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MAMÁS MODELO

Porque no hay nada que se le compare al amor de una mamá,

les dedico esto a todas que tienen el privilegio de serlo.

@lucialadeflor

 

 

Les quiero compartir una sesión de fotos acompañado de un texto que escribí para las mamás en su mes.

El photoshoot fue a cargo de la leche NIDO Excella Gold, quien seleccionó a doce mujeres del Distrito Federal y Guadalajara como íconos de mamás trendy, únicas, exitosas y ejemplares ya que día a día se entregan al máximo como personas llenas de metas y sueños. En pocas palabras NIDO las considera mamás modelo por el hecho de que son mujeres que no dejan de tener ese amor incondicional por su familia  y por ellas mismas. Es por eso que a cargo del fotógrafo Gregory Allen se realizó una sesión de fotos donde se capturó a estas mamás especiales tal y como son: Guapas, alegres, llenas de vitalidad y sobre todo que representan la máxima expresión a la que aspira toda mujer y es su realización personal.

Así es como ellas vivieron una experiencia llena de risas y diversión donde Sara Galindo fue la asesora de imagen que cuidó cada detalle para que estas mamás reflejaran lo mejor de su personalidad. Los dejo las fotos backstage de esta exposición que pronto les tendré detalles.

Las mamás son: Claudia Lizaldi, Sophie Gómez, Paulina Díaz Ordaz, Mariana Alaman, Sissi Cancino, Patricia Fajer, Elda del Moral, Joanna Faria, Ana Paola Luque, Renata Álvarez y Valeria Álcala.

Nunca pensé que escribir sobre el día de las madres sería tan difícil para mí, si todo el tiempo pienso en ella. Y decepcionante fue tener que hacer párrafos y borrarlos durante toda la semana. Hasta que un día antes te presionas y lo haces.

La relación entre mi mamá y yo desde hace quince años ha sido la interpretación de sus enseñanzas de cuando estaba pequeña, fue lo que me dejó antes de irse y para mí son una alberca de pelotas de colores donde me sumerjo cuando me siento triste, alegre, decepcionada, aterrada o sola.

Y es que el amor no se olvida y menos el de una mamá, que se mete en las venas y circula todos los días como el tráfico de López Mateos. Es sólo que como ya no está, comencé a verlo de tantas formas tan distintas.

“Por el amor de Dios no pongas frases de mamás” Me dijo Belén Zapata, reportera de CNN que por cierto está a dos escritorios de mí. Era mi carta fuerte y me sentí mal por haber caído en escribir algo tan ordinario. Pero pasando por todas las ideas creativas volví a la misma, porque de lo que más recuerdo de ella son sus frases tan repetitivas que fueron adquiriendo un significado tan diferente al pasar de los años, hasta el punto de convertirse en parte de mí, así como yo soy también parte de ella.

Por ejemplo, nunca me dejaba prender la tele antes de darle gracias a Dios por haber amanecido. ¡Como odiaba eso! ¿qué más le daba? “Lo hace por fregar” pensaba, amanecemos todos los días, pero ¿qué hay con la hora de las catapixias?

Que risa, ahora lo entiendo todo, lo que ella quiso decir era que no empecemos el día sin agradecer, sin reconocer nuestra fragilidad y nunca perder la capacidad de asombro de despertar con vida. De amanecer. ¡Qué bonito es amanecer y no nos damos cuenta! Quién iba a pensarlo, diez años más tarde pinté un cuadro de una mujer recién levantada y le puse de título ese verbo que damos por hecho “Amanecer”.

Lucía, no hables con la boca llena, decía, y yo creí que se refería al bolo alimenticio cuando significaba que pensara las cosas antes de decirlas, que masticara las ideas, porque las palabras están llenas de consecuencias, son poderosas y pueden cambiar el curso de la vida. Lo que me estaba diciendo es: no pronuncies algo antes de ordenarlo en la mente. Si lo sabré hoy, que me gano la vida por escribir palabras.

Y cuando se refería a ¡Ahorita es ahorita! Quería gritarme que la vida se vive una vez ¡levántate! No dejes que el tiempo pase por encima de ti. ¡Hazlo! ¡Atrévete! Ve y cómete la vida como nieve de limón.

Y la típica ¡No salgas hasta que arregles tu cuarto! Significaba ¡juega limpio! Acomoda tu vida antes de enfrentarte a ella, así verás más claro, créeme… y come bien para que crezcas sana y fuerte se refería a aliméntate de amigos que te hagan crecer como persona, aléjate de la comida chatarra que sólo da placeres momentáneos, júntate con quien te haga ser mejor. Y ¡cuídate mucho! Era para decir que eres responsable de ti misma… allá afuera hay tantas cosas a las que vas a enfrentarte y aunque a veces lo quiera, no puedes estar todo el tiempo bajo mi sombra como cuando eras una bebé. Ya eres grande, así que confío en ti, pero cuídate.

¡Mira nada más como vienes! Era para decirme que que bueno que regresaba pero, así no fue como me dejó. Lo que estaba tratando de decirme es no des pasos hacia atrás, toma una pausa, analiza tus faltas y continúa tu camino…

 

“¡Te dije cilantro!” aprende el gran valor de escuchar, te ahorrará incalculables discusiones, te abrirá puertas de par en par y te hará cultivarte de los demás. Y recuerda ¡Aquí no es restaurante! Tienes que ponerte en el lugar de los demás, a practicar el valor de la empatía y de ver por el otro, de agradecer lo que hacen los otros por ti. Además ¿Cuántos niños no estarán deseando ese plato de comida y tú rechazándolo? Porque la vida te ha brindado grandes oportunidades y tienes la responsabilidad de ver por el mundo, por ellos, por aquellos que no tienen las mismas bendiciones.

Cuando me decía ¿Pues dónde andabas? Quería decirme que una madre siempre va a estar buscándote, estés donde estés, va a estar contigo… eres parte de mí y sé lo que sientes, sé lo que piensas, a mí no me puedes engañar, conozco tus sentimientos y por más que huyas, voy a ir por ti.

Pero la frase más hermosa de todas y a veces es la que menos queremos escuchar es… “Te lo dije”, porque quiere decir, ya hablé todo lo que pude hablarte, te dije todo lo que pude decirte, te amé todo lo que pude amarte y te enseñé todo lo que pude enseñarte, ahora sal y vive tu vida ¡que es hermosa! Y si necesitas que te lo diga más veces escucha tu corazón porque si hay alguien que ha estado contigo desde su primer latido fui yo. Y en el último mío, tú. Pero sigo aquí y eso te lo repetiré cuantas veces quieras. ¡Nada de que nos olvidamos una de la otra ni que ocho cuartos!

Una mamá nunca dejará de serlo, encontrará la forma de regañarnos donde estemos, de hacernos sentir queridos donde estemos, la recordaremos si un día nos toca educar a nuestros hijos, no en vano es lo más sagrado que tenemos, no en vano es imposible que las olvidemos. Por eso puedo decirle a todas las mamás que se sacaron un diez y no sólo en mayo.

¡FELICIDADES MAMÁS!

 

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ESPERAR NO ES DE MARINEROS
Ayer estaba hablando de qué cosas anclaban mi vida, si era malo estar a la deriva o si esperaba algo más y por eso seguía navegando… de las tres cosas no sé ninguna, pero tal vez no es bueno aferrarse a nada. o tal vez no aferrarse sea miedo a perderlo, puede que la falta de compromiso con los proyectos de la vida sea por falta de interés en los mismos, o tal vez sea sólo eso, falta de compromiso, que te lleva a una vida más taciturna y sin subidas y bajadas… los dejo con este escrito salido del horno por la mañana, y disculpen mi falta de tinta, he andado dispersa… y rodeada de agua, muchos mares y muchas dudas…

Gracias por seguir leyendo a @LucIaladeFlor.

Viajamos en barcos, todos, paseando por un mar que quién sabe a donde nos lleve, pero eso sí, trae corriente… y si te dejas llevar tendrás un camino diferente al que pudiste haber tenido si lucharas contra viento y marea. Personas se las lleva la corriente, corrientes otras se aferran al timón, temerosas de que alguien domine su vida, incluso la vida misma.
Nómadas marítimos de tres mil mares y conquistas de islas descubiertas desde la infancia… secretos personales, robos de piratas, tormentas en las que creímos no sobreviviríamos, y muchas otras noches en las que no se movía ni el agua.
¿Algún día anclaremos? Ser jóvenes nos invita a ser como Cristobal Colón y descubrir lo que más podamos antes de que se arruine nuestro barco. Pero, ¿hay algo de malo en anclar?
No se si seguir avanzando o disfrutar del paisaje que tengo ahora. Llorar por el que se me fue o esperar a que llegue el que imagino. Estúpido sería lo primero si lo que quiero esta frente a mí. Desperdicio de lágrimas por lo que ya perdí y esperar no es de marineros.
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COSECHAR

Ayer hablé con una amiga de la vida… ella me cuenta que a pesar de sus esfuerzos extrahumanos a veces no ve resultados,  que es desesperante cuando pasa y nos invita a permanecer en un círculo vicioso donde hago las cosas sin saber por qué puesto que no me veo avanzando. Como hamster corriendo en el círculo…

Mientras esa hermosa mujer hablaba pensé en Farmville. Me acuerdo (cuando tenía esa aplicación que consumió horas de mi ser) que una fruta chafa en dos horas estaba lista pero valía menos y si quería cosechar algo más “acá” tardaba hasta semanas. Eso, traducido en la vida me hizo pensar que mi amiga con la que hablé anoche, como se encuentra cosechando cosas valiosas, no ve que salga ninguna fruta de su plantita que riega y riega y es cuando nos sentimos vulnerables y pensamos que no somos fuertes, cuando en realidad lo somos.

En el intento de ver un resultado algunos abandonan sus sueños ¿Quién de ustedes sigue sus propósitos de año nuevo? yo ya ni me acuerdo de los míos, lo que sé es que este es mi año,  el año de cambios, de quitarme telarañas, de tomar impulso y no detenerme y mi fortaleza la encuentro en la niña exterior que ha sido la que me ha ayudado a tomar las decisiones más sabias: Anímate, si te equivocas no pasa nada, hazlo, despiértate, sonríe, burlate de tus desgracias, anímate otra vez, perdona… así son los niños. ¡Qué simple! Que hermosamente simple.

Y claro que vivir como un niño cuesta y cuesta mucho, porque ideas increíbles y modos de hacer las cosas todo mundo podemos decir. Un consejo cualquiera, pero aplicar las cosas y convertir estas letras en acciones es lo que me ha causado las cicatrices más profundas pero también las enseñanzas más tiernas y el crecimiento más sutil que me hace no darme cuenta que estoy avanzando pero un buen día sonrío de ver que en realidad nunca nos hemos detenido.

Por eso, previo al día del niño, que es un día que ¡AMO! Les dejo este texto que creo que habla un poco de esto…  ojalá les guste, los quiero a todos, sus comentarios no saben cómo me hacen mi día, a veces que me mandan uno por la noche y yo no he dormido o en la mañanita amanezco y alguien ya me leyó me hace sentir feliz. Siempre que estoy en la noche con amigas o algo así y me llega un comentario sonrío y mis amigas piensan que es “el niño que me gusta” pero no, es un mail de WordPress que me avisa que alguien me leyó y comentó. ¡Me encanta!

Les mando un beso muy grande y los dejo ahora sí con este escrito, perdonen mi pausa de algunos días pero como les digo, este es mi año de cambios y entre tanto andar pensando me costó trabajo llegar a asimilar esto que ahora les escribo…

 

¿ADULTO O NIÑA EXTERIOR?


(Arriba de la flor, esa chimuela, soy yo)

 

No sé en qué momento dejé de peinarme dos colitas con limón, graduarme, manejar en carretera, tomar mis propias decisiones y ser lo que algunos llaman ridículamente “un adulto”. Según yo la infancia no se acaba nunca. Y es que yo siempre peleo que lo que tengo es un “adulto exterior” lo de niña interior es obvio, pero la máscara de “ñiña drande” sale porque tenemos que enfrentarnos con la vida. Que raro “enfrentarnos” se escucha como si fuera una guerra. ¿Lo es?

 

Me acuerdo de tiempos atrás y me da risa como cuando de niños todo queríamos hacer solos. “Yo puedo” decíamos y la cuchara nos manchaba todos los cachetes mientras la comida se caía de la boca. Ahora daría lo que fuera por poder pasar el control de mi vida como lo hacía con mi hermano cuando me pasaba de nivel en el Nintendo. ¿David me pasas este “mostro”? Ya llegué a Koopa.

 

Paciente y seguro te pasaba de nivel y aunque sabías que el mérito no era tuyo lo celebrabas y llegabas al mundo en el que podías subirte a caballos, o mejor aún, cuando tu hermano se sabía un “truquito” y te daba muchas vidas. Que delicia.

 

Tomar el control de nuestra vida es como las rosas, muy bonitas pero llenas de espinas. Así que tal vez la vida no sea una guerra en sí, pero sí se conquista.

 

Los dejo con esta canción: Imagen de previsualización de YouTube

 

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NO ESTOY ENAMORAD@ ¿ES MI CULPA?

“TODOS SE ENAMORAN EN PRIMAVERA MENOS YO”

No te has enamorado
¿Tu culpa o del destino?

Por
@lucialadeflor
Lucía Orozco

En primavera hasta el burro se enamora ¿Y qué hay de nosotros?

Por lo visto el amor no es como la fila de las tortillas, que estas formado perdiendo el tiempo pero sabes cuantas personas están delante de ti y ves avanzar la fila. ¡No señor! El amor es como el tráfico, no sabes a qué hora vas a avanzar y si acaso lo harás. Si alguien se te va a meter, si vas a chocar o si te va a cargar el payaso con una manifestación. Pero aún así los que piensen que es momento de entregarle todo a manos del destino, considero que están equivocados ya que tenemos mucha tarea por hacer antes de pensar que la vida no ha querido que estemos enamorados. ¿Listos?

He aquí unos puntos tomados de mis fracasos amorosos y mi #ForeverAlonismo que indican que tal vez no están dejando al cosmos que actúe:

1.- Enamorarme es lo único que importa.


Si crees esto entonces estás como dice mi mamá “poniendo todos los huevos en la misma canasta” pensando en que la verdadera y única felicidad está en encontrar esa pareja ideal y no te culpo, probablemente sí nos haga más felices, pero si todo depende de ello entonces ¿Dónde quedas tú? En fin me vi muy radical pero en serio ¿Qué porcentaje de tu vida crees que consideras en invertir tus pensamientos y hasta manera de arreglarte y lugares a los que sales sólo por enamorarte?
A vedá!

Consejo: Si de verdad lo más importante en tu vida es enamorarte, busca los hobbies que más te gustan e invierte tiempo en ellos, ya que al menos te vuelves más atractiv@ cuando piensas en ti. Si no es lo más importante, ¿Qué haces invirtiendo todas tus energías en ese proyecto que no depende sólo de ti? Además, es importante que la pareja que encontraremos tenga cosas a fines a nosotros, así que qué mejor que aferrarnos a lo que nos gusta y explorar si por ahí hay alguna preciosura que amarrar. Jaaaaa.

“Cuando menos lo piensas te llega” es un dicho que nos dicen nuestr@s amig@s y creo que en este sentido tienen razón, ocúpate de ti, ya llegará. Claro que hay que estar atentos cuando veamos un posible futuro exnovi@ a la puerta. Jaja.

 

2. Vivo en el pasado.


¿Ya superaste a tu ex? No, neta ¿Ya l@ superaste? Como dice mi mamá cuando no tendí mi cama y digo que sí: “SeguUuUura” jajaja ¿Ya saben qué tonito de mamá digo?
Pues bien, es importante que hagamos conciente si estamos viviendo en el pasado o en el presente (o incluso en el futuro ya que conocemos a alguien y a los dos segundos ya programamos cómo saldrán nuestros bebés o si nos gusta su apellido puesto que así se llamará toda nuestra descendencia).

Vivir en el pasado o en el futuro es enfermizo. Es bonito recordar y es bonito tener expectativas pero el hombre o mujer de nuestras vidas tiene el súper poder de identificar si vives del pasado o del futuro. #Conper

Síntomas de que vives en el pasado:
·     En un date mencionas a tu ex. Cómo cortaste, cuántos primos tiene o que te regaló esa pulsera que traes puesta. (Y cortaste hace 7 años y medio). #Poeeesss

·     Comparas a tu galán o galana con tu ex. “Ella es menos cariñosa, él es más inseguro”. ¡Claro! Nuestros exes (o heces como dice @JuanaEstaChueca) están en un altar porque el pasado siempre tiende a sobrevaluarse.

·     Aún le echas “ganitas” para toparte a tu ex. Vas con tu date a un lugar que sabes que a él o a ella le gusta, etc. (Practicando el stalkerismo a su máxima expresión).

 

  • O qué te parece el ahora recurso muy utilizado por todos: Stalkeo virtual. Llámese Facebook o ver sus tuits para saber en dónde está. (Obbbveeooo nunca lo he hecho) #AyAháSíntomas de que vives en el futuro:·     Lo conoces y ya le dices a todas tus amigas que estás enamorada. (Con este síntoma ya visualicé a todas mis amigas botándose de la risa acordándose de que siempre hago esto, alguien dígame que también lo hace o me voy a sentir feito).·     Tienes una “corazonada” y más que una “corazonada” son ganas de que él sea el que estabas esperando toda tu vida. (También padezco de este mal).

    ·     Haces planes de acuerdo a tu agenda: El tres meses es mi cumpleaños entonces ya tendré novio y en noviembre se casa fulanita y ya visualizas que vas a ir con él… cuando has salido con él tres veces.

    ·     Esperas que él o ella estén sintiendo lo mismo que tu… exactamente. #Conper

    ·     Justificas sus faltas de interés y malinterpretas las señales. #TeniaMilChamba

    Consejo. #StopSopa!!! Deja de escuchar la canción que te recuerda a tu ex y hablar de él, atrévete a conocer lugares nuevos aunque sepas que no habrá chic@s guapos. Traza tu camino, quien quiera seguirte bueno, no temas porque al imponer tus valores y tu persona el otro salga corriendo… ¡Que corra! #Conper

    Mantente firme a vivir día a día como los alcohólicos anónimos. No esperes su llamada, haz tus planes y trátal@ como si no te gustara y fuera un amigo o amiga, así empiezan las relaciones más padres, lo peor que puede pasar es que tengas un nuevo amigo… o amiga, así que ten paciencia.

    3. A penas l@ conozco y ya quiero saber si le gusto o lo que siente por mí. (Créeme ni él o ella lo saben todavía).

    ¡Rápido!  ¿Qué somos?  ¿A dónde vamos?  ¿Quieres tener hijos? Que manera de arruinar el “estar quedando”. Escucha nuevamente estas palabras… “Estar quedando” Ahora obedécelas y ¡Quédate! no avances, cuando sean novios extrañarás la manera lenta en la que te conquistó. Y si no lo son te habrás divertido 6 citas en vez de 3. (Punto para la cartera femenina y masculina ya que gastamos más cuando estamos solteros).

    En fin ¿Por qué es que somos tan impacientes cuando alguien nos gusta? ¡Que alguien me explique! #SiDeFavor

    Queremos que ya firme un contrato de que “quiero andar contigo en tres meses pero dame chance”. Cuando es lo más divertido al esta explorando un nuevo ser que tiene mil y un historias que contar y descubrir si le gustas o no.

    Otra cosa y me voy a escuchar muy mocha pero lo creo firmemente: es padrísimo platicar y platicar y platicar y platicar… los besos y el toqueteo puede esperar o puede estar presente pero no se olviden de que les alboroten las neuronas más que las hormonas.


    Consejo:
    Tómate un simplex o métete a todos los cursos del mundo y mantente ocupado o si quieres tomarlo por el lado más maduro, comprender que el proceso es divertido y no tiene por qué angustiarte. ¡Lee! Saca a pasear a tu perro o visita a tu abuelita, pero hay que entender que cuando estamos saliendo con alguien nuestro mundo sigue rodando y no podemos meterle una dosis de intensidad a todo como en la película de “Click” y adelantar para ver si se va a armar o no. Les confieso que a veces los fracasos son más divertidos. ¡Créanme vivo de ellos! #ForeverAlone

    Una vez que dominamos el hecho de dejar de querer enamorarnos todo el tiempo a toda costa porque no olvidamos al ex y necesitamos vivir en estado de “enamorado o enamorada” nos daremos cuenta de que el hombre o la mujer de nuestra vida… tiene que estar en nuestra vida… es decir, si te encanta cantar en el coro de la Iglesia, estará en esa vida que llevas. Si te encanta viajar lo conocerás en el tren de París a donde se te antoje. Si te gusta leer l@ conocerás bajando las escaleras mientras se te caen tus libros y él tiene el mismo. Es decir… para que alguien sea el hombre o la mujer de tu vida… primero necesitas tener una.

    Voy a leer como veinte veces este texto porque una cosa es que escriba las “netas” y otras que las practique jaja. ¡Hasta la próxima!

 

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¿QUÉ ES EL AMOR…?

El amor, egoístamente efímero, inconfundiblemente definido por los grandes, pluralmente vivido por incontables, conocido por pocos. Penetra, actúa, acentúa la locura menguando la razón y aún así matemáticamente perfecto… suministrando resultados infinitos.
La gracia de recibir, la lucidez para dar, y en el medio la pequeña línea de traumas e insatisfacciones.
Irritadas las estrellas buscan capturarlo, lo saben quebrantable, lo reconocen valiente y entre experiencias tan diferentes hasta los más sabios han quedado confundidos.
Un firmamento de posibilidades, amor eterno, amores fugaces… aquellos que te dejan, aquellos que tú olvidas… y los más queridos y menos cuidados… los incondicionales… cada uno omnipresentes en etapas de una vida fragmentada por el tiempo, que arrugó la frente de pensadores contemporáneos y ancestrales.
Siendo así un significado tan relativo, conlleva una verdad que es absoluta:
El amor no puede ser definido…
concreto, preciso, determinado…
acordado, estipulado, entrometido…
desleal y en medida dosificado.


 

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¡LLORAR Y LLORAR!

 

Siempre he pensado lo hermoso que es el suspirito cuando acabas de llorar. Sube, sube…. baaaaja. mueves la cabeza a un lado y al otro respirando por la boca inconscientemente, como con el hipo. Los labios están rojos, tienes saliva de más, sientes los ojos hinchados y el camino de gotas que se secó mientras que los mocos hacen fiesta en tu nariz.

 

Pero el suspirito… ese se las lleva todas, está lo máximo, es un acto pequeñito e involuntario que anuncia el término del deshaogo y la continuación a las actividades normales.

 

¡Qué bonito el acto de llorar! Liberación, arte, expresión máxima de un sentimiento, pérdida de razón para dejar que reine el corazón que palpita lo suficientemente rápido y se toma de la mano de tus pulmones para que expulses todo ese dolor, rabia, decepción, tristeza y muchos otros sentimientos que a veces como no los entendemos los externamos a modo de agua que corre por los ojos.

 

Llorar, lo primero que hicimos al nacer, un acto que se puede hacer de felicidad o de tristeza, una acción pura, inevitable, respetable y sin ganas de ser juzgada. Llorar es mostrarnos vulnerables, aceptar que sentimos y no olvidar que antes de ser licenciados, abogados, padres, madres, hijos, niños, grandes… somos seres… seres humanos.

 

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LA PRINCESA ROSA

 

Siempre he creído que es una estúpida idea la que les inculcan a las niñas con tanta película de Disney. Esta irónica situación la defino como “La creación de un príncipe azul” convirtiendo a las probrecillas niñas en inútiles mujeres en busca de un hombre que las saque de su miseria. Pero hoy estuve pensando en algo muy cierto: ¿Por qué no soñar con un príncipe? quitando obviamente todo ese rollo del aspecto coodependiente. ¿Qué hay de malo en querer alguien hermoso? “Que no existen” me dirán algunos. “Que el hombre perfecto es irreal”. Y seguirán teniendo razón; pero entonces pienso en muchas mujeres que considero competentes, grandes y fuertes; delicadas cuando tienen que mostrar su lado tierno, su lado femenino y unas fieras cuando se trata de defender lo que quieren o de enfrentarse a la adversidad. Mujeres que yo llamaría princesas.

 

¿Por qué ellas no pueden pedir un “príncipe”? ¿Tendrán que conformarse estas princesas con algo que no las llena sólo porque existe la teoría de que no hay hombre ideal? Se que suena algo extremista pero justamente hoy pensé que si tuviera que irme a alguno de los dos extremos: a la resignación o la exigencia; prefiero dejar atrás el camino del conformismo… ¡Y que vivan los cuentos de hadas!

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SE ME VA EL TREN

 

 

Se me fue Julio… un día sin despedir… sin brazo para decir adiós y sus ganas de no verme ahí, en el mismo lugar de siempre, fue un impulso que de pronto le pescó el corazón.

 

“Está enfermo” Pensaba, por eso no viene a verme. Pero todavía me quiere… no me dejaría así nada más después de todo este tiempo. Después de tantas pláticas de minuto y medio en los que intercambiábamos la mayor información posible antes de ver la luz verde que me forzaba a decir adiós…

 

Así era él… y tal vez hoy sin admitirlo lo extrañé. Tenía que decirle que había amanecido feliz y que iba tarde al trabajo. Pero no estaba para contestarme que llegar tarde no importaba y que la vida era más fácil que estar preocupada. Además de aquellos chicles que siempre me regalaba.

 

Entonces acepté el hecho, Julio no regresaría, no sabría hasta dónde le crecerían sus chinos de la nuca que todos los días me enseñaba y no estaría ahí todas las mañanas para darme un lento hola y un rápido adiós.

 

Nos conocimos el día que decidí ignorarlo…

 

- ¿Chicles?

- Ahorita no traigo gracias. – Frase aprendida desde la infancia.

- No importa güera. ¡Llévate unos!

 

Sonreí, y los tomé gratis aún sabiendo que con mi cartera podía comprar todos los que tenía, pero entendí que él quería dar… que todos los días estaba ahí parado para recibir y ese día quiso dar y se lo permití. Tomé los chicles y me despedí.

 

Al poco tiempo me nació comprarle unos, aunque no los necesitara… y al pagarle fue cuando nos hicimos amigos.

 

- Toma – Le tendí una moneda de $5

 

El se rió y me acercó la cajita de chicles para que la depositara ahí. Entonces hice conciente algo que ya había visto: No tenía brazo. Nos reímos. Le puse el dinero en la cajita y sentí a lo que sabía la gloria.

 

Así pasaban los días. Amaba saludarlo, buscaba que me tocara el alto y que me dijera cosas que ya sabíamos: El clima, las chivas… que iba tarde al trabajo… y él sus chinos que seguía dejándose crecer…

 

Y cuando más te encariñas o piensas que estará a diario es cuando a veces las cosas terminan. Era tan puntual y constante nuestra amistad que yo creí que iba a tenerlo para siempre.

 

Pero todo llega a su final y cuando menos lo pensé ya no estaba y ahora estoy acostumbrada a ello, pero ahora que se casa una de mis mejores amigas y una alegría me brinca adentro desde que me levanté quería decírselo… quería tanto decírselo…

 

Pero la vida no es cruel (no se quién inventó ese dicho… tal vez era sarcasmo). El problema es que ante las pérdidas dejamos de ver lo que tenemos enfrente y les explico porqué.

 

Desde hace mucho que se me va el tren… literalmente… la mujer que reparte “El Tren” en las mañanas ni siquiera le abría la ventana de mi coche porque me chocaba tener tiliches en mi asiento. Pero la pérdida de Julio me hizo saludarla de cuando en cuando… así que después de unos siete u ocho saludos le abría la ventana para recibir el tren…

 

Comencé a notar que ella siempre estaba de buenas; se veía una persona inteligente, educada, no sé, me daba buena vibra entonces decidí bajar mi vidrio siempre que estuviera en ese alto y nos sonreíamos con naturalidad y volvía a saborear la gloria, sentirte vivo y miembro de una comunidad.

 

Pero no fue hasta hoy que aprendí la lección, aquella que la niña de la película de mi primer beso vivió… ¿No han visto la movie? Una niña de 12 años que tenía miedo a la muerte, su papá trabajaba haciendo velorios y su mamá había muerto… entonces se hizo muy amiga del niño de “mi pobre angelito” (que usaba unos lentes de Harry Potter) y un buen día él murió.

 

Entonces ella volvió a meterse en su concha como los caracoles cuando les picas los ojos y comprendió que el mundo “era cruel” (tal vez ella inventó la frase) y entendió que no puedes involucrarte sentimentalmente con nada ni nadie si no quieres sufrir.

 

Pero fue al final cuando su vecinita de overol la buscó para salir en bici (como lo hacía con el niño) y fue al final de la película cuando ella decidió decir que sí y probar la gloria: Saberse viva.

 

Porque estar viva significa decirle que sí al cambio… porque Dios quiso que todo fuera nuevo todos los días… hasta las células de nuestra piel.

 

Y así vemos el final de la película con la canción de “I got sunshine on a cloudy day…” y ella y su nueva mejor amiga andando en bicicleta…

 

Eso me pasó justo hoy… que extrañando a Julio le dije que sí a la vida, bajé mi vidrio y saludé a mi amiga de uniforme fosforescente y pelo negro. Y no me bastó con decir que sí, quise marcar una diferencia… entonces al poner el tren en el asiento del copiloto que generalmente va solo (#ForeverAlone) le pregunté su nombre…

 

- ¿Cómo te llamas?

- Gloria – me dijo sonriendo.

- Yo soy Lucía.

- ¡Adios Lucía!

 

Así de simple… si quieres que tu vida sepa a gloria sólo necesitas no cerrarte a ella. Las pérdidas significan que cosas nuevas vienen en el camino… tal vez no son pérdidas son trueques… pero como sólo nos quedamos viendo lo que perdimos no sabemos encontrar lo que llega.

 

Hoy mi amiga es fosforescente… lo suficiente para iluminarme el día… sonriente para recargarme de energías y lo mejor aún… ella no permitiría que se me fuera el tren…

 

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¡RIQUI RAN!

Obviamente dedicado a mi tía Lupe, a Laura Barba que me sugirió escribir sobre la felicidad plena y no siempre referente a la pareja y a Valeria, una personita que hermosamente me comentó que podía crecer más como escritora y que podía echarle más ganas. ¡Gracias a ustedes tres!
Este escrito es también para  todas esas personas que amanecen “tristes” por ser 14 de feb o suplican al mundo que alguien les mande una rosa… lean esto y se van a dar cuenta que el secreto de la felicidad está en dar. De veras, lean… me revuelvo y cambio mucho de temas pero si leen cuidadosamente creo que sí logré darme a entender. Los quiero.
Si me dicen que recuerde a mi tía Lupe, las cosas que me vienen a la mente son sus ojos azul grisáceo, la farmacia, partido en medio con dos chabetas a cada lado, las nuevas hojitas de la Virgen, el padre Mata… y su impresionante “¡Riqui ran!”.

- “Riqui ran, riqui ran, los maderos de San Juan, piden pan… no les dan…”

Y no se que más pasaba que acababa con la palabra “pescuezo” y haciéndote cosquillas.

¡Pero ojo! el riqui ran se le practicaba más a bebés que a niños en sí.

La tradición cuenta que se colocaba al bebé frente a ti, (o en este caso frente tía Lupe) y ella tomaba sus manitas y lo mecía para atrás y para delante mientras cantaba el riqui ran. Era infalible no provocar una sonrisa del infante en cuestión.

Pero el problema era cuando ya estaba uno grande (grande seis años). Ya tienes la edad suficiente para entender que no eres un bebé y que los riqui rans no son para ti. Es entonces que te toca ser espectador y aguantarte las ganas de gritar “¡Yo también quiero!”

¿Qué feo no? Desear algo y tener pena de pedirlo y con tan sólo seis años. En fin… el punto es que hoy, a las ocho de la mañana, poniéndome crema en las piernas (porque es una costumbre que a veces se me pasa), ¡PUM! Pensé en el riqui ran, en mi tía Lupe, en que es impresionante cómo desde pequeños necesitamos ternura, y que también desde pequeños tenemos miedo a pedirla.

No podía creerlo, de verdad ahora que lo escribo se me invade el alma de asombro. Me transporto a la escena…

El infinitamente cómodo sillón a rallas zigzag pastel (vean la foto, sólo que ese sillón no es, pero sí es la tía Lupe con Lucía la de Flor y Pelín, su hijo). Tía Lupe vestida de salmón (se me figura) y memito o algún primo más chico que yo, de esos que odiosamente aún llevaba un diminutivo en su nombre; meciéndose con una sonrisa que no puede con ella mientras mi tia lo mira tiernísima pronunciado el celestial riqui ran de una manera chiqueada y lenta…. “sssshiquiii… shaaan” levantando sus cejas para admirar cada gestito de aquel niño.

¡Qué envidia! Yo al lado de ella, con un peinado de limón, boca de caramelo, panza de pollo, zapatos de charol, cabello cenizo. Suplicando un riqui ran en mi interior. Culpándome por haber crecido y no ser tan linda como santiaguito o memín.

De pronto…

Volví a dónde estaba: Ocho de la mañana, poniéndome crema… descolgando un vestido recién planchado. Negro.

Colocando una diadema en mi cabello. Negra. Tratando de ser bonita… para el mundo… para que me quieran… para que la gente me de “riqui rans” al pasar. Para ser atractiva…

Y una lluvia de información venía a mi cerebro… ¡Y QUERÍA PARAR MIS ACTIVIDADES Y ESCRIBIR! Pero tenia que llegar al trabajo.

La claridad: saber que seguía siendo esa niña caramelo… como la de la canción… que buscaba el amor de “Una tía Lupe” …que tal vez hoy se llame “galán”… “admiración en el trabajo”… “que mi papá esté orgulloso de mí”… “que mis amigas me necesiten…” “saberme amada por Dios”… por el mundo, por un niño pequeñito que sonríe de coche a coche… por un ex novio, aunque sea nada más por ego.

Brotaron las ideas como cascadas que salían de mi cerebro y tronaban en mi corazón.

Entonces pensé en Sara, que cumplió siete años ayer y le hice un video.. Resulta que cuando lo vio se fue llorando a su cuarto porque le dio sentimiento.

Para mi asombro, le dije a Ana (su mamá), que no pensé que reaccionaría así. Que me disculpara. Colgamos… yo me quedé pensando en que subestimamos los sentimientos de los niños.

JAMAS IMAGINÉ QUE UN NIÑO TUVIERA NOSTALGIA. PENSÉ QUE ESO ERA COSA DE GRANDES… DE PERSONAS CON PROBLEMAS Y RESPONSABILIDADES QUE VIVIAN UN MUNDO MADURO…

Que inmadura fui. Pero me costó 24 horas entenderlo. Porque hoy, a las siete de la mañana, mientras me ponía crema en las piernas, recordé que los mismos sentimientos que tengo ahora, los tuve a lo seis.

El miedo a no ser tierna no ha escapado de mí. Tal vez cuando creces se convierte en miedo a no ser sensual, o capaz, o amada, necesitada, especial, indispensable…

Pero todas esas cosas no son más que sed de ser tiernos para que gente nos abrace sin pedirlo … sino porque simplemente ¡SOMOS IRRESISTIBLES!

Y si a caso no nos sentimos así, recurrimos inmediatamente a dietas rígidas, depilaciones con máquinas raras, tintes, maquillaje, esteroides (si se es hombre)…o preferimos tirarnos en el sol con aceites de dudosa procedencia mientras podríamos estar jugando en la alberca…

¿No sería más fácil pedir? Tía Lupe… ¿Me haces riqui ran?

Creo que el problema es que tenemos poco umbral de dolor hacia el rechazo… no estamos capacitados para que nos manden a la fregada y un “¡No!” podía traumarnos de por vida, crear una herida que nos haga sentir “heces” (disculpen la palabra pero es el ejemplo perfecto), y con ello vivir desdichados por el resto de nuestra existencia.

Así que es más inteligente recurrir al bronceado canceroso o incluso a una cirugía plástica que nos devuelva la seguridad y por la que apostamos recibiremos ternura.

Después pensé en mis últimas citas. La verdad ese es un tema medio extraño porque por una razón o por otra cada una es un chiste para contar. Pero lo que quiero aprovechar de ellas para complementar mi punto, es el hecho de que no me culpo por sacarme las cejas, ponerme agua oxigenada en el sol cuando voy a la playa para hacerme más guera y a veces negarlo, verme en un espejo por atrás para ver como me ven cuando voy adelante, no recargar tanto mis muslos en la silla para no verme más piernona que mi cita en cuestión, no ponerme tacones tan altos cuando él es chaparro o simplemente echarme sola a llorar los días que me siento gorda y fea.

Seguía untándome crema… pensando que era normal, era mujer y mi instinto femenino me iba a llevar por esos caminos para hacerme sentir bella y viva.

Comencé a justificarme por querer maquillarme o caminar coqueta (como la de jeans) y descubrí que al final de cuentas querer atraer era un instinto meramente animal. Come on! ¡Los pavo reales lo hacen! Entonces me quedé tranquila y suspiré poquito.

Mujeres quieren ser conquistadas, mientras los hombres buscan que ellas no puedan vivir sin ellos (porque por más de que se quejen que a veces somos intensas y queremos atención, en el fondo eso les da seguridad).

¡PERO TODO ESTE “JUEGO” SIEMPRE ME HA CAUSADO UN CONFLICTO ENORME! (Y creo que no soy la única).

Y es que a veces tengo la pregunta que pasa una y otra vez en mi cabeza…

¿Y SI QUEREMOS DAR PRIMERO? Es decir, dejar por unos minutos querer atención de pavo real y convertirnos en un labrador miel con un juguete en mano y poner cara del gato de Shrek. Simplemente porque queremos regalar y regalarnos un buen rato… y estar tan convencida de ello que no temes ser quien lo pida…

Ya escuché la voz de mil amigas, mis primas, mis hermanos…

- ¡Luego no valoran!
- ¡Va a jurar que le encantas!
- Se le va a subir
- Luego se dan su taco
- Que le cueste…
- ¡Espérate a que te hable!

Y yo que en mi seguridad hago caso, me quedo con las ganas de algo que aprendí en un libro hermoso que está basado en un cuadro de Rembrandt.

“La parábola del hijo pródigo”. De Henry M. Nowen (algo así no quiero investigarlo en Internet si está bien escrito o no).

La pintura se basa en una parábola de La Biblia que trata de un hijo berrinchudito que pide la parte de su herencia y se la gasta como tú y yo sabemos… jajaja…. Viajes, música y rock and roll…

Y después regresa con su Padre y le pide misericordia. Y obviamente después de haber leído como se gastó todo sin importarle su papá… te dan ganas de que lo ahorquen.

¡Y LO QUE HACE EL PADRE ES HACERLE UN RIQUI RAN AL DEGRACIADO!

Obviamente me dan celos. Y me remonto a la escena de la niña caramelo, el bebé sonriendo y la tía Lupe chiqueándolo. ¡NO ES JUSTO!

Bueno, pues este sentimiento es el que tiene el hermano mayor, que se quedó trabajando las tierras del Padre mientras el chiquito despilfarró todo.

Y al final, el libro hace una invitación. Dice que pasemos de ser hijos pródigos, a la etapa madura del hijo mayor que decide quedarse y después a una etapa aún más madura:

A TRATAR DE SER CARIÑOSOS COMO EL PADRE ES CARIÑOSO.

Y del mismo modo, con las relaciones de pareja, a veces pienso que por aquello del miedo al rechazo, creamos una regla infalible:

SI QUEREMOS AMAR… ANTES PEDIMOS SER AMADOS. ¡O UNA SEÑAL DE QUE SEREMOS! UNA PEQUEÑA GARANTÍA QUE NOS DE EL “SIGA” PARA DAR.

Y creo que por eso he tenido problemas en mis citas. Por más miedo que tenga al desamor o rechazo (que creo que todos hemos probado de esas aguas). A veces omito esa regla y me entrego con detalles que muchas veces no son valorados. Y mis amigas y mis hermanos me dicen:

¡Te dije!

Puede que tengan razón pero seguiré haciendo lo mismo cuando me nazca. Bueno es un tema delicado pero la esencia de lo que quiero decir es que ¡Es verdaderamente fascinante dar! Pero para poder dar, necesitamos tener el corazón lleno de ternura. Pero esa ternura no nada más se obtiene del prójimo, de la Tía Lupe, del novio o de una mamá.

“La cocina del amor viene del interior” (Ya sé, me lo “piratié” del libro de La Maestría del Amor). Pero si no nos damos los “Riqui rans” que necesitamos. Lo único que sentiremos cuando alguien le da un riqui ran a alguien mas serán celos.

Claro que eso es algo que se aprende. Gracias a Dios he recibido tanto amor que puedo decir que conozco la fórmula para chiquearme cuando me siento sola y triste. Pero también debemos aprender a PEDIR.

¿CUÁNTOS PROBLEMAS DE PAREJA NOS EVITARÍAMOS SI PIDIÉRAMOS Y FUÉRAMOS SINCEROS?

Pues bueno, así fue como acordándome de mi tía Lupe, y de UN niño de DOS o TRES años, mientras estaba en mi CUARTO, en mi QUINTO día de la semana, cuando recordé que tenía SEIS años y subestimé los sentimientos de mi sobrina que ayer cumplió SIETE… hoy… a las OCHO de la mañana, la NOVENA hija de DIEZ hermanos… Quiso compartir este texto.

GRACIAS POR LEER.

Sobre Riki ran hice un discurso donde junto con otras personas ganamos Record Guinness por el discurso más largo del mundo, yo hablé de Riki ran!

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¿RECIÉN CASADA? ¡NO! ¡RECIÉN SOLTERA!

¿Cortaste ayer o antier? ¡No estés triste que ya vine al rescate! Sigue leyendo y descubre que no es una mala noticia, si es que sabes abrir los ojos.

Por: Lucía Orozco

 

 

Típico, cortas y desesperanzada “escuchas” a tus amigas que hacen rueda de prensa y cada una dice su opinión. “Hay más peces en el mar” , “si es tuyo déjalo libre si no nunca lo fue…” y más frases ya hechas que sólo las decimos para que la llorona en cuestión se sienta mejor.

 

Pero, ¿qué hay cuando esa chillona somos nosotras? ¡Es horrible! No hay consejo que sirva ni consuelo que nos haga dejar de pensar en los momentos tan increíbles que pasamos juntos… Y lo peor aún ¡La semana pasada!

 

¿¿¿¿¿Por qué????? Lloramos y pensamos una y otra vez y nos invade la enfermedad más temida de cuando terminamos una relación: Hubieritis crónica. “Si le hubiera dicho…” “si hubiera hecho…”



Pero no te preocupes preciosa, para eso está Lucía al rescate con palabras de aliento que te harán dejar de llorar y aventarte esos suspiritos post lloratorios para comenzar a reír conmigo y alegrarte de que estas viva, sana, guapa y llena de energías. ¿Ves que ya te hice reír? Sigue leyendo…

 

Hay una frase que guía mi vida, no sé de dónde la saqué pero dice “Nunca serás tan joven como lo estás ahora”. Eso me hace pensar en lo fabulosa que nos vemos HOY y en que el presente es la herramienta más poderosa de un ser humano. Aún así, vivimos del pasado, planeamos el futuro y gastamos el presente en soñar con lo que no tenemos. ¿Quién nos entiende?

 

Pues bien, este artículo es para mujeres guapísimas como tú que deciden tomar el presente como lo que es: un regalo. Y dejar de lamentarse por todo lo demás. Me refiero a ti, que cortaste ayer o hace un mes pasada con el “amor de tu vida” y quieres volver a recuperar tu corazoncito y pegarlo con cola loka en vez de andar de víctima por el mundo… sigue leyendo vas muy bien.

 

OK, te dejaron o lo dejaste eso no importa más que al ego pero el caso es que abres los ojos en la mañanita y el sol esta vez no te dice “Buenos días alegrías” sino que te canta “Estás como yo… sollllll….tera” y se burla con cada rayito que te pega en tu cutis perfecto haciéndote sentir más #ForeverAlone que el que inventó el hashtag.. ¿Tú?

 

a)  Te tapas con la almohada e ignoras lo sucedido y te duermes media hora más.

b)  Agrandas la situación poniendo “All by myself” a todo volumen y lloras hasta que se hace de noche y en el transcurso te acabas un litro y medio de nieve de vainilla.

c)   Le dices al sol que si quiere ser tu novio porque no puedes estar sola ni un minuto.

d)  Frunces la boquita en señal de nostalgia por un segundo, en eso ríes y pataleas de la emoción por el día que estás a punto de vivir.

 

Si tu respuesta es a), b), o c) probablemente te hará bien continuar leyendo. Si es d) seguramente sigues brincando en tu cama. #TuMuyBien Jaja.

 

El siguiente punto es hacer conciente que tu relación, por más hermosa que fuera, ¡No funcionó! O al menos no lo hará por un tiempo. Con esto quiero contarte una pequeñita historia que tal vez te haga sentirte identificada.

 

Cuando trabajaba en una agencia de publicidad estaba en una pequeña oficina con muchos diseñadores hermosos… ¿Se acuerdan chicos? Jugábamos concursos de vasos de agua para hidratarnos y nos obligábamos a ir al gimnasio. ¡Éramos un grupo increíble! Pero ese no es el punto, la historia comienza ese día en que decidí ir por agua. Estaba escribiendo quien sabe Dios qué y bajé para hidratarme. Todo parecía normal, pero no fue así.

 

Bajé, platiqué con Marissa sobre chismes de la semana mientras me tomaba el vaso de agua. Un poquito de “girl talk” y ya estaba subiendo las escaleras de nueo para volver al trabajo y ¡Zazcales! Nunca imaginé lo que estuve a punto de presenciar… ¡El lugar olía orrible! (Sin h porque no podía ignorar el terrible olor).

 

-       ¡Compañeros este lugar apesta! ¡Neta que asco!

 

Ese día me tacharon de loca y fresa (y no se equivocan). “No huele a nada exagerada” Me decían, entonces me reí y escribí una anécdota sobre que en las relaciones pasa exactamente lo mismo. Estamos adentro y todo parece normal, pero nos damos una escapadita y nos damos cuenta de lo mucho que apestaba. ¿En qué momento aquel olor me pareció tan normal? ¿Estuve borracha todo mi noviazgo? Jaja.

 

Si al salir de la relación te das cuenta de que apesta no te queda más que entender que debes aprender a “desaprender” y olvidarte de un patrón similar, porque somos tercas y después buscamos a alguien igualito de patán. (Y son fáciles de encontrar así que al mes ya estamos sufriendo otra vez).

 

Pero si era alguien bueno y simplemente ya no está con nosotros es una pérdida que no tiene nombre. No en vano existen tantas canciones de desamor… ¡Son terribles! Pero tranquila, (consolando como mamá) yaaa chiquita yaaa, no hay mal que dure cien años ni rubia que lo aguante.
¡Levántate! Ve al salón de belleza, hazte un cambio de look y recuerda que antes de conocerlo ya eras feliz. ¿Qué hizo él que te hace parecer que ahora nada es igual? ¿A poco una persona tiene el poder de trastornar tu vida de una manera tan negativa? ¿A poco alguien que te dio cosas buenas ahora es capaz de ser tu mayor tortura? ¿A poco vas a dejar que tus mejores años se los lleve el recuerdo? ¿Te vas a quedar encerrada en tu casa con tu almohada en mano?

 

Yo creo que no. Yo creo que si estás leyendo esto por alguna casualidad del destino es porque en el fondo buscas mejorar, buscas un cambio, buscas salir de tu cama y darte cuenta que el sol nunca te estuvo fastidiando, sino que con sus rayos te quería decir que el día ya salió y que una nueva oportunidad te espera si sabes abrir los ojos.

 

Si tuviéramos conciencia de lo corta que es la vida no estaríamos lamentándonos por lo que no pasó. La magia de la vida es dejarla existir con todo lo que esto conlleva, somos grandes, somos personas valiosas y no podemos sentirnos menos sólo porque las cosas no salieron como queríamos. Yo por mi parte puedo decirte que estuve una vez como tú estás ahora. Lloraba, me lamentaba, sentía que nadie me entendía, no quería salir ni abrirme con nadie, pensaba que el amor ya no iba a llegar y me llegué a sentir como la canción de maná de la mujer que está vestida de novia llorando en San Blas… pero hoy me doy cuenta que si nada de eso hubiera pasado yo no te entendería, no estaríamos aquí de algún modo conectadas y no sería tan buena escritora, o bueno no tan mala. Juzgue usted.

 

No tendría la sensibilidad que me hace sentir que los días valen, porque si de algo estoy segura es que si no se rompe ¿cómo puede abrirse el corazón? Si de verdad entendiéramos que a veces la vida es más divertida cuando perdemos y no cuando ganamos. Si dejáramos de ser tan controladoras con nuestros días y dejáramos que la obra de teatro de la vida nos sorprenda tal vez no estaríamos estancadas en el tiempo pensando en lo que pudo ser, y nos concentraríamos en lo que hoy será.

 

Los cambios duelen lo sé, hasta la Tierra tiembla cuando se acomodan sus capas tectónicas, pero tranquila guapísima, que estás enterita y como dice la canción de Camera Oscura “Ready to be heartbroken”.

 

¿Ya te sientes mejor? No te escondas y vuelve a darlo todo, esta vida no está para guardarnos nada, de hecho, si te dieras cuenta de la oportunidad tan valiosa que tienes hoy, no necesitarías consuelo, sino causarías envidia.

 

¡Arréglate! ¡Levántate de tu cama que hay todo un mundo por desordenar! Y recuerda que lo contrario al amor no es el odio, sino el miedo. ¡Besos y cerezas!

 

 

Agradezco que por alguna razón me leiste… quisiera leerte yo también, deja tu comentario.  @lucialatapatia lorozco@expansion.com.mx

 

 

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  • Total que la cigüeña me depositó estratégicamente en Guadalajara y yo feliz. Soñé con ser reportera y ahora sé de Quién. ¿Tortas ahogadas? El día que quieras y con mucho chile. ¿La última vez que estuve emocionada? Hoy. Hoy y cada vez que escriba para ti.