blog twitter
¿RECIÉN CASADA? ¡NO! ¡RECIÉN SOLTERA!

¿Cortaste ayer o antier? ¡No estés triste que ya vine al rescate! Sigue leyendo y descubre que no es una mala noticia, si es que sabes abrir los ojos.

Por: Lucía Orozco

 

 

Típico, cortas y desesperanzada “escuchas” a tus amigas que hacen rueda de prensa y cada una dice su opinión. “Hay más peces en el mar” , “si es tuyo déjalo libre si no nunca lo fue…” y más frases ya hechas que sólo las decimos para que la llorona en cuestión se sienta mejor.

 

Pero, ¿qué hay cuando esa chillona somos nosotras? ¡Es horrible! No hay consejo que sirva ni consuelo que nos haga dejar de pensar en los momentos tan increíbles que pasamos juntos… Y lo peor aún ¡La semana pasada!

 

¿¿¿¿¿Por qué????? Lloramos y pensamos una y otra vez y nos invade la enfermedad más temida de cuando terminamos una relación: Hubieritis crónica. “Si le hubiera dicho…” “si hubiera hecho…”



Pero no te preocupes preciosa, para eso está Lucía al rescate con palabras de aliento que te harán dejar de llorar y aventarte esos suspiritos post lloratorios para comenzar a reír conmigo y alegrarte de que estas viva, sana, guapa y llena de energías. ¿Ves que ya te hice reír? Sigue leyendo…

 

Hay una frase que guía mi vida, no sé de dónde la saqué pero dice “Nunca serás tan joven como lo estás ahora”. Eso me hace pensar en lo fabulosa que nos vemos HOY y en que el presente es la herramienta más poderosa de un ser humano. Aún así, vivimos del pasado, planeamos el futuro y gastamos el presente en soñar con lo que no tenemos. ¿Quién nos entiende?

 

Pues bien, este artículo es para mujeres guapísimas como tú que deciden tomar el presente como lo que es: un regalo. Y dejar de lamentarse por todo lo demás. Me refiero a ti, que cortaste ayer o hace un mes pasada con el “amor de tu vida” y quieres volver a recuperar tu corazoncito y pegarlo con cola loka en vez de andar de víctima por el mundo… sigue leyendo vas muy bien.

 

OK, te dejaron o lo dejaste eso no importa más que al ego pero el caso es que abres los ojos en la mañanita y el sol esta vez no te dice “Buenos días alegrías” sino que te canta “Estás como yo… sollllll….tera” y se burla con cada rayito que te pega en tu cutis perfecto haciéndote sentir más #ForeverAlone que el que inventó el hashtag.. ¿Tú?

 

a)  Te tapas con la almohada e ignoras lo sucedido y te duermes media hora más.

b)  Agrandas la situación poniendo “All by myself” a todo volumen y lloras hasta que se hace de noche y en el transcurso te acabas un litro y medio de nieve de vainilla.

c)   Le dices al sol que si quiere ser tu novio porque no puedes estar sola ni un minuto.

d)  Frunces la boquita en señal de nostalgia por un segundo, en eso ríes y pataleas de la emoción por el día que estás a punto de vivir.

 

Si tu respuesta es a), b), o c) probablemente te hará bien continuar leyendo. Si es d) seguramente sigues brincando en tu cama. #TuMuyBien Jaja.

 

El siguiente punto es hacer conciente que tu relación, por más hermosa que fuera, ¡No funcionó! O al menos no lo hará por un tiempo. Con esto quiero contarte una pequeñita historia que tal vez te haga sentirte identificada.

 

Cuando trabajaba en una agencia de publicidad estaba en una pequeña oficina con muchos diseñadores hermosos… ¿Se acuerdan chicos? Jugábamos concursos de vasos de agua para hidratarnos y nos obligábamos a ir al gimnasio. ¡Éramos un grupo increíble! Pero ese no es el punto, la historia comienza ese día en que decidí ir por agua. Estaba escribiendo quien sabe Dios qué y bajé para hidratarme. Todo parecía normal, pero no fue así.

 

Bajé, platiqué con Marissa sobre chismes de la semana mientras me tomaba el vaso de agua. Un poquito de “girl talk” y ya estaba subiendo las escaleras de nueo para volver al trabajo y ¡Zazcales! Nunca imaginé lo que estuve a punto de presenciar… ¡El lugar olía orrible! (Sin h porque no podía ignorar el terrible olor).

 

-       ¡Compañeros este lugar apesta! ¡Neta que asco!

 

Ese día me tacharon de loca y fresa (y no se equivocan). “No huele a nada exagerada” Me decían, entonces me reí y escribí una anécdota sobre que en las relaciones pasa exactamente lo mismo. Estamos adentro y todo parece normal, pero nos damos una escapadita y nos damos cuenta de lo mucho que apestaba. ¿En qué momento aquel olor me pareció tan normal? ¿Estuve borracha todo mi noviazgo? Jaja.

 

Si al salir de la relación te das cuenta de que apesta no te queda más que entender que debes aprender a “desaprender” y olvidarte de un patrón similar, porque somos tercas y después buscamos a alguien igualito de patán. (Y son fáciles de encontrar así que al mes ya estamos sufriendo otra vez).

 

Pero si era alguien bueno y simplemente ya no está con nosotros es una pérdida que no tiene nombre. No en vano existen tantas canciones de desamor… ¡Son terribles! Pero tranquila, (consolando como mamá) yaaa chiquita yaaa, no hay mal que dure cien años ni rubia que lo aguante.
¡Levántate! Ve al salón de belleza, hazte un cambio de look y recuerda que antes de conocerlo ya eras feliz. ¿Qué hizo él que te hace parecer que ahora nada es igual? ¿A poco una persona tiene el poder de trastornar tu vida de una manera tan negativa? ¿A poco alguien que te dio cosas buenas ahora es capaz de ser tu mayor tortura? ¿A poco vas a dejar que tus mejores años se los lleve el recuerdo? ¿Te vas a quedar encerrada en tu casa con tu almohada en mano?

 

Yo creo que no. Yo creo que si estás leyendo esto por alguna casualidad del destino es porque en el fondo buscas mejorar, buscas un cambio, buscas salir de tu cama y darte cuenta que el sol nunca te estuvo fastidiando, sino que con sus rayos te quería decir que el día ya salió y que una nueva oportunidad te espera si sabes abrir los ojos.

 

Si tuviéramos conciencia de lo corta que es la vida no estaríamos lamentándonos por lo que no pasó. La magia de la vida es dejarla existir con todo lo que esto conlleva, somos grandes, somos personas valiosas y no podemos sentirnos menos sólo porque las cosas no salieron como queríamos. Yo por mi parte puedo decirte que estuve una vez como tú estás ahora. Lloraba, me lamentaba, sentía que nadie me entendía, no quería salir ni abrirme con nadie, pensaba que el amor ya no iba a llegar y me llegué a sentir como la canción de maná de la mujer que está vestida de novia llorando en San Blas… pero hoy me doy cuenta que si nada de eso hubiera pasado yo no te entendería, no estaríamos aquí de algún modo conectadas y no sería tan buena escritora, o bueno no tan mala. Juzgue usted.

 

No tendría la sensibilidad que me hace sentir que los días valen, porque si de algo estoy segura es que si no se rompe ¿cómo puede abrirse el corazón? Si de verdad entendiéramos que a veces la vida es más divertida cuando perdemos y no cuando ganamos. Si dejáramos de ser tan controladoras con nuestros días y dejáramos que la obra de teatro de la vida nos sorprenda tal vez no estaríamos estancadas en el tiempo pensando en lo que pudo ser, y nos concentraríamos en lo que hoy será.

 

Los cambios duelen lo sé, hasta la Tierra tiembla cuando se acomodan sus capas tectónicas, pero tranquila guapísima, que estás enterita y como dice la canción de Camera Oscura “Ready to be heartbroken”.

 

¿Ya te sientes mejor? No te escondas y vuelve a darlo todo, esta vida no está para guardarnos nada, de hecho, si te dieras cuenta de la oportunidad tan valiosa que tienes hoy, no necesitarías consuelo, sino causarías envidia.

 

¡Arréglate! ¡Levántate de tu cama que hay todo un mundo por desordenar! Y recuerda que lo contrario al amor no es el odio, sino el miedo. ¡Besos y cerezas!

 

 

Agradezco que por alguna razón me leiste… quisiera leerte yo también, deja tu comentario.  @lucialatapatia lorozco@expansion.com.mx

 

 

24 Comentarios imprimir Imprimir

LA SOLTERÍA primera parte
SOLTERÍA ¿LA LEPRA DEL SIGLO XXI O
EL ESTILO DE VIDA DEL NUEVO MILENIO?
Lucía Orozco @lucialatapatia
Jueves 26 de enero de 2012 a las 09:00
¿Acabas de cortar? ¿Aún no superas a tu ex? ¿Pensar en estar solo te deja sin pegar ojo? Nuestra experta en soltería te recuerda que no todo está perdido
soltera
Soltería ¿La lepra del siglo XXI oel estilo de vida del nuevo milenio? (Foto: Especial)

 

Listo, ya vivimos nuestro sweetheart, ese amor inocente en el que entregamos el corazón, pero ya pasó. ¿Qué sigue ahora? Nos encontramos solteros, sin nadie que nos hable y peor aún, con el corazón hecho polvo (y no se diga del autoestima).

Y sumándole a nuestra desgracia, la decepción del fracaso que nos hunde más y no nos permite ver la luz en el camino, nos bloqueamos y no logramos apreciar el maravilloso momento en el que podemos ser lo más egoístas posible y descubrir el mundo con nuestros propios ojos… y lo más importante, a nuestro ritmo.

A ese estado yo llamo con gran orgullo: la soltería. La oportunidad para descubrir que, a pesar del nombre, solteros, jamás estaremos solos si nos consideramos nuestros mejores amigos. La etapa a la que muchos sólo ven como un período de transición de pareja en vez de tener la capacidad de darse cuenta que poseen el poder de hacer y deshacer cuanto les venga en gana. En pocas palabras, la magia de gritar como lo hizo un día el buen Mel Gibson: “¡Freeeedom!”

Pero no cualquiera puede con esta profesión, ¡No señor! Ser soltero significa hacerte responsable de ti mismo y de tu felicidad y decidir que sólo cambiarás ese estilo de vida si es que encuentras una vida en pareja que supere la gran alegría y felicidad que ahonda en la capacidad de poder  estar completo cuando se está solo. (Que media naranja ni que ocho cuartos).

Y todo esto no lo estoy diciendo “por decir”, porque me encargaron este artículo… ¡No señor! Si mi mente pone estas palabras en mi cerebro para que pasen directo al teclado es porque mi experiencia como soltera me avala de tal manera en la que sin modestia alguna me llamo una soltera profesional.

Todo comenzó cuando corté. (Obviamente). Mi mundo se desmoronaba y el amor de mi vida era el único celular al que ahora tenía prohibido marcar. ¿Qué es esto? Me preguntó mi inocente y tiernito corazón que no tenía ni idea de qué hacer. En esos momentos no tuve respuesta para ese musculito que sufre tanto. Sólo sabía que el curso de mi existencia había cambiado drástica y dramáticamente y que no había nada que pudiera hacer al respecto.

Pero es justo cuando no tienes nada y no hay salida que tu persona “saca la casta” – como decía mi abuela – y la vida se pinta del color que tú quieras: negro como los recuerdos, gris como la amargura o blanco como una hoja donde puedes escribir lo que sea. Yo escogí la hoja en blanco. (Las otras dos me parecían demasiado patéticas, mi autoestima definitivamente no estaba tan baja).

¡Un viaje! Pensé y mi corazón latió más rápido; a diferencia de los días anteriores en los que sólo latía al ritmo de los recuerdos del ser amado. Y es que verdaderamente es impresionante cómo actuamos con impulsividad y aventura cuando nos damos cuenta de que estamos solteros. Esa es la primera ventaja: La actitud aventurera comienza a correr por tus venas. ¡No hay espíritu más dispuesto que el de la comunidad “single”! Cualquier opción es válida. Pero ojo, también están las decisiones erróneas, hay que filtrar. (Calmantes montes).

Nueva York fue la cuna donde decidí depositar mis amarguras, pero una ciudad tan imponente me gritó que no podía vivir del pasado, y su grito fue tan fuerte que me olvidé del ayer y me concentré en el regalo más impactante que tiene la vida: el presente.

Porque un soltero no deja de lado eso nunca, vive el día a día y disfruta de sus 24 horas completitas. La simpleza de dejar que el mundo te sorprenda (ojo, no dejar que te “lleve la corriente”), porque corrientes nunca fuimos y nunca seremos.

Comienza la función, nuestros sentidos se agudizan, nos adentramos en nuevas emociones y aunque no tenemos a quien “darle un codazo” para que vea lo que estamos presenciando, solos nos reímos del chiste o del hermoso paisaje que no tenemos con quien disfrutar. Pero nos damos cuenta que de todas formas lo disfrutamos. ¡No pasa nada!

Aquí viene la sensación de libertad. Captamos que no necesariamente tenemos que tener un “ente” al lado para admirar una puesta de sol, una buena canción en la radio o una noticia que queríamos escuchar. Abrimos los libros que antes nos estorbaban y le hablamos a aquellos amigos que habíamos desatendido, y aquí otra bella enseñanza: nos damos cuenta que una llamada basta para que notemos que los amigos nunca realmente se fueron de nuestro lado, nos fuimos nosotros. Pusimos “todos los huevos en la misma canasta”, diría mi mamá. Pero con ellos, una disculpa basta y volvemos a “las andadas”.

OK recuperaste tu asombro por la vida, tus amigos, tu tiempo. ¿Y ahora qué? Yo sé, entra una desesperación por volver a las canchas. ¡Pero espérate! Todavía queda más por aprender.

Que quede muy claro que esto no es un brote, no implica que estamos listos para conocer a alguien nuevo. Son a penas los primeros pasos hacia la independencia emocional. ¡Que rico! Ustedes pensarán que es patético pero yo lo disfruto como amo asolearme en la playa con michelada en mano. ¡Estoy sola y está bien! Uff, no hay placer más grande que la paz interior. En este paso del proceso ya deberías de estarla sintiendo, si no, regresa y vuelve a leer los párrafos anteriores. Los que ya están listos, continúen con el siguiente renglón y permítanme felicitarlos.

Ready? Somos menos integrantes los que han llegado a leer hasta aquí, pero como dije antes, la soltería no es para todos, es una profesión, no una vocación, puesto que aunque nuestro destino es estar con alguien, tenemos que dominar primero el arte de la soltería. Si queremos reunirnos con alguien para toda la vida -por los siglos de los siglos-, tenemos que experimentar primero lo que se siente estar solos o no sabremos lo que queremos, o peor aún, nos reuniremos con nuestro “peor es nada” con tal de no quedarnos bailando solos. ¡Ewwwww! ¡Qué asco me daría tener que llegar a este nivel de bajeza! Qué fuerte. En fin, continuamos.

Solteros, sin rumbo, viendo como se casan los amigos. Lo sé, es terrible verlos bailar el vals. ¿Cuándo me tocará pasar al pizarrón? Nos preguntamos una y otra vez. “Diocito ¿qué onda?” diremos algunas. Pero paciencia mis reinas que esto, como dije, apenas empieza.

¡Focus! Mientras encontramos al prince charming o a la niña de la mochila azul tenemos que pasarla bien, incluso, cometer algunos deslices como parte del snack del soltero moderno, así que ¡Que empiece la diversión!

Revisa “Solteros en la Mira” para la Parte 2 de este reportaje: La Constitución del soltero moderno, de acuerdo a los preceptos de Lucía la tapatía.

 

12 Comentarios imprimir Imprimir


Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de quien.com son responsabilidad única de sus autores y no representan el punto de vista del sitio ni de Grupo Expansión.

  • Total que la cigüeña me depositó estratégicamente en Guadalajara y yo feliz. Soñé con ser reportera y ahora sé de Quién. ¿Tortas ahogadas? El día que quieras y con mucho chile. ¿La última vez que estuve emocionada? Hoy. Hoy y cada vez que escriba para ti.