blog twitter
¡NO TE RINDAS!

Últimamente he tenido unos días difíciles y ayer en mis sueños me pregunté por qué. ¿Qué tienes Lucía? La respuesta fue que más allá de los obstáculos que se han presentado en mi camino, es la derrota psicológica a la que automáticamente me someto la que me cansa.

 

Resolviendo mi sueño de ver impreso muestro libro por fin, me encontré con un campo que no conocía de números, datos, detalles que van más allá de lo que yo creo dominar, que es estar con la lap top en mis piernas de madrugada y typear sin parar hasta con alguna lágrima en el ojo. –Nomás en uno no exageren.-

 

Es aquí cuando pensé en que cuando quieres algo debes de querer el paquete completo. Quería publicar el libro y ahora me metí en un área que desconocía y tuve que empaparme de información aburrida y cosas de ese tipo. Desesperanzada por no avanzar al ritmo que mi impaciencia requiere, sentí rendirme… psicológicamente.

 

¿Cuál es la mejor receta cuando esto pasa? Dormir. Dormir es un arma muy poderosa porque es cuando el cerebro te dice “¿Ya chiquitita? ¿Ya me dejas maniobrar? Y entonces arma las piezas y ordena las ideas mientras tú descansas.- Gracias por el tip Marcela-.

 

Por eso amanecí diferente, sigo con las mismas trabas pero psicológicamente fuerte y eso cambia todo. “Los obstáculos siempre son del tamaño que tu mente los permita…” pensé. Y también me tranquilicé de saber que a veces “la bola está en la otra cancha” y tienes que esperar para hacer otro movimiento, como en el ajedrez.

 

Después de pensar todo eso traté de imaginarme si las personas que me leen han o están pasando por algo así. Una traba, un problema que no por ser mínimo y con solución deja de agobiarnos, una respuesta que estamos esperando, algún diagnóstico, hablar con el novio o la novia, decidir algo importante, un viaje en puerta… Me gusta imaginar a las personas que me leen porque de algún modo cuando leo sus comentarios siento que estamos conectados, que no soy la única loca, (jeje), que no soy la única que amanece así, que en este mundo nos toco estar vivos al mismo tiempo y después de esa coincidencia vino la otra de que me lees y me comentas y nos hacemos amigos en el aire… y ¿después? No lo sé, pero eso me hace feliz y puede sonar algo extraño pero hace poco que le comenté a una amiga cómo me sentía me dijo ¿Y qué te da fuerzas? Mis lectores, le dije y contesté más rápido que lo que adivino la canción de “thinking of you” de Katy Perry en Song pop. (amo esa canción y el video).

 

Volviendo al tema por eso me muero por lanzar mi mensaje en la botella más grande que he escrito… el libro que ya les platiqué, el que me tiene agobiada y sin salir con un date aunque sea por ego. Pero bueno, así es esto ¿no?

 

Y como siempre me aferro a dejar un mensaje de paz, de tranquilidad, de esperanza y amor y esas cosas al final de todos mis escritos, el de hoy es que en medio de la tormenta, al estarme tú leyendo,  me doy cuenta que no estoy sola…  y que de alguna manera todos estamos luchando por nuestros sueños… juntos.

 

¡¡¡Gracias por leer y no te rindas!!!

 

 

 

13 Comentarios imprimir Imprimir

FRASES QUE GUÍAN NUESTRA VIDA

 

El tuit fue

Y el resultado ¡PADRÍSIMO!

Gracias a todos por poner su frase, los dejo con las mejores de las mejores de las mejores del mundo jaja. ¡Me encantaron! Y esto del twitter es también para que se sigan unos a otros jaja. ¡Saludos!

La primera frase que llegó fue la de Alejandra Aceves. ¡Gracias!

 

——-o-o-o——-

Las que más frases subieron: Diana, Ady y Gaby ¡Gracias!

#LagrimitaDeEmocion Alguien usó una frase que escribí en un texto hace mucho y es nada más y nada menos que mi amiga @CarlyTheBeat ¡Gracias ojitos de cloro! #SentiBienBonito

y además este…

A las que no les fue suficiente 140 caracteres ¡Me encantaron!

Otra ronda de las que más participaron.

Cristi en nombre de Staff @Quien

 

¡Yo también puse la mía!

¡Un clásico que todos aman!

 

——0-0-0——

 

¡Tuits dobles! ¡Que inspirados!


—–0-0-0—–


¡Amé estos!


2 Comentarios imprimir Imprimir

MI DESPENSA CAFÉ


A veces que quiero escribir pienso en mí como una
despensa. La de mi casa es grande y café. Es viejita pero la quiero mucho.
Cuando era niña estaba llena de cereales infantiles y chocorroles. (A mí me
gustaba Capitan Crunch).
—————————- o – o – o ————————–
Cuando me siento (o acuesto) frente al monitor, es como cuando abría la despensa con aquellos anaqueles que no alcanzaba de niña. Miro de un lado a otro, de arriba y abajo, buscando lo que se me antoja. ¿Dulce o salado? ¿Caliente o frío? ¿Qué comeré? Así mis dedos en el teclado. ¿Tristeza o alegría? ¿Amargo o dulce? ¿Qué escribiré?
No hay nada más complicado que elegir al empezar a escribir… después de eso es sólo masticar el tema. Pero creo que lo importante es el paso en el que uno abre la despensa, porque lo que está dentro es de lo que te alimentas el alma, lo que vives, lo que guardas en el corazón, de lo que está echa tu vida.
Debo aceptar que a veces los problemas del día invaden lo primeros anaqueles, y cuando quiero lo hermoso de arriba, al trepar sobre los pendientes no alcanzo y por eso me vuelvo inconstante.
O a veces me impresiona tener tantas banalidades que pueda llegar a declararme anoréxica de espíritu. ¡Dios mío! ¿Anoréxica yo? ¡Sí! Creo que los días banales pasan uno a uno llenando los anaqueles y cuando menos nos damos cuenta , ya no hay nutrientes en el alma.
Y ¿Qué pasa cuando morimos de hambre? Nos ponemos de genio y le gritamos al primero que nos dirige la palabra. Vendemos nuestra alma al primero que ofrece unos tacos al pastor. Así con el espíritu. Nos olvidamos de lo mucho que valemos y nos vendemos al primer postor. Por sentirnos solas, por estar anoréxicas de corazón. Hoy me di cuenta de esto y ¿Saben qué? No me siento ni mal ni culpable. Es una experiencia más que la vida me ha dado para sonreír, dar la media vuelta, tomar mi ipod, mis shorts, mi blusa, mi sombrero, las llaves de mi cherrary e irme al súper.
¡Nunca te olvides de lo mucho que vales! Y no te sientas culpable por ser anoréxica de espíritu. Sonríe y nos vemos en el Súper. Yo voy por unos Capitan Crunch y un CD que me repita una y otra vez lo hermosa que es la vida y lo poco que vale la pena alimentarse de comida chatarra.
7 Comentarios imprimir Imprimir

NO ESTOY ENAMORAD@ ¿ES MI CULPA?

“TODOS SE ENAMORAN EN PRIMAVERA MENOS YO”

No te has enamorado
¿Tu culpa o del destino?

Por
@lucialadeflor
Lucía Orozco

En primavera hasta el burro se enamora ¿Y qué hay de nosotros?

Por lo visto el amor no es como la fila de las tortillas, que estas formado perdiendo el tiempo pero sabes cuantas personas están delante de ti y ves avanzar la fila. ¡No señor! El amor es como el tráfico, no sabes a qué hora vas a avanzar y si acaso lo harás. Si alguien se te va a meter, si vas a chocar o si te va a cargar el payaso con una manifestación. Pero aún así los que piensen que es momento de entregarle todo a manos del destino, considero que están equivocados ya que tenemos mucha tarea por hacer antes de pensar que la vida no ha querido que estemos enamorados. ¿Listos?

He aquí unos puntos tomados de mis fracasos amorosos y mi #ForeverAlonismo que indican que tal vez no están dejando al cosmos que actúe:

1.- Enamorarme es lo único que importa.


Si crees esto entonces estás como dice mi mamá “poniendo todos los huevos en la misma canasta” pensando en que la verdadera y única felicidad está en encontrar esa pareja ideal y no te culpo, probablemente sí nos haga más felices, pero si todo depende de ello entonces ¿Dónde quedas tú? En fin me vi muy radical pero en serio ¿Qué porcentaje de tu vida crees que consideras en invertir tus pensamientos y hasta manera de arreglarte y lugares a los que sales sólo por enamorarte?
A vedá!

Consejo: Si de verdad lo más importante en tu vida es enamorarte, busca los hobbies que más te gustan e invierte tiempo en ellos, ya que al menos te vuelves más atractiv@ cuando piensas en ti. Si no es lo más importante, ¿Qué haces invirtiendo todas tus energías en ese proyecto que no depende sólo de ti? Además, es importante que la pareja que encontraremos tenga cosas a fines a nosotros, así que qué mejor que aferrarnos a lo que nos gusta y explorar si por ahí hay alguna preciosura que amarrar. Jaaaaa.

“Cuando menos lo piensas te llega” es un dicho que nos dicen nuestr@s amig@s y creo que en este sentido tienen razón, ocúpate de ti, ya llegará. Claro que hay que estar atentos cuando veamos un posible futuro exnovi@ a la puerta. Jaja.

 

2. Vivo en el pasado.


¿Ya superaste a tu ex? No, neta ¿Ya l@ superaste? Como dice mi mamá cuando no tendí mi cama y digo que sí: “SeguUuUura” jajaja ¿Ya saben qué tonito de mamá digo?
Pues bien, es importante que hagamos conciente si estamos viviendo en el pasado o en el presente (o incluso en el futuro ya que conocemos a alguien y a los dos segundos ya programamos cómo saldrán nuestros bebés o si nos gusta su apellido puesto que así se llamará toda nuestra descendencia).

Vivir en el pasado o en el futuro es enfermizo. Es bonito recordar y es bonito tener expectativas pero el hombre o mujer de nuestras vidas tiene el súper poder de identificar si vives del pasado o del futuro. #Conper

Síntomas de que vives en el pasado:
·     En un date mencionas a tu ex. Cómo cortaste, cuántos primos tiene o que te regaló esa pulsera que traes puesta. (Y cortaste hace 7 años y medio). #Poeeesss

·     Comparas a tu galán o galana con tu ex. “Ella es menos cariñosa, él es más inseguro”. ¡Claro! Nuestros exes (o heces como dice @JuanaEstaChueca) están en un altar porque el pasado siempre tiende a sobrevaluarse.

·     Aún le echas “ganitas” para toparte a tu ex. Vas con tu date a un lugar que sabes que a él o a ella le gusta, etc. (Practicando el stalkerismo a su máxima expresión).

 

  • O qué te parece el ahora recurso muy utilizado por todos: Stalkeo virtual. Llámese Facebook o ver sus tuits para saber en dónde está. (Obbbveeooo nunca lo he hecho) #AyAháSíntomas de que vives en el futuro:·     Lo conoces y ya le dices a todas tus amigas que estás enamorada. (Con este síntoma ya visualicé a todas mis amigas botándose de la risa acordándose de que siempre hago esto, alguien dígame que también lo hace o me voy a sentir feito).·     Tienes una “corazonada” y más que una “corazonada” son ganas de que él sea el que estabas esperando toda tu vida. (También padezco de este mal).

    ·     Haces planes de acuerdo a tu agenda: El tres meses es mi cumpleaños entonces ya tendré novio y en noviembre se casa fulanita y ya visualizas que vas a ir con él… cuando has salido con él tres veces.

    ·     Esperas que él o ella estén sintiendo lo mismo que tu… exactamente. #Conper

    ·     Justificas sus faltas de interés y malinterpretas las señales. #TeniaMilChamba

    Consejo. #StopSopa!!! Deja de escuchar la canción que te recuerda a tu ex y hablar de él, atrévete a conocer lugares nuevos aunque sepas que no habrá chic@s guapos. Traza tu camino, quien quiera seguirte bueno, no temas porque al imponer tus valores y tu persona el otro salga corriendo… ¡Que corra! #Conper

    Mantente firme a vivir día a día como los alcohólicos anónimos. No esperes su llamada, haz tus planes y trátal@ como si no te gustara y fuera un amigo o amiga, así empiezan las relaciones más padres, lo peor que puede pasar es que tengas un nuevo amigo… o amiga, así que ten paciencia.

    3. A penas l@ conozco y ya quiero saber si le gusto o lo que siente por mí. (Créeme ni él o ella lo saben todavía).

    ¡Rápido!  ¿Qué somos?  ¿A dónde vamos?  ¿Quieres tener hijos? Que manera de arruinar el “estar quedando”. Escucha nuevamente estas palabras… “Estar quedando” Ahora obedécelas y ¡Quédate! no avances, cuando sean novios extrañarás la manera lenta en la que te conquistó. Y si no lo son te habrás divertido 6 citas en vez de 3. (Punto para la cartera femenina y masculina ya que gastamos más cuando estamos solteros).

    En fin ¿Por qué es que somos tan impacientes cuando alguien nos gusta? ¡Que alguien me explique! #SiDeFavor

    Queremos que ya firme un contrato de que “quiero andar contigo en tres meses pero dame chance”. Cuando es lo más divertido al esta explorando un nuevo ser que tiene mil y un historias que contar y descubrir si le gustas o no.

    Otra cosa y me voy a escuchar muy mocha pero lo creo firmemente: es padrísimo platicar y platicar y platicar y platicar… los besos y el toqueteo puede esperar o puede estar presente pero no se olviden de que les alboroten las neuronas más que las hormonas.


    Consejo:
    Tómate un simplex o métete a todos los cursos del mundo y mantente ocupado o si quieres tomarlo por el lado más maduro, comprender que el proceso es divertido y no tiene por qué angustiarte. ¡Lee! Saca a pasear a tu perro o visita a tu abuelita, pero hay que entender que cuando estamos saliendo con alguien nuestro mundo sigue rodando y no podemos meterle una dosis de intensidad a todo como en la película de “Click” y adelantar para ver si se va a armar o no. Les confieso que a veces los fracasos son más divertidos. ¡Créanme vivo de ellos! #ForeverAlone

    Una vez que dominamos el hecho de dejar de querer enamorarnos todo el tiempo a toda costa porque no olvidamos al ex y necesitamos vivir en estado de “enamorado o enamorada” nos daremos cuenta de que el hombre o la mujer de nuestra vida… tiene que estar en nuestra vida… es decir, si te encanta cantar en el coro de la Iglesia, estará en esa vida que llevas. Si te encanta viajar lo conocerás en el tren de París a donde se te antoje. Si te gusta leer l@ conocerás bajando las escaleras mientras se te caen tus libros y él tiene el mismo. Es decir… para que alguien sea el hombre o la mujer de tu vida… primero necesitas tener una.

    Voy a leer como veinte veces este texto porque una cosa es que escriba las “netas” y otras que las practique jaja. ¡Hasta la próxima!

 

15 Comentarios imprimir Imprimir

REENCUENTRO
Saliendo del gimnasio me saboreaba unos huevos rancheros así que me paré con Chantal en un café que se llamaba “Reencuentro”. Haciendo honor a su nombre me encontré con una mesa de hermosas mujeres. Me levanté y las saludé. “¿Se acuerdan de mí?” Les dije  “Eres la guerita de diez hermanos” Me dijeron. Todas y cada una de las presentes habían sido mis maestras…
“Sólo quería decir que muchas veces no saben lo que hacen por un alumno que parece que ni pone atención a la escuela, hoy pienso que debí haber escuchado más y hablado menos, sólo quería darles las gracias…”

Reímos, yo en específico me acordé de aquella vez sentada en las computadoras. Tenía clase de mecanografía y no me acuerdo de la cara del profesor o profesora pero nunca olvidé una frase: “Si aprenden mal, aprenderán más rápido pero si lo hacen bien y con los dedos indicados, aprenderán para toda la vida…”
Su frase me entró tanto al corazón que aprendí bien y a la fecha tecleo como debe de ser, cosa que en ese momento no sabía que me serviría tanto.
Y es que hay algo más difícil que aprender y esto lo aprendí en la universidad de boca de un profesor: “Aprender a desaprender es lo más difícil que hay”.
Subestimamos la escuela. Olvidamos rápidamente la infancia y nos convertimos en unos patéticos adultos de poca sonrisa. Yo que había prometido no crecer, lo juré cuando compré esas plantillas en la papelería sobre el cuerpo de la mujer cuando crecía en la adolescencia. Yo no voy a crecer, me prometí. Gastaré todas mis fuerzas para no crecer. A diferencia de mis amigas que se emocionaban por tener busto y cólicos. Yo me rehusaba. Quería estar con las maestras siempre, jugar en el recreo y aprender. Que crezcan ellos así me quede sola.
Comencé a tener pesadillas. Soñaba que crecía y me volvía igual de aburrida que todas las señoras. Nunca entendí cómo pueden reunirse en un café y nadie llevar un juego de mesa. Me pareceía una tribu patética de personas sin creatividad. Mi mamá era una de ellas pero a ella la amaba y lo que hiciera estaba bien, en el fondo yo sabía que era una niña como yo y que tampoco comprendía a las señoras pero jugaba a ser una de ellas durante el día.
- Mamá, sé que debo de aceptar mi destino. – Un día le dije por la noche.
- ¿Cuál destino gorda? – Me preguntó con poca seriedad, tendría unos ocho años.
- Sé que me convertiré en una de ustedes, no conozco un adulto que siga jugando a las barbies y  muñecas y tarde o temprano voy a ser tan aburrida como todos ustedes… – Mi mamá no paró de reír, creo que no entendía lo que quería decirle.
No sé que día mi niña aceptó el hecho de que tenía que dejar de llevarse juegos de mesa a los cafés. Regalar sus muñecas  y dejar de creer.
Crecer, esa cosa que hacemos todos los días y en la suma del tiempo no nos damos cuenta. ¿En qué momento me rendí? Hoy me veo en el espejo y me río de verme “grande”. No saben las carcajadas que puedo echar cuando antes de meterme a bañar tengo un ratito para verme al espejo. ¡Soy yo! Pienso y una cascada de recuerdos buenos y no tan padres se me resbalan por los ojos. “Aquí estás Lucía” Me digo y sonrío mientras checo si el agua ya está caliente.
¿En qué momento llegamos hasta aquí? Todavía me acuerdo cuando mi mamá me decía “Desde aquí te veo mijita” cuando atravesaba la calle para ir a la tiendita y ella se quedaba en el coche. ¿Cuándo dejé de necesitar que ella me viera para dar un movimiento?
Mamá ¿En qué me convertí? Hace poco me graduaba y ahora no sé para dónde voy. No me quejo de la vida, me gusta, es sólo que a veces sigo sintiendo que soy esa niña de primaria asustada en una esquina cuando entregué a mis papás las calificaciones. ¿En qué momento tomé el timón?
No sé y tampoco sé si lo hice con gusto, creo acordarme que sí pero no sabía lo que significaba. Cruzar la calle sola, cambiar el cuerpo y meterme en una obra de teatro que a veces me da risa. Protocolos, compromisos, dinero a las tarjetas para no pagar intereses y miedos más grandes que el de un “mostro” abajo de la cama.
Suspiro, que rápido pasa el tiempo… pienso. Personas que ya no volveremos a ver y caminos que tampoco volvemos a recorrer. La vida es una y mientras más amemos lo que somos sin importar si ayer fuimos mejores es que podremos seguir sin detenernos. Queramos o no, crecemos. ¿Qué encontramos en el camino? Trabas, miedos, pero si queremos: plenitud.
“Aquí estamos” , con lo que aprendimos, con lo que desaprendimos, con lo que tenemos que desaprender y lo que nos falta por saber. Somos lo que sí alcanzamos a escuchar en clase y lo que decidimos no escuchar. Somos la certeza de vernos al espejo y reconocernos porque podemos. Somos memoria, somos tiempo, somos arrugas en la boca de tanto reír. Somos aquellos niños que arropaban antes de dormir. Somos clases de mecanografía y tiempo muerto en dirección. Somos los que nos reímos en la biblioteca y los que tenían miedo en la clase de natación. Somos la película prohibida que vimos y el cigarro que probamos. Somos tiempo, somos aquellas personas que salimos del gimansio por unos huevos rancheros.
Pero si algo me da seguridad es que soy también lo que fui. Cada célula de mi cuerpo aunque sea una nueva lleva guardado mi cuerpecito de infancia y mi manera tan simple de ver el mundo. A veces crecer es dejar que esa niña viva en nosotros, traerla a nuestro mundo, sentarla en nuestras piernas en la oficina y decirle que tiene que estar quietecita hasta que de la hora de comer, pero reír juntas en las juntas.
Tal vez eso es lo que me hace falta, un “Reencuentro” con mi sabia niña interior que a veces está dormida porque se cansa de tanto gritarme que quiere existir. Tal vez, si pongo atención, todavía tenga guardada aquella información que escuchó en clases y pueda ayudarme a entender esta obra de teatro que significa ser adulto. Tal vez me diga que no sabe nada pero que quiere jugar y entonces la deje, y entonces responsablemente decida ser niña para toda la vida.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=SuB1izS8zyU&feature=related[/youtube]
14 Comentarios imprimir Imprimir

CADA PASO

 

¿En dónde estaríamos si el miedo no habitara en nosotros?

Uniendo conceptos me doy cuenta que no es lo mismo tener una manzana y siete enanos que una manzana y dos personas desnudas comiéndola porque una serpiente los aconseja. Son dos escenas que transmiten dos referencias diferentes.

¿Del mismo modo si nos unimos a las personas o a diferentes ideales o lo que comemos nos convertimos en referencias diferentes?

¿Quién serías tú si en vez de casarte con quien te casaste te hubieras unido a otra totalmente diferente? ¿Quién sería yo en otra religión? ¿Cómo serías si tu unión con tu profesión hubiera sido otra?

Si en vez de estar atada a esta computadora estuviera ligada a otro medio de trabajo… como un bisturí, una pistola, un lienzo…

Hay ciertas reacciones químicas en mí cuando escribo que me hacen estar segura que quiero estar aquí, que esa unión me hace bien, me gusta, la decido todos los días y no quisiera estar en otra parte aunque no conozca esas otras opciones.

¿Pasa lo mismo con la persona con la que decides unirte? Pregunto porque yo tengo mucho miedo a las decisiones y no por miedosa sino porque reflexiono mucho sobre lo que es mejor, porque ¿Cuántas veces decidimos por medios externos y contaminaciones del alma? Es decir… hay veces que decido la profesión porque mi papá ya era doctor… decido no irme de viaje porque no estoy bien anímicamente y decido tener a esa persona a mi lado porque quiero compañía…

¿Estoy unida por un imán de bases fundamentadas o por un imán que se compone de inseguridades, codependencias y mediocridades? Que tal que si venciera mis miedos estaría siendo mi propia yo y uniéndome con las cosas porque así lo deseo y no por contaminaciones externas… ¿Dónde estaría?

Hubiera escuchado un poco más a mi alma rebelde y habría dicho que si a muchas cosas. Es como esos concursos de la tele…. El conductor te dice “te quedas con esto o lo catafixias…”

¿Cómo que lo catafixio? ¿Cómo saber si lo que está adentro es lo mejor? Aquí la decisión depende de la personalidad… si soy alguien que me importa un bledo que esté al frente si lo que tengo no me hace feliz o pienso en que no voy a arriesgar algo que aunque no es lo mejor me hace bien.

¡Qué difícil!

Que bueno que no soy presidenta de la república y tenga que tomar decisiones más importantes. Aunque a veces subestimamos la gran importancia de cada paso que damos, como si no influyera en la historia. Y ese es el centro de lo que quiero decir… que me resulta complicado analizarlo todo al estar tan conciente de que todo importa.

 

3 Comentarios imprimir Imprimir

BUSCANDO EL NOMBRE IDEAL… QUE DIGA… EL HOMBRE
¿Hasta qué punto la obsesividad por encontrar a la pareja perfecta nos impide divertirnos en el camino? ¿En qué momento la exigencia por el “hombre o mujer perfecta” deja de ser sana? Sigue leyendo…
De aquí al 14 de febrero me comprometo a escribir todos los días si me lo pides. Hablando del amor, del pasado, del miedo a enamorarnos, de la vida y de otras enfermedades ja! Pero quiero que me digas que quieres que lo escriba, si me lo piden lo hago, saliendo del trabajo me pongo mis músicas romanticonas y nos preparamos para este día que muchos “grinchs” odian pero que yo creo que es algo padrísimo. Incluso recordarlo. Lean la primera parte, si hay una segunda es porque me dieron el sí ustedes, sas? Gracias equipo. No se olviden dejar sus comentarios y sus propuestas. Un beso a todos.
Yo tendría ocho o nueve años cuando perdí. No podía entender cómo todas se manifestaron en mi contra sabiendo yo que todas estaban equivocadas, pero respetaba la democracia y acepté la derrota. No puedo entenderlo hasta la fecha, no el hecho de haber perdido, sino que todas estuvieran de acuerdo con algo tan tonto. El mundo está mal, pensé.
Todo comenzó cuando nos sentamos en el frío piso del cuarto de deportes de Chuy, un profesor al que todas queríamos. Ese día nos juntamos las niñas en la clase porque teníamos que ponerle el nombre al equipo de Kitbol, es como “besibol” pero con el pie. Yo era de las más buenas del equipo debido a que había crecido con mis hermanos quienes me enseñaron a ser ruda en los deportes y como líder positivo me habían nombrado la capitana del equipo. “Elegiremos el nombre que tenga más votos, todas pueden pronponer…”
Entre muchas opciones estaba aquella que se quedaría marcada para toda mi vida. ¿Cómo es que a Ale Moreno Levy se le ocurrió tal cosa sin sentido?
- Piensen niñas, un concepto que nos identifique. (siempre me he tomado muy a pecho los nombres que le pongo a las mascotas, a mis muñecas, ¡A todo! Creo que tienen que ser muy significativos y no sólo porque sí).
Pues bien, parece que el sermón que les di no les había servido de nada, para pronto sale Ale Moreno, una niña muy simpática aunque en ese momento no me acusó gracia y dijo:
- ¡Ya sé! ¡Globitos y corazoncitos!
Justo cuando acababa de terminar de decir “tos” de la palabra corazoncitos yo ya estaba pensando en la estupidez de nombre que era eso, pero al mismo tiempo de que eso entró en mi cerebro todas gritaron: “siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”
Ese fue el día en el que me derrocaron. No entendía por qué razón no le daban importancia al significado del nombre, el que iba a aparecer en el diploma que ganáramos, “Globitos y corazoncitos” no es que sonara mal pero no tenía nada que ver…
- ¿Por qué ese nombre? – pregunté.
- ¡Está padre! – me dijeron todas como si yo no entendiera.
El voto fue unánime, a excepción por la rubia líder pero no podía hacer más, necesitaba llevar al equipo por el buen camino y lo primero era demostrarles que la democracia era un valor primordial.
Pero odiaba el nombre, odiaba verlo en el pizarrón cuando escribían “hoy juegan Globitos y Corazoncitos contra Ositos Panda”. ¡Que asco! Los otros nombres también eran una barbaridad. Todo el mundo de niñas estaba contra mí.
Es un sentimiento indescriptible sentirte tan diferente a los demás y no entender por qué todos están de acuerdo con algo que te parece repugnante. Y peor aún es tener que forzar a adaptarte a esa situación con la que no estás de acuerdo. No podía enteneder cómo podía valerles un nombre y no pensar mejor y quedarse con la primera idea. ¡El nombre lo es todo! Pensaba.
A veces creía que yo era la que estaba mal poruqe todas creían diferente. Era tan fácil escuchar un nombre bonito y quedárselo sin pensar y comenzar a vivir y divertirse. Yo no podía divertirme con un nombre tan mediocre. Un nombre sacado de la nada, sin saber qué es lo que significa, a dónde me va a llevar y peor aún, saber que estará impreso en mi diploma para siempre. Ya no sé si quería ganar sólo por eso. Pero jugué.
Pateábamos la pelota tan lejos como podíamos y éramos un grupo muy unido, ha decir verdad me gustaba tener a Ale con nosotras. Era una niña alivianada que nada le parecía mal y todo hacía de buena gana y con sonrisas. Parecía un cupcake. Yo era una hoja en blanco con miedo a empezar a escrbir. Ella escribía y si se equivocaba agarraba otra. Yo no podía gastarme hasta saber lo que quería. Era desesperante verlas correr sin pensar en nada y yo no poderme quitar de la cabeza los estúpidos globos y los cursis corazones pero creo que ya lo dejé muy claro.
Quedamos campeonas creo… no pude disfrutar la victoria como quisiera pero así pasó.
Como tú y todo el mundo crecí. Seguía siendo esa niña obsesiva que necesitaba un concepto, una idea general para arrancar una tarea, un proyecto personal… así que ser creativa en una agencia de publicidad me vino muy bien. Siempre les insistía a todos que la campaña publicitaria debía de trabajarase bajo un concepto muy claro y definido.
En fin, algunos sabrán que me encanta revolver experiencias de la infancia ligadas a otros conceptos y hoy hablando del amor en la mañana en Manzanillo pensé que soy una niña igual de ideática para enamorarme que para escoger un nombre. Así que a modo de juego enumeré las oraciones de los párrafos de arriba pero en vez de ponerle la palabra “nombre” le puse “hombre” y esto fue lo que obtuve.
- Quería un hombre que me marcara para toda la vida.
- Quería un hombre con el que me identificara.
- Un hombre que fuera significativo.
- Un hombre al que le diera importancia.
- Que me gustara el simple hecho de verlo (anotado en el pizarrón).
- Un hombre que valiera.
- Que no sólo fuera el primero que se te ocurrió.
- Que no fuera mediocre.
- Que fuera un hombre que eliges no sólo porque es bonito.
- Que no fuera sacado de la nada.
¿Hasta qué punto la obsesividad por encontrar a la pareja perfecta nos impide jugar un divertido juego como lo hizo Ale y divertirse incluso si no ganas un diploma? ¿Cuánto tiempo es oportuno “esperar”? ¿Hasta qué punto la exigencia deja de ser sana?
Todas esas preguntas vinieron a mi cabeza y entendí que algo de razón debía de tener toda una multitud de niñas felices cuando yo era la única inconforme. Lo averiguaré un día, pensé. Y es que desde hace tiempo que vienen estas ideas a mi cabeza y saberme diferente a veces me hace pensar que “estoy mal” porque todos eligen a su pareja, se equivocan, tienen otra y son felices.
No declaro que yo soy infeliz pero es que no puedo conformarme con algo que no me llena. ¿Qué es más importante aquí? Creo que el punto radica en el que pensamos que “dejamos de vivir” mientras elegimos el “Nombre” u “Hombre” en este caso.
Para esto quiero que lean mis dos columnas dedicadas a la soltería, parte uno y parte dos y cuando terminen sigamos con esta conversación y descifremos el misterio.
¿Listo? ¡A ver los que ya leyeron no se me distraigan! (Como maestra de primaria) Voy a seguir y me duele la garganta y no puedo gritar mucho. jajajajaj que risa. A ver ya.
Bueno el caso no es hablar de la soltería sino de que creo que (no sé si sea mi caso) entramos en un royo muy “intenso” de querer conocer a alguien justo como lo tenemos en la mente y tal vez esa persona no exista, o bien, no sea la indicada para nosotros. ¿Realmente sabemos lo que queremos? Por ejemplo, si jamás le hubiera puesto a mi equipo “Globitos y Corazoncitos” y si hubiera encontrado el nombre “perfecto”, no estaría aquí con ustedes platicando de mi trauma infantil, de hecho, ahorita no me estarían leyendo, estarían haciendo otra cosa y no tendríamos esta conexión cósmica que creo que tenemos ¿tú no lo sientes así? Entonces el dicho de “por algo pasan las cosas” no está tan gacho después de todo.
Ya me hice bolas. Continuando con los globos y corazones del asco, pensé en San Valentín y el escrito cursi que seguro me tenía que aventar para no quedarles mal con el día. Pero ¿qué puedo decir del amor?  – Me dirán ustedes por saber que estoy soltera – pues les puedo decir cómo vivo este día y la manera en la que nos podemos reír de la vida cuando lo que pensamos en nuestra mente no sucede.
A ver tal vez me estoy haciendo bolas pero es que no me gusta editar. Lo que pienso es que muchas veces nos traumamos y diario estamos viendo lo que no tenemos. Si estamos solteras vemos románticas parejas dándose un beso y pensamos en nuestro interior cuándo seremos nosotros esa niña que se ve tan feliz. Y cuando estamos con novio estamos traumadas por ver a nuestras amigas que se van a ir de fin de semana todas a Las Vegas. ¿Quién entiende a los humanos? Igual con los hombres, no les pasa a ustedes también? Díganme si no se sienten identificados con la idea de que se tardaron tres años en conquistar esa niña guapísima y ya que es su novia no valoran igual su belleza como cuando la veían de aparador caminando por la calle y no podían ni hablar. No sé tal vez no sea así pero me dí a entender?
Así pasa. Somos raros. (Jaja quiero que todos sean para no sentirme tan mal) pero en realidad así es. Yo ando con mis trips de pensar que tal vez le debo de bajar un poco a la exigencia de la idealización del “nombre” perfecto y divertirme con alguien que esté al lado mío y tengamos cosas afines, creces com persona, ganas un amigo y quien quite y pase algo más.
Creo firmemente que no vamos a enamorarnos  de alguien que no conozcamos, así que dediquémonos a conocer al sexo opuesto, explorar sus gustos y sus afinidades y ser detallistas. En mi experiencia les puedo decir que las mejores relaciones surgen de los mejores amigos.
Déjense de “no está tan chida del cuerpo” o “Dicen que es medio celoso” y ¡Conozcan! Salgan con ese niño que le han dicho que no siete veces o inviten a la hermana de su amigo que saben que tiene un crush con ustedesm total, no estás jugando con ella, la estás conociendo… en pocas palabras ¡Que comiencen los juegos!
Yo por ideática no disfruté mi torneo de Kitbol y ni me casé con él jajaja. Este 14  por ejemplo, pueden salir con alguien si quieren y pasársela bien. Créanme, se los digo como niña, nos gusta que nos inviten a salir ese día aunque en el fondo digamos que nos vale y que es pura mercadotecnia. ¡Que viva la mercadotecnia si ella me lleva a pasar un día especial! Buscamos pretextos para evitar sentir, para no ser cursis, para no darle importancia al romance, al amor a una oportunidad para estar con alguien. Pero ahí andamos besando sapos de bar en bar.
Por eso ciudadanos, este 14 de febrero yo digo que no empiecen con “es que si la invito ese día va a creer que quiero con ella” y las niñas tampoco se pongan sus moños. ¡Salgamos! y Obviamente también consideremos que es día de la “amistad” no sólo de los Globitos y Corazoncitos, pero bueno, no nos hagamos, aunque con todo el respeto que mis amigos se merecen, ese día tenemos expectativas amorosas.
En fin compañeros voy a subir así este escrito, ya me harté de todos los borradores que tengo y que no subo porque “no estan perfectos” voy a dejarme de cosas, de ser la líder incómoda que se quedó con las ganas de un nombre perfecto y así se pudo haber quedado toda la temporada mientras todas las demás jugaban kitbol. (No hablo de que nos conformemos) Hablo de que a veces si vemos a alguien y no lo etiquetamos enseguida como “el hombre perfecto” ya no decidimos conocerlo más afondo pero ¿Cómo carajos sabremos si era o no si ni siquiera lo tratamos más a fondo por la barrera de haberlo etiquetado como persona casual?
Alguien muy sabio dijo “Nadie ama lo que no conoce” así que levántate del frío piso y juega.Este mensaje se autodestruirá en 10, 9, 8, órale agarra tu cel y márcale a esa persona que se te vino a la mente! (Y nada que en eso suena mi cel) jajaja broma. Hasta la próxima, no olvides dejar tu comentario y los que me hicieron caso díganme cómo les fue. Ah! Otra cosa… ¿Quieren que siga escribiendo de estos temas amorosos? jajaja dejen su comentario!
Besos y cerezas.
Lucía.
22 Comentarios imprimir Imprimir

¡ESTOY ENAMORADA!

El amor siempre había estado ahí, pero nunca lo había visto, vaya manera de empezar el año, abriendo los ojos…

 

En mi casa me andan diciendo que si estoy enamorada, en año nuevo sobre todo. “Andas de muy buen humor” Me dijo Ana (una de mis diez hermanos). Yo sonreí y no le contesté…

A ella la dejé con la duda ¿pero a mis lectores? ¡Jamás! Así que les voy a contar qué me tiene cantando a todas horas y caminando con brinquitos (como lo hacías en primaria con tu mejor amiga).

La respuesta es fácil, como dice Demián Bucay en el título de su libro, hay que “Mirar de nuevo”, y es que se dice fácil pero el proceso no lo es, fue tan difícil como la vez que estaba en el restaurante de comida china, yo era tan sólo una pequeña infante de trenzas francesas.

-       ¡Qué! ¡Qué ven! – Pregunté como niña de un clan al que siempre le llegan las noticias al final.

-       ¡Si es cierto! ¡No manches ya vi!

-       ¿Qué viste? ¿Qué viste? – Seguía preguntando como la tacita de La bella y la bestia.

¿Qué podrían haber visto? Era un restaurante común y corriente, sillas, mesas y personas.  ¡Ah! y un cuadro grande de puros garigoles.

-       ¿Ven el cuadro? – Le dije a mis hermanos.

-       Si, es que no es cualquier cuadro Chía, es tridimensional.

-       Tri di men sio nal …  dije como la niña de “Up” cuando dice “It´s América but south” – Uuuuuóoooooraleeeeee ¿Y qué es tridimensional?

-       Hay unos delfines escondidos en el cuadro y se salen de él si te le quedas viendo.

-       ¡No juegues! ¿En serio?

-       ¡Ah! Ya los vi – Dice Efraín mi otro hermano, unos meses más grande que yo.

-       ¡Ah! ¡Son muchos delfines! – Dice David, unos meses más chico que yo.

-       ¡No veo nada! – Dije.

-       Concéntrate Lucía – Dijo Ana con paciencia. Mira, están en el centro.

Llegó el chino que tomó la orden y se interpuso entre mi cuadro y yo. “Que se quite” pensaba haciéndome de un lado a otro.

-       ¿Algo de postle? Pastel de flambuesas o aloz con leche. – Dijo el chinito. Y yo contesté en mi mente uno de los dichos más populares de la primaria: ¡La carne de burro no es transparente!

Ese día en aquel restaurante la niña de trenzas francesas duró todo el tiempo buscando unos delfines en aquel cuadro que parecían o ofrecer nada. Algunas veces la pequeña creyó haber visto los delfines, creados por su propia imaginación ante las ansias de no haberlos encontrado. El padre de la pequeña (o sea yo pero lo estoy contando más cursi) ordenó la cuenta y la desesperación llegó a su climax.

-       ¡No veo nada! – Dije ya con agua en los ojos. ¿Por qué todos vieron ya los delfines y yo no?

-       ¡Mira Lucía! ¡Ahí están! Están echándose un clavado.

-       ¿Dónde? ¿Dónde?

De pronto, como milagro de Dios, del cuadro resaltaron cinco hermosos y perfectamente delineados delfines ordenados en hilera y sonriéndome sólo a mí. ¡Hola pequeños! Dije en mi mente mientras sonreía sin mover ni un milímetro mis ojos del cuadro para no perderlos. De pronto se esfumaron. Yo reí, el encuentro había sido breve pero me constaba que no había sido mi imaginación, esos delfines existían aunque hubiera volteado otra vez y ya no los hubiera visto, sabía que estaban ahí. ¡Qué feliz salí ese día del restaurante!

Lo mismo me pasó este año y es la razón por la que mi hermana me dijo que me veía diferente, no se equivocaba, yo me encontraba preparando brownies para mis hermanos con mis sobrinas y mientras batíamos huevos y trozábamos nueces en cachitos y nos manchábamos de chocolate yo vi de nuevo.

Hace días estuve enferma de gripa, una muy fea que me llevó dos días al hospital y a que un día mi papá no fuera a trabajar para quedarse conmigo tocando el piano. (Que bien me hace cuando a mi papá en las mañanas se le ocurre tocar el piano, nunca se lo digo pero me hace muy feliz, es más, hoy llegando a mi casa prometo decirle).

En fin, valoré mucho la salud, había llegado de navidad mi bicicleta vintage verde pistache con canasta y asiento grande para que abarcara todas mis pompis y no había podido estrenarla. ¡Qué importante es la salud! Pensé durante esos diez días en los que no podía ni ver tele. ¡Todo me dolía!

En esos días también pensé en mi papá. A veces nos quejamos (o siempre) de nuestras familias. “que mi papá no me dice mucho “te quiero mucho” que mi hermano me molesta todo el día, que mi mamá quiere vivir mi vida…” pero a final de cuentas cuando estás enfermo ahí esta tu hermana subiendo a tu cuarto, abriendo la puerta y asegurándote de que estás bien… y tú con ojos cerraditos escuchas el abrir y cerrar de la puerta y te das cuenta de que no estás sola y del amor incondicional que brinda un ser humano que no valoras. También me pasó con mi papá que al hablarle por celular y decirle que me sentía muy mal me dijo voy para allá y sin haberle colgado el teléfono me quedé escuchando que él tampoco le colgó y le dijo a alguien “Voy a mi casa que mi hija se me puso mala, ahorita me regreso”.

-       Te traje Gatorades y Yakult y aquí arriba tengo manzanas. A ver, ponte este termómetro. – Díganme, ¿no les dan ganas de llorar de ver que su papá hace eso por ustedes?

Entonces tuve tiempo de pensar y de “Mirar de nuevo” y encontrar uno a uno los delfines hasta darme cuenta de todas las veces que me quejaba de todo lo que me faltaba y le decía a Dios que tenía muchas carencias y que merecía más y que por favor me cumpliera mis caprichos. Cuando lo único que tenía que hacer es quedarme sentada y entre tantos garigoles ver los hermosos delfines que saltan todos los días para mí.

Así que este fin de año descubrí eso. Preparamos la cena entre todos, mi tía Olga llegó con un arroz y pollo que sabía a mamá y Kina mi hermana arreglaba la casa mientras que David ponía los platos. Yo hacía los brownies con las niñas y Ana (la mamá de mis sobrinas) Hacía una pasta.

No vi uno, ni cinco, vi un millón de delfines que brincaron y me salpicaron para decirme “Siempre estuvimos aquí”. Así que este año nuevo prometo que aunque a veces vuelva a voltear al cuadro y no vea nada, recordar que ahí están y que sólo hace falta voltearlos a ver y saber que cuando más impaciente estoy y ya no puedo más con las ansias… aparecerán. En esos minutos de clímax cuando la vida nos “decepciona” los delfines salen al ataque y te hacen sonreír con esos colmillos de leche haciéndote sentir una niña protegida, una niña que nunca ha estado sola, que tiene una familia que la quiere y que no necesita nada más. ¿Cómo no cantar mientras hago brownies y parecer enamorada con una conciencia plena de tanto amor encima de mí?

Ana… esa era la respuesta.

Gracias por leer, que este año los delfines brinquen en su corazón y los salpiquen hasta tener que cambiarse de ropa. Los quiero lectores.

Miren, estos son los delfines de los que yo hablo… si que me salpican! (Miren todas las fotos abajo hay un secreto para ud).

 



Para los que llegaron hasta aquí les voy a decir un secreto… la verdadera felicidad y más plena que he conocido no es cuando haces conscientes los delfines… sino cuando tú te conviertes en delfín de alguien más.

33 Comentarios imprimir Imprimir


Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de quien.com son responsabilidad única de sus autores y no representan el punto de vista del sitio ni de Grupo Expansión.

  • Total que la cigüeña me depositó estratégicamente en Guadalajara y yo feliz. Soñé con ser reportera y ahora sé de Quién. ¿Tortas ahogadas? El día que quieras y con mucho chile. ¿La última vez que estuve emocionada? Hoy. Hoy y cada vez que escriba para ti.