión original moría básicamente en los primeros minutos de la cinta), los realizadores notando que acababan de cometer el peor error de la historia (después del casteo de Katie Holmes para Batman, claro está), tuvieron que regresar al set con Channing Tatum agregando muchas más escenas al arco de su historia y básicamente esquivando una bala que de otro modo hubiera enterrado la secuela…vaya, mucho más profundo que la primera.
¿Entonces queda duda del por qué People nombra a Channing Tatum su Sexiest Man Alive? Si somos sinceros ningún otro actor logró en el año lo que él. Y, aunque en efecto, un Robert Pattinson o Ian Somerhalder pudieran tener la victoria en “la cara más de porcelana”, participar en una serie de CW o una película de Cronenberg que sólo la mamá de Cronenberg vio no te da los suficientes puntos para colocarte en la cima. Acuérdense que esto es como un juego de Sims, y el que se queda en su casa…perdió su silla (así va el dicho, me parece.) Pero externen su opinión, mis estimados lectores, ¿quién para ustedes debió haber ganado el Sexy Back del año y por qué? Y por favor…nadie diga George Clooney.
Por Ivan Pasillas | Lunes 05 de noviembre de 2012
 El infame Jar Jar Binks
No sean prontos al contestar. Sé lo que muchos están pensando: “¡Nada en este mundo podría arruinar ‘Star Wars’ más que Jar Jar Binks en Phantom Menace, 1999!” Pues agárrense de sus lightsabers, que les tengo una noticia que bien podría poner en duda toda la fe que les quedaba en la credibilidad de ‘Star Wars’, luego de que alguien *cof George cof* decidiera que Hayden Christensen era una gran cara para Darth Vader. Ahora que Disney compró Lucas Films por cuatro billones de dólares, la compañía ha anunciado que ya prepara una trilogía secuela a las primeras cintas de ‘Star Wars’; es decir, para el 2015 podremos disfrutar del Episodio 7, 8 y 9 de una historia a la que, ya en serio, ¿qué más jugo le pretenden sacar?
Jamás me he considerado un ‘Star Wars’-fan de hueso colorado. Vaya, nunca he asistido a una Comic Con disfrazado de Chewbacca y las paredes de mi recámara han vivido libres de la figura de la Princesa Leia en un bikini metálico desde mi dulce adolescencia en los 90′s. Pero sé reconocer una joya del cine de culto cuando se me pone de frente, y sé identificar los signos de “Peligro” cuando un ícono de la cultura pop está por ser triturado como sólo ‘Tron’ (en paz descanse) puede exponernos ahora. Pero nadie va a venir aquí a tacharme de precoz y subjetivo así que analicemos con calma y cabeza fría los pros y contras de esta inevitable secuela.
De acuerdo a lo que se ha anunciado, a diferencia de los Episodios 1, 2 y 3 de ‘Star Wars’, esta nueva entrega no relataría el pre de la historia que Carrie Fisher y Harrison Ford hicieran famosa en 1977, sino el post. Es decir, ¿qué pasó luego de que nuestros héroes acompañados de peludos Ewoks y un bizarro piloto con cara de pez (o Penny Marshall, si quieren) lograron destruir la Death Star y pusieron a descansar en paz a Darth Vader en una fogata a la luz de la luna en Endor? (Estoy más lleno de referencias geeks de lo que se imaginarían). En efecto…¿qué pasó? La respuesta correcta sería “nada”. El Emperador ha muerto, Luke se ha deshecho de todos sus complejos de Edipo y ha redimido la imagen de Anakin (a.k.a Vader) con un último adiós, y Leia ha descubierto que todos esos años de usar trenzas de pan danés sobre el pelo le han servido de algo: la conquista de Han Solo. ¿Qué más queda por contar?
 ‘Star Wars’, la cinta que lo inició todo
Cierto, podríamos viajar a un futuro en el que C3PO ha enloquecido y conquistado el universo a la manera Skynet, y el único que puede salvarnos ahora es el espírituo de Yoda; podríamos hilar una trama Caín vs Abel en la que Leia y Luke descubran que sólo un jedi puede permanecer vivo en el universo y por tanto deben pelear a muerte en una batalla televisada a más de un planeta –sí, Suzanne Collins podría demandar, pero la idea generaría millones; o podríamos seguir el camino del hijo de Leia y Han Solo: mitad jedi, mitad Indiana Jones, quién sabe qué clase de conflictos se podrían desatar. Pero si somos realistas, los guionistas de Disney tienen mucho que trabajar si quieren revivir una historia cuyo villano principal ha quedado sepultado junto con los restos de un conflicto “Fuerza contra Lado Oscuro” que ahora sólo se recuerda como suspiro en los rincones del planeta Naboo (y las referencias siguen llegando.)
Por otro lado, a menos que los productores pretendan que Carrie Fisher viva sobre un bio-shaker de aquí al 2015 y Harrison Ford en una dieta a base de red bull, me parece un severo conflicto que los actores que hace 35 años conocíamos como jóvenes y energéticos, ahora se vean como contemporáneos de Sally Field. Y si ‘The Kingdom of the Crystal Skull’ no fue suficiente para demostrar que Ford ya no es el galán que en los 80′s arrancaba suspiros en un sombrero de cuero y colgado de un látigo, tal vez el recordatorio de la edad actual de los protagonistas de la saga, lo sea: Mark Hamill (61), Harrison Ford (70), Carrie Fisher (56), Anthony Daniels (66), Chewbacca (Imposible de saber, se conserva en excelente estado.) Y si el plan es traer nuevas caras a la trilogía, les tengo una recomendación: Nadie se queja de un buen Liam Neeson, de un excelente Ewan McGregor o una más que encomiable Natalie Portman, pero por favor, si el apellido es Christensen y el nombre Hayden: talento mata carita.
 Así se ve Mark Hamill (Luke Skywalker) en la actualidad
Último concepto para no eternizarme en el poder. Luego del estreno del Mufasa de los Star-Fans, llámese los Episodios 1, 2 y 3 de la saga, el mundo cinéfilo quedó en absoluta desconfianza con el nombre Lucas Productions. Para muchos, estas tres últimas películas no son más que palomeros intentos únicamente aceptables para un domingo en HBO, pero para otros aficionados hardcore representan la muerte de todos los valores de la Confederación. Ahora con el anuncio de Disney tomando cargo de la saga, algunos de estos fanáticos de renombre ya externaron sus opiniones, y tengo que decirlo, pese al optimismo, se alcanza a leer una capa de desconfianza que ni con las sonrisas manufactaradas por Mcnamara & Troy se puede ocultar:
- JJ Abrams: “Parte de mí. Encantado. Parte de mí. Aterrorizado.”
- Jon Favreau: “Tengo tantas ganas de que sea buena.”
- Robert Rodriguez: “La legacía de George Lucas tiene que continuar en manos capaces.”
- Kevin Smith: “Seré el primero en hacer fila para lo que sea que hagan.”
A mí me queda un argumento por generar (y del cuál me gustaría hacerlos partícipes en la caja de comentarios). Más allá de lo que Kathleen Kennedy (encargada del nuevo proyecto y cuya filmografía como productora incluye las fantásitcas ‘E.T.’ y ‘Goonies’) pueda generar con esta secuela, una pregunta nos queda por realizarnos –gramática Yoda, ¿lo notaron?– ¿Es necesario revivir una cinta que sin necesidad de nueve franquicias en su haber ya alcanzó la inmortalidad? El status que ‘Star Wars’ mantiene en jóvenes y no tan jóvenes generaciones es uno que no se puede superar. Es referencia básica en Hollywood y no requiere de un refrito o relanzamiento para mantenerse vigente. A diferencia de historias como ‘Judge Dredd’, ‘Star Wars’ no se olvida, y un simple conteo de todos los disfrazados de Stormtroopers en tu convención de cómics más cercana lo prueba. ¿Entonces por qué arreglar algo que no está roto? Sin intención alguna de ver el vaso medio vacío, me quedo con una preocupación. Así como Disney nos puede regalar un relanzamiento excelente como se hizo recientemente con Batman, podría caer en el abismo de lo irrecuperable (¿alguien quiere cuestionárselo a Tim Burton y su Alicia en el País de las Maravillas?). Entonces, ¿vale la pena o no? Hazme saber tu opinión…y que la fuerza te acompañe.
Por Ivan Pasillas | Lunes 15 de octubre de 2012
 Darren Criss / Getty Images
Si este post se lee como una oda al “increíblismo” de Darren Criss es porque lo es. Pero no sale de la nada. No porque necesite un pretexto para ennumerar las cinco razones que hacen de Darren Criss uno de los personajes más geniales de la cultura pop actual, pero curiosamente hoy sí la tengo.
Razones para amar a este actor de ‘Glee’ sobran, pero su talento sin duda se encuentra en la cima de la lista…y su falseto…y sus lentes de pasta rosas; y hoy, de la manera más azarosa, se me presentó la oportunidad de realizar un conteo -su top 5, si quieren- gracias a su participación en el Outfest donde, a favor del matrimonio gay, interpretó ‘Happy to keep his dinner warm’, canción usualmente cantada por una mujer en la obra ‘How to succeed in business without really trying’ –musical en el que participó en Broadway en enero de este año luego de que Daniel Radcliffe dejara el prtoagónico.
Llamémosle pues a este video nuestro No.5 del ranking que titularemos: “Los 5 videos que hacen de Darren Criss una persona increíble.”
5. Sobre ‘Happy to keep his dinner warm’ Darren Criss explica, “Escuché esta canción cuando era joven y pensé, ‘¡Qué buena es! Qué lástima que nunca voy a poder cantarla porque es una canción de niñas. No sabía que 15 años después iba a estar en un show de televisión donde los pronombres realmente no importan, y que iba a poder cantar todo tipo de canciones femeninas o masculinas.” ¿Qué es increíble de esta presentación? Darren cambia la letra en la última estrofa para explicar que sólo le va a poder calentar la cena a su “hombre” si el estado de California legaliza el matrimonio gay. OJO: Darren Criss no es gay y no se cansó de repetírselo a Ellen Degeneres aquella ocasión que la visitó en su set para pedirle que hiciera una segunda parte de ‘Finding Nemo’……………..o eso dice él.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=MqLPO6j1xyA&feature=player_embedded[/youtube]
4. ‘Belle’ de ‘Beauty & The Beast’. No es novedad que Darren está obsesionado con la música de Disney: ‘The Little Mermaid’, ‘Lion King’ y ‘Hercules’ son sólo algunas de las películas que lo impulsaron a comenzar a cantar y subir sus videos a Internet. Básicamente ésa fue la manera en la que entró a ‘Glee’. Y si quieren ver cómo se ve su pelo cuando no está aplacado por -alrededor de- 8 litros de Alberto VO5 éste es el video para conseguirlo. ¿Qué es increíble del clip? Lo poco ensayado de la canción. Darren va leyendo la partitura al tiempo que la canta y no puede evitar uno que otro error, además de que resulta de lo más simpático que de pronto se detenga en medio de las estrofas para explicar lo que iría pasando si estuviéramos viendo la película.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=1DZVOR4K93k&feature=relmfu[/youtube]
3. ‘Have yourself a merry little christmas’. La hemos oído de todo mundo, desde Frank Sinatra hasta Michael Buble, pero la pasión que le otorga Darren al villancico es una que nos hace desear que sobre su cabeza cuelgue un ramillete de muérdago. ¿Qué hace la presentación increíble? Quisiera decir que el bow-tie a rayas que decidió utilizar para la ocasión, pero sé que es salirme del tema. Así que voy a resumir todo lo que es fantástico de este número en una sencilla palabra: sus ojos is-it-christmas-yet?
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=o2-jeumwKfY&feature=related[/youtube]
2. ‘Part of your world’ de ‘The Little Mermaid’. Y volvemos con la obsesión con las películas de Disney. Y juro que aunque esté cantando en la voz de Ariel él mantiene ser 100 por ciento heterosexual. La diferencia con nuestro video increíble número cuatro es que en esta ocasión Darren toma su guitarra, se sube en un avión hasta Nueva York y le dedica a los Príncipes Erics allá afuera el famoso “parte de él” en vivo y a todo color. ¿Qué hace increíble este video? ¡Sus gestos! Sus gestos lo son todo. Cada frase de la canción está básicamente actuada por sus cejas, y la forma en la que el público le responde el “What’s it’s name again…?” me hace creer que Joe’s Pub (lugar donde fue grabado) debe ser uno de los lugares más mágicos sobre la tierra.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=3vkb5nbqPoE&feature=related[/youtube]
1. ‘Teenage Dream’ de Katy Perry…sin Katy Perry. Y especifico que es “sin” el sueño californiano de todo amante de las pelucas azules, porque Darren ya tuvo oportunidad de cantarla alguna vez con ella. El video que elegí es una presentación para ‘Seven’ de Mtv y la razón es sencilla: ¡Hace lo que quiere con la canción! Sube, baja, finge la voz, detiene el piano, creo que en algún momento tose en medio de un enunciado y eso es precisamente lo que hace de esta presentación nuestro momento increíble número uno en la historia de Darren Criss en YouTube. Pongan atención, justo al final de la última estrofa antes de entrar al segundo coro, Darren sube la voz a un agudo Mariah y de ahí retoma el puente de una manera que -al menos a mí- me pone la piel chinita. Y las caras de las personas que lo están viendo desde el público lo dicen todo…
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=jXMzNO0UWbw&feature=related[/youtube]
Por Ivan Pasillas | Jueves 04 de octubre de 2012
 Emily VanCamp (Emily en la serie) para Tyler Shields
Vamos a poner una cosa en claro, si eres fan de las series de televisión (slash) melodramas de Salvador Mejía y necesitas rascar esa comezón interior que te pide venganza fraternal, robo de identidad y lágrimas que salpican de un sólo ojo sin siquiera un movimiento muscular de por medio, no hay mejor en primetime que “Revenge”.
 De izquierda a derecha: Nick Wechsler, Gabriel Mann, Josh Bowman y Connor Paolo para Tyler Shields
La serie que ya va por su segunda temporada, no sólo revivió a Madeline Stowe del baño de criogenia en el que se encontraba, pero además regresó a la televisión esas historias telenoveleras repletas de actuaciones exageradas, silencios incómodos acompañados por miradas que fulminan y una trama que involucra asesinato y venganza, como no veíamos desde el final de “Dinasty”. Ver a Emily VanCamp ir tachando de su lista negra nombre tras nombre de los seres que arruinaron la vida de su padre, al más puro estilo Beatrix Kiddo en “Kill Bill”, es un placer culposo únicamente comparable con subirle el volumen al Gangnam Style en el coche.
 Gabriel Mann (Nolan en la serie) y Ashley Madekwe (Ashley) para Tyler Shields
Con Amber Valetta lanzada de un quinto piso, incendios que destruyen el patrimonio de Roger Bart y la trágica (pero oh tan satisfactoria) muerte de Max Martini a manos de Margarita Levieva, la serie no necesitaba más violencia…hasta que llegó Tyler Shields.
 Gabriel Mann, Christa B. Allen (Charlotte en la serie) y Connor Paolo (Declan) para Tyler Shields
El fotógrafo famoso por sus escandalosas imágenes de Lindsay Lohan, Heather Morris y Demi Lovato realizó una sesión con seis de los actores de la serie –llámese Emily VanCamp, Gabriel Mann, Connor Paolo, Josh Bowman, Ashley Madekwe, Nick Wechsler y Christa B. Allen– en el que el tema principal se lee “todos contra todos” (en más de un sentido). En la colección podemos ver a una Emily alzando un sable en alto, a un Connor rompiéndole la mandíbula a su hermano en la serie, Wechsler y, mi favorita de todas, un momento entre Connor y Gabriel desvistiendo lentamente a Christa B.
 Nick Wechsler y Connor Paolo (hermanos en la serie) para Tyler Shields
Como todo lo que realiza Tyler Shields, las imágenes son innecesariamente provocativas, pero tal como “Revenge”, extrañamente mesmerizantes. Violentas, sí, pero también con un dejo de una sensualidad que te hace voltear la vista; tal vez por lo atrevido de los instantes, tal vez por la culpa que acompaña ver a un hombre de 40 años lamiendo la punta de un revolver (por cierto, recurso que Shields había utilizado antes con Hayden Panettiere y una metralleta.) A veces repulsivo, a veces indignante lo que queda claro con estas imágenes es que siguen el standar que la serie de ABC promueve en primera instancia.
 Gabriel Mann y Christa B. Allen para Tyler Shields
Tengo curiosidad de saber a ustedes qué les hacen sentir estas fotografías. Háganmelo saber en los comentarios o directamente a mi Twitter. Y si no han visto “Revenge” es momento de hacerlo; están a tiempo para el inicio de la segunda temporada y para ver a Josh Bowman quitarse la camisa una y otra vez sin explicación necesaria.
 Josh Bowman (Daniel en la serie) para Tyler Shields
Por Ivan Pasillas | Miércoles 26 de septiembre de 2012
 Robert Pattinson y Kristen Stewart en mejores tiempos. / Getty
El día de hoy Us Weekly reporta que Robert Pattinson y Kristen Stewart han regresado a vivir juntos luego de una lógica separación que duró lo que el matrimonio de Kim y Kris, dígase apróximadamente dos meses y medio. Lo que me deja pensando, ¿qué tan sano es regresar a la rutina luego de una infidelidad tan pública como la de K-Stew con Rupert Sanders? A mis ojos: nada. Pero para hacer más interesante (y Freudiano, si ustedes quieren) mi alegato, quisiera exponerles las razones por las que el “regreso” de K y P me parece tan inadecuado como la presencia de Don Cheadle en la fiesta de año nuevo del KKK.
1) A Patz las mujeres le sobran. ¿Cuál es la necesidad de estar arrastrando la cobija por una mujer que, no sólo le puso el cuerno, pero que además ya ni siquiera tiene que ver diario en un set de filmación para empezar? Si el dicho “hay más peces en el agua” tiene cabida en una historia es en ésta. Robert Pattinson podría cerrar los ojos, lanzar una piedra y comenzar a andar con la persona a la que le cayera (tomando en cuenta que no la descalabre en el proceso). ¿Qué tal una británica? Yo propongo a Emma Watson. Y por Kristen Stewart ni se preocupen, ella nunca se va a quedar sola………..siempre va a tener a Jodie Foster.
2) Ser víctima de una infidelidad no es cosa fácil. Los celos, el temor de perder a tu persona en los brazos de otro, el saber que como tú la hacías sonreir alguien más lo logró (y quizá con más éxito). Perdonar un “cuerno” no es cosa de valientes, es cosa de olvidadizos; lo que por ningún motivo implica que no entiendo a las personas que lo hacen. Al contrario, estoy conciente del dolor de una separación y la aprehensión a la pareja. Pero si en la intimidad resulta complicado “perdonar más no olvidar”, en el ojo público simplemente se convierte en una caja de pandora que, una vez abierta, jamás se vuelve a cerrar. ¿La solución? Un corte de tajo.
3) La saga “Twilight” llegó a su final. A partir de este novimebre, Robert Pattinson y Kristen Stewart se pueden lavar las manos de sus obligaciones promocionales y caminar cada uno por su lado. Robert hacia el desierto post-apocalíptico de “The Rover” al lado de Guy Pearce, y Kristen Stewart lejos del set de “Snow White and the Huntsman 2″ y de cualquier lugar desde donde la aún esposa de Rupert Sanders pueda colocar su rifle de alto alcance. Entiendo que mientras la pareja se tenga que topar en alfombras rojas y premieres, cortar lazo resulta complicado, pero una vez terminado el circo mediático conocido como “promoción”, R-Patz es libre de dedicarle el famoso”Somebody that I used to know”.
4) En inglés nombra el dicho “once a cheater, always a cheater”, aquí en español diríamos “de nuevo y con la misma piedra”. Si Kristen Stewart fue capaz de serle infiel una vez al hombre más codiciado del planeta (luego de Ryan Gosling, claro), ¿qué la detiene de serlo de nuevo? Peor aún, ¿qué la detiene de hacérselo a cualquier otro hombre sin los genes Pattinson? Aquí y ahora declaro que Kristen Stewart no tiene otro futuro sino el celibato. Convertirse en monja es la única esperanza que le resta a los hombres allá afuera que buscan una oportunidad con ella, ilusos a la noción de que la infidelidad es una enfermedad crónica no curable.
5) No eran tan buena pareja para empezar. Lo siento por los Twihards que puedan estar leyendo este post, pero la única verdadera razón por la que Patz y Stew se convirtieron en un algo, fue por las horas y horas y más horas que tuvieron que pasar juntos pretendiendo amarse shakespearianamente como Bella y Edward. Ella, la mujer más fría del mundo (luego de January Jones, claro), él, un dechado de risas y carisma. Ella gringa, él inglés. Ella incapaz de dar una entrevista sin usar la palabra “f*ck” al menos tres veces por oración, él todo clasificación doble A. Si estos dos se hubieran encontrado en la calle, probablemente jamás se hubieran dirigido la mirada. Vuelvo a lo mismo…¿qué tal Emma Watson?
6) ¿Cuáles son las causas de una infidelidad? ¿Feromonas? No dudo que tengan que ver en el proceso, pero la realidad es mucho más cruda y mucho menos química de lo aparente. Lo que lanza a una persona lejos de su pareja y a los brazos de otro hombre/mujer no es meramente atracción física, pero un vacío (quizá inconsciente) de un factor que resulta precindible para que una relación funcione. Tal vez la pareja ya no tiene tiempo para verse, entonces uno busca la atención en otros; tal vez el amor ya se acabó y todo lo que queda es una costumbre a la que nos aferramos como felinos en cortina; tal vez todo aquello que prometió darte sigue quedándose en palabras, pero alguien más lo convirtió en acciones. Como sea, lo cierto es que una infidelidad no es una causa, pero un efecto. Si Kristen Stewart dejó al actor por el director por algo habrá sido. Y ese algo muy probablemente, siga presente, indeleble en medio de la pareja.
7) Por último. ¿Nadie más vio la película “America’s Sweethearts”? Aquella en la que John Cusack, un actor en su pleno, no termina de desprenderse de una Catherine Zeta-Jones que lo dejó por Hank Azaria, hasta que, durante una actividad promocional de su última película, descubre que no porque todo un continente los hubiera tatuado con el “felices para siempre” era verdadero y necesario que su amor trascendiera las historias en pantalla grande. En la cinta, Cusack transita la típica odisea del hombre desesperado por recuperar a la mujer que perdió al grado que pierde por completo todo sentido de la dignidad, sólo para darse cuenta que Cupido había estado parado frente a él todo ese tiempo en la forma de Julia Roberts, la hermana de Cat Zeta-Jones. Aprendamos del cine, señores, que también nos da lecciones, y preguntémonos… ¿no tendrá Kristen Stewart una hermana, una prima lejana?
Demos inicio al debate, entonces. ¿Ustedes qué opinan? ¿Team Pat o Team Stew? ¿Deberían regresar o deberían poner tanta distancia de por medio como la bendita geografía les de oportunidad? Pongamos argumentos sobre la mesa y lleguemos juntos a una pacífica conclusión.
Por Ivan Pasillas | Viernes 07 de septiembre de 2012
No es novedad que Taylor Swift tiene la costumbre de dedicar sus composiciones más sentidas a sus ex idilios amorosos. Ya le tocó a John Mayer con “Dear John” -Don’t you think 19 is too young to be played by your dark twisted games- ya le tocó a Joe Jonas con “Superstar” -And all the girls in the front row scream your name- y, por supuesto que ya le tocó a Taylor Lautner con “Back to December” (mes en el que terminaron su relación en 2009) -I miss your tan skin, your sweet smile. Si hacen las cuentas, sabrán que les falta un vaquero por considerar. Así que la pregunta aquí sería, ¿es posible que “We are never ever getting back together” tenga a Jake Gyllenhaal espolvoreado por toda su creación?
 Jake Gyllenhaal y Taylor Swift de romance
A las pruebas nos remetimos:
Pista No.1: De acuerdo a lo que se reportó durante el tiempo en que Jakey (de ahora en adelante será conocido así y si leen mi perfil a la derecha entenderán el porqué) y Taylor comenzaron a salir, la pareja pasó por una época de cortamos-volvemos-cortamos-volvemos, que es básicamente la temática central del nuevo sencillo de Swift: “I remember when we broke up the first time…” La misma Taylor confirmó que la composición estaba dedicada a uno de sus ex novios, pero he aquí lo interesante, platicando con el Huffington Post la estrella country mencionó las palabras mágicas: “Empecé a contar la historia de un rompimiento, reconciliación, rompimiento, reconciliación, simplemente -ugh- lo peor.” *¡Ding, ding, ding!* Tiene escrito Jack Twist por toda su poppera cara.
Pista No.2: Y aquí las cosas se empiezan a poner Mulder y Scully. La cosa con las dedicaciones “especiales” de Taylor Swift es que no es hasta que estrena el video que realmente las pistas empiezan a salir a la luz. Recordarán, por ejemplo, que aunque mucho se había comentado sobre que “Back to December” era una carta de disculpa a Taylor Lautner, no fue sino hasta que el video en el que un morenazo corre por un campo de fútbol como Lautner en ‘Valentine’s Day’ y se hace énfasis en una estatua de un perrito, tal como los que le gustan al lobito de Stephenie Meyer, que el mundo respiró un “oooh” de absoluta comprensión. Resulta sospechoso entonces que el male lead en el clip de “We are never ever getting back together”, utilice el mismo chaleco azul marino con el que Jakey fue fotografiado de cita romántica con Swift. *¡Ding, ding, ding! (bis)*
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=WA4iX5D9Z64[/youtube]
Pista No.3: Y volvemos con el video. Nuevamente, gracias a la virtud de los paparazzi, sabemos que durante una de sus citas románticas, Jake Gyllenhaal le prestó una bufanda a Taylor para cubrirse del frío. Chequen el video. ¿Qué regaló le otorga el galán a la múltiple ganadora del Grammy? ¡¡¡Una bufanda!!! Y ésa no es la única pista de vestuario regada de manera sospechosa en el clip. Durante el tiempo de su relación, los medios se volcaron sobre un bracelete que Jakey le dio como presente a Taylor en su cumpleaños supuestamente con un precio de $100,000 dólares. Lo llamarán casualidad, pero Swift utiliza una pulsera idéntica a dicho objeto del deseo en su video. Y créanme cuando les digo que Taylor es una maestra de la maquiavelia, si están leyendo estos párrafos en sus casas pensando, “Aaalguien tiene que bajarle a su Dan Brown”, paren ahora mismo. Taylor Swift, señores y señoras, no hace nada por casualidad. Y este es un hecho que la misma amante de los trajes de baño cincuenteros jamás se ha molestado en ocultar. Así que llamaremos a estos sospechosos detalles nuestro *¡Ding, ding, ding!* número tres.
Pista No.4: Hace más de año y medio que Jakey y Taylor terminaron todo tipo de amorío, ¿pero es acaso motivo suficiente para descartar la posibilidad de que las palabras “And you will hide away and find your piece of mind with some indie record that’s much cooler than mine” vayan con una señal de tránsito señalando directamente a Gyllenhaalville? Después de todo no hay que olvidar que Donnie Darko tiene una pasión especial por la música alternativa, tanto así que a principios de año el actor fue estelar en el video “Time to Dance” de la banda francesa The Shoes, conocida por alrededor de cuatro personas, y en 2010 se puso los blancos shorts de Roger Federer para protagonizar “Giving Up The Gun” de Vampire Weekend. ¿*¡Ding, ding, ding!*? Yo diría que sí.
Entonces, ¿podemos concluir de manera contundente que Jakey Gyllenhaal no tiene posibilidad alguna de regresar con Swift “like ever”? No meto las manos al fuego, porque con estas teorías de conspiración, nunca se sabe, pero no podrán negar que las pistas son muchas y las casualidades demasiadas. Y como ya había mencionado antes, en el universo de Swift en el que la palabra “ex” equivale a la décima musa que los griegos jamás inventaron, todo es posible, así que Conor Kennedy…mucho cuidado.
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