Por No eres tú, soy yo | Viernes 08 de marzo de 2013
Finalmente terminó febrero, el “mes del amor”, y no pude evitar ponerme a recordar lo que era tener una pareja, a estas alturas de mi vida siento que ya soy toda una experta en la soltería, llevo cuatro años y medio en este estado (con sus debidos galanes, unos mejores que otros) y aunque no niego que el primer año fue difícil superar la ruptura, después de eso me he dedicado a disfrutar… me.
Honestamente, cuando tenía novio, no acostumbraba festejar el 14 de febrero, aunque él (detallista incansable) por nueve años seguidos ese día me regalaba un arreglo de tulipanes (mis flores favoritas). No puedo negar que era lindo tenerlo a mi lado, sobre todo ahora cuando por todas partes ves parejitas tomadas de la mano, besándose, riendo, disfrutando… se.
Luego de la debida reflexión, me vinieron muchas preguntas a la cabeza: ¿Qué tan bueno es estar sin pareja? ¿Qué tan malo puede ser tener un novio? ¿Cuál es el estado ideal de una persona?
Evidentemente estando de este lado de la cancha, considero que ser soltero tiene muchísimas ventajas, por ejemplo:
- Eres dueño de tus tiempos. Así que no hay quien te esté checando contra reloj si ya llegaste, si ya te fuiste, a dónde fuiste, con quién fuiste, etc.
- Puedes ser tú al 100%. Aclaro que no estoy en contra de cambiar para mejorar, pero sí creo que no está padre que te estén diciendo continuamente todo lo que haces mal y todo lo que deberías cambiar u omitir. En este aspecto creo que si tú amas a alguien, lo amas por quien es HOY, no por quien crees que va a ser MAÑANA.
- Conoces más gente. No digo que si tienes pareja esto no suceda, pero muchos se clavan tanto en su relación que incluso olvidan a sus amigos, dejan de salir y viven para su amor, un gran error. No debes de cambiar toda tu vida por nadie, la idea es compartir, no absorber.
- Vives más relajado. No debes estar preocupándote si hiciste algo bien o mal, si ya se enojó, si hoy está de buen humor o no. Algunos estudios dicen que los solteros están más satisfechos con su vida, ¿será?
- Puedes planear libremente tu vida. Si te quieres ir de viaje, te vas; si quieres cambiar de trabajo, lo haces; si quieres comprar un coche, tú eliges cuál y de qué color; si quieres cambiarte de casa, los muebles, redecorar, etc., puedes. En pocas palabras, no necesitas estar “pidiendo permiso” para tomar ninguna decisión, tú sabes qué es lo que quieres y cómo lo quieres. Consejos se valen pero imposiciones, no.
Ahora bien, no puedo negar que estar en pareja también tiene ventajas… muchas de ellas he comenzado a extrañar de un tiempo para acá:
- Compartir tiempo juntos. Nada mejor que ir a tu restaurante favorito acompañada de tu persona favorita, ¿no?
- Tener quien te abrace por las noches, sobre todo en las épocas de frío.
- Saber que no importa a qué hora ni qué día lo llames, siempre que necesites algo, es el primero en estar ahí para ayudarte.
- Que te digan todos los días lo mucho que te quieren y lo guapa que te ves (aún en pijama).
- Hacer planes a largo plazo con esa persona, soñar juntos es increíble (aunque suena más cursi de lo que pensé).
- Que te cuiden cuando estás enferma.
- Tener en quien gastar tu quincena –jajaja, al menos una parte- (recuerdo que disfrutaba mucho darle regalos a mi novio, me hacía muy feliz ver la cara que ponía con mis sorpresas).
- Tener esa sensación de que no importaba qué tan malo fuera tu día, siempre te hacía sentir mejor mágicamente con sólo verlo o escuchar su voz.
- Sentir esa emoción cuando estás a punto de verlo luego de varias horas separados.
- Hacer…. nada, juntos.
¿Cuál es el estado ideal? Pues creo que es justo aquel en el que te sientes satisfecho y contento. Si ya tu relación la vives como una obligación pesada, mal (y conste que no digo que hay que tirar la toalla a la primera pelea, pero si ya es algo constante, sí hay que revisar la relación). Si estando soltero te la vives obsesionado tratando de encontrar “al príncipe azul” o a “tu princesa”, también mal.
De algo estoy segura, el amor llega cuando menos te lo esperas y sin necesidad de estarlo buscando. A veces también se va sin darte cuenta y cuando eso sucede, puede ser demasiado tarde. No hay nada mejor que vivir, aprovechar y disfrutar el HOY, ya sea solo o acompañado, ¿no creen?
Por No eres tú, soy yo | Miércoles 26 de diciembre de 2012
No tengo disculpa alguna por haber abandonado este blog por meses, podría culpar al trabajo, a la falta de tiempo, mis clases… pero debo confesar que una de las razones era que estaba un poco desanimada, ya saben, esa falta de energía que te da cuando alguien te desilusiona, o mejor dicho, te rompe el corazón; aún así no hay pretexto que valga, ¿cierto?
Estuve pensando que no había mejor momento para regresar que ahora que estamos a punto de iniciar un nuevo año, porque déjenme decirles que este año estoy dispuesta a empezar muchas cosas nuevas y dejar atrás otras que durante este 2012 no hice nada bien (se vale aprender, ¿no?).
A pesar de todo -y luego de la debida recapitulación de los últimos 12 meses de mi vida- me di cuenta que fue un gran año que me dejó muchas enseñanzas, así que no se vale arrepentirse de lo que hiciste pero sí se vale darse cuenta de lo que debes cambiar.
Dicho lo anterior, deben saber que me he planteado algunos propósitos para este 2013 y no los aburriré diciéndoles todos y cada uno, simplemente les quiero compartir el más urgente –diría yo-.
DEJAR DE INVOLUCRARME CON HOMBRES QUE NO ME CONVIENEN. Suena fácil pero no lo es. En mi caso les juro (y rejuro) que no soy yo quien empieza todo.
Puedo decir que este año un común denominador de mi vida fue “estar” con alguien que ya tenía un compromiso, tal vez no estaba casado legalmente pero en la práctica era otro asunto y al principio, ilusamente, creí que podría escogerme a mí eventualmente… algo que por supuesto no ocurrió.
¿Saben qué es lo peor de la historia? Que parecía que él de verdad quería estar conmigo pero las circunstancias simplemente hicieron que cada quien siguiera su camino, él acompañado y yo sola, como era de esperarse.
Al final no hubo drama, creo que en parte se debe a mi forma tan “fría” (me dice un amigo) de ser, suelo pensar mucho las cosas, a analizarlas y considero que siempre encuentro la parte racional de las situación pero no por eso no lo sufro, esa es la verdad.
A veces creo que ya todos los hombres que valen la pena “están ocupados” o son gays, al menos sí con los que me topo todos los días. Aunque también es verdad que los otros “candidatos” que se me han acercado simplemente no me han interesado, siempre hay algo que no me termina de convencer ¿me estaré volviendo muy exigente con los años?
Si algún hombre me está leyendo, ¿podría tomarse la molestia de decirme qué necesitan para decidirse por una o por otra mujer? ¿Por qué si tienen una relación estable, buscan a otra? ¿Por qué a veces les encanta coquetear con más de una?
Y bueno ya que saben cuál es mi propósito ¿ustedes qué quieren cumplir en este 2013?
Por cierto… ¡FELIZ AÑO NUEVO! =)
Por No eres tú, soy yo | Miércoles 20 de junio de 2012
Era una relación aparentemente “normal”. Tuvimos nuestra etapa de enamoramiento como cualquier otra, todo era color de rosa y realmente creíamos que nos amábamos.
Formalizamos nuestra relación después de algunos meses y duramos de novios siete años. Mis amigas, mis papás y demás gente, siempre me presionaban y me decían que cuándo me iba a casar pero yo realmente estaba contenta. No voy a mentir, también quería dar ya el siguiente paso y sí admito que de vez en cuando presionaba a mi novio, sin embargo, él me decía que aún no estaba preparado para casarnos porque necesitaba estabilizarse en su negocio (uno de los mil pretextos que ponen los hombres para no casarse y alargar lo más que se pueda ese tiempo).
Pero bueno, los años pasaron y así se me fueron siete años de noviazgo, a pero eso sí, fueron increíbles momentos para mí. Lo amaba mucho y él a mí. Yo lo veía y no lo creía, realmente era una pequeña ilusa, yo a mis 19 años y él a sus 27.
Por fin llegó el día en el que me propuso matrimonio. Yo había terminado de estudiar mi carrera y ya ejercía y él obviamente ya estaba estabilizado en su trabajo. Era enorme mi felicidad porque ya iba a vivir con él para toda la vida.
Empezaron los preparativos de la boda, mi familia estaba vuelta loca de felicidad porque ya querían que yo me casara y más porque creían que mi novio me iba a jugar chueco y nunca se casaría conmigo. Yo siempre estuve segura que sí lo haríamos, pero con las ideas de los papás uno nunca se puede meter.
Llegó el esperado día de la boda: el día de mis sueños. Yo con mi vestido blanco precioso y él muy guapo, los dos radiando felicidad. Tuvimos una boda perfecta, con mucho ambiente y muy divertida.
Me despedí de mis amigas, de mi familia y me fui de luna de miel. ¡Wow! ese momento sí que lo anhelaba, después de varios años de trabajo logré que me dieran un mes de vacaciones.
Fuimos a algunos lugares de Asia, conocí lugares mágicos. Lo que empecé a desconocer fue a mi esposo, tenía conmigo unas reacciones que en mi vida había visto, que en mis siete años de noviazgo ni cerca las había sacado. Pero no quería arruinar mi viaje, así que no ahondé mucho en el tema y seguí como si nada estuviera pasando.
Llegué a México y no quería contarle a nadie lo sucedido, preferí callar. Pero eso sí, tenía un miedo horrible de que el hombre de mi vida se estuviera convirtiendo en un extraño.
Pasaron un par de meses, que para mí fueron como 10 años de infierno. El hombre con el que me casé, con el que compartí siete años de vida y le di todo mi amor, me golpeó. No nada más lo hizo una vez, fueron varias veces las que tuvo reacciones explosivas y perdió el control.
Después de callarlo por algún tiempo, exploté y tuve que enfrentarlo. Me divorcié lo más rápido que pude, estaba muy dolida. No podían mi cabeza ni mi corazón entender lo que estaba sucediendo. En qué momento el hombre bueno que me amaba y que me conquistó, se volvió en un loco a quien llegué a odiar más de lo que lo amé.
Realmente me hizo mucho daño, pero por más amor que yo le tenía, no estaba para aguantar sus faltas de respeto, agresiones y golpes.
No hay que dejarnos de nadie. Somos mujeres valiosas que merecemos todo el respeto y si en algún momento sentimos que faltan al respeto a nuestra persona y a nuestra dignidad, no hay que callarnos ni dejarnos.
Hoy en día estoy casada, tengo dos preciosos hijos y estoy más enamorada que nunca de un hombre que me ama, me valora, respeta y admira como mujer. Pero lo más importante: que me deja ser quien yo quiero ser.
Por No eres tú, soy yo | Jueves 03 de mayo de 2012
¿No sienten que de repente todo parece ir más rápido? Los años se acaban pronto… Ya estamos en mayo y yo siento que apenas ayer era Navidad, ¿en qué momento pasaron cuatro meses? ¡¡¡Se está acabando el 2012!! Jaja ok, exagero, pero me sorprende la velocidad del tiempo… Sin embargo no siempre es así…
No me dejarán mentir que cuando se sufre del corazón, TODO se pone en cámara lenta y cuando estás en pleno dolor sientes que es interminable… A los que alguna vez les hayan roto el corazón entenderán perfecto a lo que me refiero.
Hace un par de meses tuve una pequeña crisis de amor, jamás me di cuenta lo involucrada que estaba hasta que ya era demasiado tarde, estaba completamente enamorada y él parecía que estaba igual, no los aburriré con la larga historia (al menos no en este post, jaja) pero al final terminó sin avisar y cuando pasa eso, ¿Qué haces con todas las ilusiones y los sentimientos que te quedas? ¿Dónde los pones? ¿Cómo le haces para olvidar?… Ahí es donde dicen, los expertos y no expertos, “el tiempo lo cura todo”, ¿será?
¿No les parece injusto lo “sencillo” que es ilusionarse con alguien y lo difícil que es olvidar? A veces te toma algunas semanas empezar a tener sentimientos ¡y meses dejar de sentirlos! Sin embargo al final es cierto, indudablemente el tiempo, a veces mucho y a veces poco, te ayuda a recuperarte y a “empezar de nuevo”.
¿Qué tendrá el tiempo? ¿Es mágico? Lo que creo es que te ayuda a ver las cosas con una mejor perspectiva. Es como cuando vas a un museo, ves una pintura de cerca y a veces no tiene mucho sentido, todo parece una mezcla de colores y formas pero si das unos pasos atrás, es cuando puedes verlo en perspectiva y entiendes la imagen que tienes frente a ti… Para mí así es el tiempo.
Dicen que cuando algo se va es para dejar el camino libre a algo mejor que llegará y yo he comprobado que es así. No ocurre inmediatamente pero eventualmente entiendes el porqué tuvo que terminar y, lo mejor de todo, es que después del proceso te sientes renovada y con más fuerza para hacer cosas nuevas. Por algo dicen que crecer duele y, sin embargo, es necesario pasar por ciertas situaciones difíciles para aprender, valorar y ser mejores.
Hoy, a dos meses y contando de mi amor fallido, me siento mejor, digamos que estoy al 85% jajaja y estoy segura que en poco tiempo más ya todo habrá pasado.
“Al final todo pasa y no pasa nada”.
Por No eres tú, soy yo | Viernes 27 de abril de 2012
Hola queridos lectores, cuanto abandono de mi parte. Pido una disculpa pero he estado un poco down.
Bien dicen que depende del estado de ánimo que estés es lo que reflejas y creo que es cierto porque estos últimos meses no me ha ido muy bien en el amor y sí que se ha notado porque ni ganas de escribir tenía.
¿Qué pasará con este tema que influye tanto en nuestras vidas?
Es muy impactante cuando te das cuenta que no te sientes de humor para salir con tus amigas, que no tienes ganas de arreglarte, que lo que más quieres es estar en tu casa todo el día, que ni ganas de ir a trabajar te dan y la mayoría de las veces está relacionado con el tema de los hombres (bueno o las mujeres en su caso).
Nuestra vida se convierte en un sube y baja de emociones que nos controla. La pregunta es ¿hasta dónde debemos dejar que eso pase?
Yo creo que es un tema que pasa en todo tipo de relaciones; si tienes pareja, con el amigovio, si estás casada, siempre siempre nos afecta, ya sea para bien o para mal.
Qué tal es cuando estás en la etapa de enamoramiento de una relación y todo, absolutamente todo, es color de rosa. La vida es lo máximo y enserio estamos en las nubes. Llevamos una sonrisa en la boca desde el principio al final del día. Que increíble momento ¿no?
También cuando tienes una relación un poco más estable, ya sea que estés casada o con una pareja de mucho tiempo y todo fluye de maravilla. Tienen una excelente comunicación, te sorprende con detalles, te dice te amo muy seguido (hay que aceptar que esto nos encanta) y realmente te sientes plena, es en serio gratificante. También vas caminando por la vida más ligera.
Pero qué tal cuando las cosas son totalmente al revés. Estás esperando su llamada y no llega, te mueres de ganas de que te abrace, de que te diga te amo, que te traiga unas flores y que te mime y te consienta y nunca pasa. La comunicación nada más no fluye y te sientes incómoda, es muuuy frustrante.
O peor aún cuando la relación termina, ni qué decir de ese tema. ¡Por favor que nadie nos hable ni siquiera!
Ahí es cuando digo que entra el sube y baja de emociones, a diferencia del día anterior, ese día estás realmente decaído y de mal humor.
¿Qué tan correcto está?, ¿hasta dónde debemos permitir nosotros que el amor influya tanto en nuestro estado de ánimo?, ¿qué debemos hacer para que no pase?
Me gustaría leer sus opiniones al respecto y en nuestro próximo post pondré algunos de sus comentarios dando algunos tips para que de alguna manera no dejemos que nuestro humor dependa del amor.
Por No eres tú, soy yo | Lunes 23 de enero de 2012

No estoy diciendo que ser un hombre soltero sea malo, sin embargo todo depende de qué clase de soltero sea, ¿no?
Yo, sinceramente, desconfío de los solteros –que jamás han tenido una relación estable o algo que se le parezca- y es que muchos de ellos son los típicos hombres que se resisten al compromiso, no estoy diciendo que todos deberían formalizar con alguien, si no que el problema es que muchos se dedican a disfrutar de la vida y no les importa romper uno que otro corazón en el camino.
Cuando están en sus 20´s es normal que quieran divertirse y conocer a muchas chavas, pocos –no digo que ninguno- buscan una relación estable; a los 30´s ya saben quiénes son –o al menos se espera que lo sepan- y son hombres más responsables y serios, es cuando ya dejaron su fase de “conquistadores de mujeres”… Pero hay muchos, más en estos tiempos, que se resisten a “sentar cabeza” no importando la edad que tengan.
¿Cuál es el problema con esto? Pues que normalmente las mujeres queremos encontrar al hombre ideal con quien compartir nuestra vida, pero el plan de estos solteros es otro y una mujer ilusionada puede perder de vista las señales que dicen que él no tiene los mismos planes.
La verdad es que cuando alguien te gusta es súper difícil distinguir esas señales que te dicen EL NO QUIERE NADA SERIO CONTIGO, y no me dejarán mentir que aunque la gente a nuestro alrededor nos advierta o intente abrirnos los ojos, nosotras nos aferramos porque lo vemos perfecto y pensamos que con nosotras será diferente… Meses después descubres que no era el “príncipe azul” que pensabas.
No confíes en los solteros que:
- Te quieran bajar la luna y las estrellas y de repente… se desaparecen por días enteros.
- Se la viven de fiesta en fiesta, de antro en antro, porque lo más seguro es que también vayan de mujer en mujer.
- Te buscan sólo cuando no tienen plan.
- Te dicen que eres la mujer más increíble que conocen pero no hace nada para estar contigo, definitivamente sólo eres una más de sus “velitas prendidas”.
- No son responsables en su trabajo. Si no pueden tomar en serio con lo que se ganan la vida, imagínate cómo serán en una relación.
- Acaban de terminar con su novia de años. Aunque podría haber excepciones, podría pasar que sólo te estén usando de salvavidas emocional.
- Tengan fama de mujeriegos, suena obvio pero hay tantas mujeres que piensan que pueden hacer que cambien y la verdad es que rara vez sucede.
¿Qué otras señales se les ocurren?
Por No eres tú, soy yo | Miércoles 04 de enero de 2012
Generalmente esta frase la aplicamos cada principio de año y estamos en el mood de reparar errores, cerrar o abrir ciclos y comenzar como con una “vida nueva” en ciertos temas, ¿será?
Dentro de esos propósitos que nos ponemos estoy segura que en la mayoría de los casos se encuentra el amor en los primeros cinco, por no decir el primero, de los factores que queremos arreglar. Ya sea que estemos solos o acompañados pero siempre es un tema para tratar.
Aprovechemos este principio de año para hacer borrón y cuenta nueva de las cosas que no nos parecieron del año pasado y volvamos a empezar. Recordemos que nunca es tarde para hacerlo.
En caso de que tengas un “amor en silencio” es momento de actuar. Ya sea que con pantalones le declares tu amor o le pongas fin a este sentimiento oculto y le des vuelta a la página, para así abrirte oportunidades para que entre un nuevo amor.
Si tu caso es que estuviste atada, obsesionada y demás a una relación que en verdad no vale la pena, te trató mal y realmente se portó como un patán y tienes ganas de matarlo, ¡hazlo!, jajaja no me refiero en el estricto sentido de la palabra, pero atrévete a decirle todo lo que tienes atorado y es hora de que te des tu lugar y dejes esa relación enfermiza.
Si eres una persona con una pareja estable y te sientes plena y tranquila en ese aspecto, nunca dejes de ver esos factores que te causan problemita o a veces no te gustan de tu pareja para trabajarlo.
De lo contrario, si te encuentras sola, no te deprimas y menos te desesperes. Aprovecha a enfocar, canalizar tus ideas y potenciales en otros ámbitos como el trabajo, la familia o algún hobbie. Aunque no neguemos que siempre es padre tener a alguien en quién pensar, así que tu tarea de este principio de año es cazar a alguien para flecharlo.
El caso es que siempre tratemos de mejorar en el amor, aunque sean diferentes los aspectos y circunstancias por los que estemos pasando, siempre acordarnos de darnos nuestro lugar y trabajar día a día en esa relación.
Así que a ponernos las pilas, a querernos y consentirnos mucho para que este 2012 sea todo un éxito en el amor.
Y platícanos ¿cómo calificas que te fue en el 2011 con el tema del amor?
Por No eres tú, soy yo | Jueves 27 de octubre de 2011
No podemos negar que el tema de la fidelidad –o infidelidad- es delicado entre las parejas, hay unas más abiertas que otras y muchas “inventan” sus propias reglas, algo que creo es muy válido, pero lo cierto es que la gran mayoría de las personas consideran que el ser fiel es un requisito indispensable para que el amor funcione y ¿saben qué?, yo estoy de acuerdo.
Creo que si amas realmente a una persona no te dan ganas de estar con otra… Pero debo confesar que yo sí he sido infiel y por fortuna él jamás se enteró. Obviamente después de mi pequeño “affair” me vino un sentimiento de culpabilidad muy fuerte y estuve a punto de decirle a mi novio lo que había hecho, pero el miedo a que jamás me perdonara fue más fuerte y decidí callarlo. ¿Ustedes hubieran hecho lo mismo?
Después de un tiempo –y ya que no ando con este galán- me puse a pensar si fue lo mejor. Creo que a nadie nos gusta que nos vean la cara de tontos, pero por otro lado el enterarnos de que nos pusieron el cuerno tampoco está padre y por supuesto que nuestro ego queda hecho pedacitos, o al menos bastante pisoteado, ¿no creen?
En lo personal yo sí preferiría saber si me fue infiel o si lo está siendo, porque si está pasando eso es por algo, es como una alarma que dice – o grita- que la relación no va bien y sería un buen punto para analizar si vale la pena (o no) seguir…
Sinceramente creo que yo no perdonaría un cuerno (sí, suena hipócrita pues yo lo hice, pero aprendí mi lección). Hay una frase que me gusta mucho que dice: “Fool me once, shame on you; fool me twice, shame on me” (es decir: si me engañas una vez la culpa será tuya, la segunda será mía) y es toda la verdad, siento que si permites o perdonas una infidelidad lo único que puedes provocar es que la repita (claro, habrá sus excepciones).
¿Ustedes perdonarían una infidelidad?
Por No eres tú, soy yo | Martes 25 de octubre de 2011
Wow estas historias sí me dan miedo, ¿a ustedes?
No me ha pasado pero he oído de mucha gente cercana que ha vivido esto y creo que no se lo deseo a nadie.
Yo tengo algunas historias, me encantaría que ustedes compartan alguna, ya sea porque les pasó y les gustaría contar su experiencia o de algún cercano que vivió algo parecido.
1.- Era un grupo de varios amigos, bueno más bien era el grupo de amigos del esposo de la protagonista de esta historia y que al final también se convirtieron en amigos de ella. Llevaban más de 10 años de salir juntos a cenar, al cine, al antro, de viaje; realmente sí se veían seguido pero nunca el esposo de la protagonista sospechó que su esposa tenía algo que ver con su amigo, ni por la mente le pasó.
Un buen día empezaron a entrenar para maratones juntos, era una actividad de pareja. Al plan se les unió el mejor amigo de él, quien iba con ellos diario a entrenar por las mañanas. Un buen día el esposo no pudo asistir y le dijo vete tú con mi amigo. A partir de ahí empezó a surgir algo entre ellos, sin hacer el cuento largo, se frecuentaban más seguido y a solas.
Él la cachó un día que ella se metió a bañar y dejó su celular en el cuarto, sonó un mensaje de texto y el esposo vio que era de su amigo, así que se le hizo fácil verlo y era una cancelación para una cita que tenían ellos dos. Pobre esposo, siguió viendo en el celular y ¡oh sorpresa!, su esposa lo engañaba con su mejor amigo.
2.- El mismo principio de la historia pasada, un grupo de parejas de amigos que se frecuentaban seguido. De igual manera el esposo nunca creyó que su esposa le fuera a hacer eso y mucho menos su amigo.
La esposa y el amigo empezaron a coquetear y cayeron, duraron más de tres años, engañando a los esposos hasta que ambos se divorciaron.
Ella acabó su matrimonio por el amigo de su esposo. No le importó destruir la familia, dejar a su esposo y dos hijos por irse con su nuevo enamorado.
Terminaron casándose y duraron más de 10 años casados, obviamente el ex esposo y su mejor amigos se terminaron odiando a muerte. No tuvieron hijos, cada uno tenía los suyos de su primer matrimonio.
Lo peor de la historia es que también se acabaron divorciando ¡porque él le puso el cuerno!, será verdad que si lo hace una vez, ¿lo hace dos? O ¿tres?…
3.- El principio es igual que las otras dos historias, también era un grupo de amigos de parejas.
Empiezan a tener queveres, igual la esposa con el mejor amigo de su esposo.
Los cacha el esposo y amigo respectivamente, sin embargo la esposa hace de las suyas para que la termine perdonando.
El esposo cede y le da una oportunidad pero ¿qué creen?, ¡ella se sigue viendo con el amigo!, y él no la ha cachado otra vez. ¿Qué pantalones no?
¿Tu tienes alguna historia?
Por No eres tú, soy yo | Lunes 10 de octubre de 2011
Estarán de acuerdo conmigo que encontrar pareja no es nada fácil; y es que a veces las personas somos TAN complicadas, o mejor dicho, nos complicamos la vida.
Siempre me ha costado trabajo entender cómo es que si tú le gustas a alguien y ese alguien te gusta… ¿por qué se vuelve tan difícil comenzar una relación? A veces creo que es por el mismo miedo –de ambas partes- de volverse vulnerable. Nadie ha dicho que abrir el corazón sea cosa fácil y menos si ya te lo han roto alguna vez, pero tampoco es bueno ir con un caparazón que no deje entrar a nadie, ¿no creen?
Cuando conoces a alguien y empiezan a salir, típico que aunque te mueres de ganas de hablarle, te las aguantas para que no piense que ya te tiene segura, o cuando estás con él y quieres decirle cuánto lo quieres, no lo haces hasta que él sea el primero en decirlo, por miedo a que no sienta lo mismo… Por poner algunos ejemplos.
Entonces caen en un “jueguito” que al final termina confundiendo a los dos y ninguno sabe si arriesgarse con el otro porque siente que la otra persona no está tan interesada… Y esto se convierte en un círculo vicioso que es difícil terminar a menos de que uno se arme de valor y decida hablar con claridad… Algo que no siempre pasa.
A mí me pasó con el que era el “hombre de mis sueños”, por intentar hacerme la difícil, lo único que logré fue alejarlo y luego me enteré que él sí quería bien conmigo pero dejó de buscarme porque no le gustó que me hiciera tanto del rogar…
No estoy diciendo que en la primera cita debemos declarar nuestro amor, lo único es ser sinceros y al final si la otra persona no siente lo mismo, nos habremos ahorrado tiempo y tal vez unas cuantos dolores de cabeza por intentar descifrar las “señales”.
Dejémonos de juegos y hagámosle caso al corazón.
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