Debo decir que tengo experiencia en ambos estados -¡y vaya que por mucho tiempo!-. Platicando con unas amigas surgió la pregunta de ¿qué es mejor?, ellas -ambas felizmente en una relación con el hombre de sus sueños- obviamente aseguran que lo máximo en la vida es el amor, yo –felizmente soltera desde hace un tiempo- tengo mis dudas.
Aclaro que sí comparto la idea de que el estar enamorado (obvio cuando eres correspondido) es maravilloso, te sientes con toda la energía del mundo para hacer lo que sea y cuando sea, pero ¿qué pasa cuando termina?, y no me refiero a cuando cortas con el galán en turno, sino cuando esa sensación de vivir en el cuento de hadas se va y sólo queda la realidad, que a veces es muy distinta a cuando comenzó todo.
Puedo presumir que a mí me ha ido muy bien en el amor, mi ex novio era UN REY y no tengo quejas contra él, en resumen puedo afirmar que fue una relación muy buena, con sus altas y bajas, pero al final no le cambiaría ni un solo día, sin embargo llegó el momento en que yo sentía que necesitaba más y es muy feo cuando todo termina.
No me dejarán mentir en que la gran mayoría de las mujeres dejan muchas cosas por su galán, algo que considero un GRAN ERROR pues su vida gira alrededor de él y cuando se va, se quedan sin nada.
Tengo la hipótesis de que una relación sirve para dos cosas: para compartir y para conocerte mejor –sí, conocerte a ti, no al otro- y es que la pareja funciona como un espejo en donde ves tus virtudes, pero también tus defectos, lo que te ayuda a mejorar en todos los aspectos.
Creo que si tú eres feliz, harás feliz a tu pareja. El problema está en que muchos (hombres y mujeres) creen que estar con alguien implica renunciar a muchas cosas, incluso a su forma de ser para “adaptarse al otro” y no, lo ideal es que la otra persona te ame por QUIEN ERES y no por lo que PUEDES LLEGAR A SER, ¿no creen?
Sí, sí, es increíble despertarte todas las mañanas y saber que eres la prioridad de alguien, que tienes quien te consienta, te cuide, te proteja, te bese, te abrace, etc., pero también es igual de increíble despertarte todas las mañanas y saber que no dependes de nadie para sentirte bien. Típico que cuando tu pareja está enojado, tu día se arruina un poco, o si le va mal, te afecta; tu estado de ánimo cambia en función del susodicho -supongo que es parte de estar en pareja-, pero también no hay nada como ser libre y dueña de tu espacio, tu tiempo, tus gustos, TU VIDA.
Tal vez la respuesta sobre cuál es el estado ideal depende de “cómo te haya ido en la feria”, pero en conclusión considero que el mejor estado es aquel en el que te sientes feliz siendo tú y sobre todo, sigues siendo honesta con lo que quieres –ya sea sola o acompañada-.


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