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OLVIDÉ QUE TE OLVIDÉ

Olvidar a alguien, #Pfff como si fuera igual de fácil que hacer la digestión.

¿Qué es lo que hace imposible semejante actividad?

 

¿Por qué hacerlo? Tal vez lo mejor sería recordar sin dolor, pero también un acto de mismo grado de dificultad. Aquí empieza a propagarse el virus de negarnos a olvidar, como virus que penetra todo nuestro ser… pero… ¿Qué provoca dicha enfermedad?

 

 

El otro día iba en el camión que nos llevaba al avión y un hombre hablaba con un amigo sobre algo que se me quedó tan grabado que me gustaría haberlo interrumpido para decirle  “Algún día voy a escribir de lo que ahora tú hablas…” aunque no le importara.

Resulta que al parecer los dos amigos viajaban a una reunión de la escuela. Después de unos años se juntarían y el hombre le contaba a su amigo la magia de lo que resultaría el reencuentro.

-       Una vez leí un documental sobre la felicidad. – le dijo  a su amigo.

-       Y eso que guey. – Contestó el otro medio dormido.

-       ¡Es lo mismo! – Desesperado el hombre trataba de explicarle. – Dicen que la felicidad consiste en intentar repetir un momento que una vez nos hizo extremadamente felices. Eso intentamos hacer ahora guey, y por eso estamos por subirnos al avión; queremos volver a ser las mismas personas, tomar el mismo vino, escuchar la misma música y en el mismo lugar, para sentir que ese instante cuando estábamos en la escuela de algún modo se repite, pero en realidad los momentos jamás se duplican.


Amé el sentimiento con el que le explicaba al otro amigo que parecía no entender la magnitud de lo que estaba hablando. ¡Que maravilla acababa de escuchar! A esas horas de la mañana cuando pensaba que utilizaría el tiempo que duraba el vuelo en dormir, no pude dejar de pensar.

¿Vivía yo queriendo repetir mis momentos felices? ¿Es por eso que amaba escribir? ¿A caso a través de mis letras revivía mis más preciados acontecimientos una y otra vez? ¿Estaba volando porque quería volver a experimentar lo que se siente la libertad? ¿Deseaba con todas mis fuerzas volver a enamorarme para volver a sentir ese estado tan maravilloso que no he sentido nunca más?

La vida es un ciclo, me lo enseñó Mufasa. El gran ciclo de la vida en el que de una manera mágica fumios creados, nosotros, los días, las flores, el agua que se convierte en nube y vuelve a caer en nuestras narices, en los tejados. Mi ser que un día alimentará a los gusanos y mis escritos que espero algún día, espero, seguirán siendo leídos. Pero ¿qué hay del ciclo del amor? ¿En qué se convierte?

¿Qué es eso que vive en mí que ya no puede manifestarse? Sigo sintiendo amor pero no sé cómo transformarlo. Y aunque es algo divinamente inexplicable, hoy me duele.

¿Duele el amor o lo que duele es no poderlo expresar? Es una pregunta tonta ya que todos los días hay tantas maneras de transmitirlo, a la familia, a uno mismo, a la naturaleza, a lo que amamos…. Levantarnos a trabajar y regalar todo el amor que hay dentro de nosotros… ¡Pero no es lo mismo!

Volví a leer el texto porque sentía que me estaba perdiendo al escupir un sin fin de ideas que hoy durante el desayuno me vinieron a la cabeza. Y aquí estoy en Chapala escuchando a Beirut mientras mis amigos toman cerveza, aislada, pensando, tratando de explicar por qué a veces me siento así.

Es lo malo de todo, de esta “enfermedad” del amor pasado que aunque parezca que no trae consecuencias y sólo nos invita a la introspección como estoy ahora, la verdad es que a algunos así se nos va la vida. En el pasado y en ese aferre de sentirlo exactamente igual.

¿Qué me trae todo esto? Ceguera. No veo lo que tengo enfrente: La vida y un sin fin de personas que quieren formar parte de ella. Pero no los dejo porque voy a decir algo muy triste pero es verdad y sé que no me pasa sólo a mí: Tengo flojera de echarle ganas a volverme a enamorar. Listo ya lo dije.

¿Para qué? Ya conocemos la historia y cómo termina. Y sin quererlo dejamos pasar invitaciones y oportunidades mientras viajamos con la bandera de soy feliz #ForeverAlone y nadie me va a sacar de este berrinche que me posee.

Soy joven, la paso bomba con mis amigos y no voy a dar un paso más. Y con esta filosofía de vida declaro oficialmente iniciada la zona de confort. Si alguien me invita a salir prefiero cancelarle e irme con mis amigas, visitar mis mariscos preferidos y ver una movie romántica sin aceptar que me encantaría ser la protagonista y que ese artista cuerazo me estuviera persiguiendo a mí en el avión. Por el contrario me aviento el comentario de “Que cursi peli” y abro una cerveza bien fría, como si ninguna revolución estuviera pasando por mi cabeza y no se diga corazón.

Así me pasó hasta que decidí poner fin a este berrinche iniciado por un dolor que como dije antes, intentamos olvidar y a la vez buscamos recordarlo como un guilty pleasure al que somos adictos.

What a situation… y como la peli de la inauguración del festival de cine “Another year” del director Mike Leigh, es que fácilmente y sin darnos cuenta, así se nos puede ir la vida.

Creo que mi artículo pasado habla exactamente de lo mismo… ¿Será que estoy atorada en esa situación? Ja, no se crean no estoy precisamente creo que por eso es que escribo ahora que hago consciente cómo actuamos inconscientemente por la vida tomando actitudes que no analizamos de donde vienen.

Justo hoy decidí liberarme de eso y empecé a caminar del estacionamiento a la oficina con mi mente decidida a romper ese círculo de aferrarme a querer repetir mis momentos felices como lo indicaba el niño del avión y abrí este borrador que había empezado en Chapala y me había negado a publicar.

Así, la decisión fue sólo el primer paso. A veces da más miedo atreverse a ser feliz. Vivir del pasado es más simple y melancólicamente controlable por una filosofía de vida consecuencia de un berrinche que proviene de un dolor que no quise enfrentar. Así que señoras y señores, hoy elevo mi ancla, no sé a dónde voy, pero no dejaré que me lleve la corriente porque levanto las velas para dirigir mi rumbo, ya que mi amor propio no me permitirá perderme de nuevo.

Tal vez en ese camino me encuentre con buenas personas pero que siguen ancladas y no las esperaré porque sigo mi camino, tal vez en esos rumbos me encuentre con más personajes y con suerte entre esos me tope contigo y para felicidad mía, busquemos el mismo destino.

Gracias por leer.

PD Amo el feedback!

@lucialadeflor

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CASITA DE MUÑECAS
Jugar a ser… y después ser y no poder jugar. Cuando se es chico todo es una broma… cuando se es grande una broma lo es todo. Lanzamos los dados preguntándonos cuantos números podremos avanzar, vivimos manejando lo que tenemos: un coche, nuestros impulsos… placeres.
Y subimos las escaleras cansados de un día de trabajo y en nuestra casita de muñecas entramos en la cama y buscamos un momento de paz, de cerrar los ojos y lograr no pensar en nada.
Risas infantiles se escuchan en toda la casita, entonces despierto y me siento tan pequeñita. Prendo mi lámpara miniatura y hago oficial lo que quisiera ignorar: No puedo dormir. Como una barbie que tiene los ojos pintados y no puede cerrarlos. Del mismo modo no puedo ignorar el hecho de que ya no soy una muñeca… ahora juego en una casa de a de a “deveras” y me muevo por lugares que antes eran imaginarios…
Mi trabajo es de verdad, mi ropa a la medida de mi cuerpo, mi cuerpo a la medida de una casa también de verdad. Ya no hay fantasías, ya no existe “disque ya era de mañana” Los días duran lo que tienen que durar y las noches lo que dura el sol en regresar a la cara.
Ya no tengo nadie que me vista, que doble mi ropita, que me camine a donde quiera. Un gigante que peine mis pelos de elote, que piense que soy la más bonita del universo y que quiera abrazarme en las noches.
Por otro lado… cual pinocho me volví realidad y como cenicienta ya puedo ir al baile. ¡Son reales! Las fiestas que organizaba en mi casita se convierten en desvelos y tequilas que no eran precisamente lo que había imaginado… ¡Mucho mejor! Jaja. Aunque el Ken no siempre quiera conmigo y las otras barbies sean mas cool que yo, descubro que la realidad por más nefasta que sea, es más increíble que cualquier aventura en una casa de muñecas donde todo resulta como quieres, donde no hay retos porque todo está a tu alcance…
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¡LLORAR Y LLORAR!

 

Siempre he pensado lo hermoso que es el suspirito cuando acabas de llorar. Sube, sube…. baaaaja. mueves la cabeza a un lado y al otro respirando por la boca inconscientemente, como con el hipo. Los labios están rojos, tienes saliva de más, sientes los ojos hinchados y el camino de gotas que se secó mientras que los mocos hacen fiesta en tu nariz.

 

Pero el suspirito… ese se las lleva todas, está lo máximo, es un acto pequeñito e involuntario que anuncia el término del deshaogo y la continuación a las actividades normales.

 

¡Qué bonito el acto de llorar! Liberación, arte, expresión máxima de un sentimiento, pérdida de razón para dejar que reine el corazón que palpita lo suficientemente rápido y se toma de la mano de tus pulmones para que expulses todo ese dolor, rabia, decepción, tristeza y muchos otros sentimientos que a veces como no los entendemos los externamos a modo de agua que corre por los ojos.

 

Llorar, lo primero que hicimos al nacer, un acto que se puede hacer de felicidad o de tristeza, una acción pura, inevitable, respetable y sin ganas de ser juzgada. Llorar es mostrarnos vulnerables, aceptar que sentimos y no olvidar que antes de ser licenciados, abogados, padres, madres, hijos, niños, grandes… somos seres… seres humanos.

 

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CADA PASO

 

¿En dónde estaríamos si el miedo no habitara en nosotros?

Uniendo conceptos me doy cuenta que no es lo mismo tener una manzana y siete enanos que una manzana y dos personas desnudas comiéndola porque una serpiente los aconseja. Son dos escenas que transmiten dos referencias diferentes.

¿Del mismo modo si nos unimos a las personas o a diferentes ideales o lo que comemos nos convertimos en referencias diferentes?

¿Quién serías tú si en vez de casarte con quien te casaste te hubieras unido a otra totalmente diferente? ¿Quién sería yo en otra religión? ¿Cómo serías si tu unión con tu profesión hubiera sido otra?

Si en vez de estar atada a esta computadora estuviera ligada a otro medio de trabajo… como un bisturí, una pistola, un lienzo…

Hay ciertas reacciones químicas en mí cuando escribo que me hacen estar segura que quiero estar aquí, que esa unión me hace bien, me gusta, la decido todos los días y no quisiera estar en otra parte aunque no conozca esas otras opciones.

¿Pasa lo mismo con la persona con la que decides unirte? Pregunto porque yo tengo mucho miedo a las decisiones y no por miedosa sino porque reflexiono mucho sobre lo que es mejor, porque ¿Cuántas veces decidimos por medios externos y contaminaciones del alma? Es decir… hay veces que decido la profesión porque mi papá ya era doctor… decido no irme de viaje porque no estoy bien anímicamente y decido tener a esa persona a mi lado porque quiero compañía…

¿Estoy unida por un imán de bases fundamentadas o por un imán que se compone de inseguridades, codependencias y mediocridades? Que tal que si venciera mis miedos estaría siendo mi propia yo y uniéndome con las cosas porque así lo deseo y no por contaminaciones externas… ¿Dónde estaría?

Hubiera escuchado un poco más a mi alma rebelde y habría dicho que si a muchas cosas. Es como esos concursos de la tele…. El conductor te dice “te quedas con esto o lo catafixias…”

¿Cómo que lo catafixio? ¿Cómo saber si lo que está adentro es lo mejor? Aquí la decisión depende de la personalidad… si soy alguien que me importa un bledo que esté al frente si lo que tengo no me hace feliz o pienso en que no voy a arriesgar algo que aunque no es lo mejor me hace bien.

¡Qué difícil!

Que bueno que no soy presidenta de la república y tenga que tomar decisiones más importantes. Aunque a veces subestimamos la gran importancia de cada paso que damos, como si no influyera en la historia. Y ese es el centro de lo que quiero decir… que me resulta complicado analizarlo todo al estar tan conciente de que todo importa.

 

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BUSCANDO EL NOMBRE IDEAL… QUE DIGA… EL HOMBRE
¿Hasta qué punto la obsesividad por encontrar a la pareja perfecta nos impide divertirnos en el camino? ¿En qué momento la exigencia por el “hombre o mujer perfecta” deja de ser sana? Sigue leyendo…
De aquí al 14 de febrero me comprometo a escribir todos los días si me lo pides. Hablando del amor, del pasado, del miedo a enamorarnos, de la vida y de otras enfermedades ja! Pero quiero que me digas que quieres que lo escriba, si me lo piden lo hago, saliendo del trabajo me pongo mis músicas romanticonas y nos preparamos para este día que muchos “grinchs” odian pero que yo creo que es algo padrísimo. Incluso recordarlo. Lean la primera parte, si hay una segunda es porque me dieron el sí ustedes, sas? Gracias equipo. No se olviden dejar sus comentarios y sus propuestas. Un beso a todos.
Yo tendría ocho o nueve años cuando perdí. No podía entender cómo todas se manifestaron en mi contra sabiendo yo que todas estaban equivocadas, pero respetaba la democracia y acepté la derrota. No puedo entenderlo hasta la fecha, no el hecho de haber perdido, sino que todas estuvieran de acuerdo con algo tan tonto. El mundo está mal, pensé.
Todo comenzó cuando nos sentamos en el frío piso del cuarto de deportes de Chuy, un profesor al que todas queríamos. Ese día nos juntamos las niñas en la clase porque teníamos que ponerle el nombre al equipo de Kitbol, es como “besibol” pero con el pie. Yo era de las más buenas del equipo debido a que había crecido con mis hermanos quienes me enseñaron a ser ruda en los deportes y como líder positivo me habían nombrado la capitana del equipo. “Elegiremos el nombre que tenga más votos, todas pueden pronponer…”
Entre muchas opciones estaba aquella que se quedaría marcada para toda mi vida. ¿Cómo es que a Ale Moreno Levy se le ocurrió tal cosa sin sentido?
- Piensen niñas, un concepto que nos identifique. (siempre me he tomado muy a pecho los nombres que le pongo a las mascotas, a mis muñecas, ¡A todo! Creo que tienen que ser muy significativos y no sólo porque sí).
Pues bien, parece que el sermón que les di no les había servido de nada, para pronto sale Ale Moreno, una niña muy simpática aunque en ese momento no me acusó gracia y dijo:
- ¡Ya sé! ¡Globitos y corazoncitos!
Justo cuando acababa de terminar de decir “tos” de la palabra corazoncitos yo ya estaba pensando en la estupidez de nombre que era eso, pero al mismo tiempo de que eso entró en mi cerebro todas gritaron: “siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”
Ese fue el día en el que me derrocaron. No entendía por qué razón no le daban importancia al significado del nombre, el que iba a aparecer en el diploma que ganáramos, “Globitos y corazoncitos” no es que sonara mal pero no tenía nada que ver…
- ¿Por qué ese nombre? – pregunté.
- ¡Está padre! – me dijeron todas como si yo no entendiera.
El voto fue unánime, a excepción por la rubia líder pero no podía hacer más, necesitaba llevar al equipo por el buen camino y lo primero era demostrarles que la democracia era un valor primordial.
Pero odiaba el nombre, odiaba verlo en el pizarrón cuando escribían “hoy juegan Globitos y Corazoncitos contra Ositos Panda”. ¡Que asco! Los otros nombres también eran una barbaridad. Todo el mundo de niñas estaba contra mí.
Es un sentimiento indescriptible sentirte tan diferente a los demás y no entender por qué todos están de acuerdo con algo que te parece repugnante. Y peor aún es tener que forzar a adaptarte a esa situación con la que no estás de acuerdo. No podía enteneder cómo podía valerles un nombre y no pensar mejor y quedarse con la primera idea. ¡El nombre lo es todo! Pensaba.
A veces creía que yo era la que estaba mal poruqe todas creían diferente. Era tan fácil escuchar un nombre bonito y quedárselo sin pensar y comenzar a vivir y divertirse. Yo no podía divertirme con un nombre tan mediocre. Un nombre sacado de la nada, sin saber qué es lo que significa, a dónde me va a llevar y peor aún, saber que estará impreso en mi diploma para siempre. Ya no sé si quería ganar sólo por eso. Pero jugué.
Pateábamos la pelota tan lejos como podíamos y éramos un grupo muy unido, ha decir verdad me gustaba tener a Ale con nosotras. Era una niña alivianada que nada le parecía mal y todo hacía de buena gana y con sonrisas. Parecía un cupcake. Yo era una hoja en blanco con miedo a empezar a escrbir. Ella escribía y si se equivocaba agarraba otra. Yo no podía gastarme hasta saber lo que quería. Era desesperante verlas correr sin pensar en nada y yo no poderme quitar de la cabeza los estúpidos globos y los cursis corazones pero creo que ya lo dejé muy claro.
Quedamos campeonas creo… no pude disfrutar la victoria como quisiera pero así pasó.
Como tú y todo el mundo crecí. Seguía siendo esa niña obsesiva que necesitaba un concepto, una idea general para arrancar una tarea, un proyecto personal… así que ser creativa en una agencia de publicidad me vino muy bien. Siempre les insistía a todos que la campaña publicitaria debía de trabajarase bajo un concepto muy claro y definido.
En fin, algunos sabrán que me encanta revolver experiencias de la infancia ligadas a otros conceptos y hoy hablando del amor en la mañana en Manzanillo pensé que soy una niña igual de ideática para enamorarme que para escoger un nombre. Así que a modo de juego enumeré las oraciones de los párrafos de arriba pero en vez de ponerle la palabra “nombre” le puse “hombre” y esto fue lo que obtuve.
- Quería un hombre que me marcara para toda la vida.
- Quería un hombre con el que me identificara.
- Un hombre que fuera significativo.
- Un hombre al que le diera importancia.
- Que me gustara el simple hecho de verlo (anotado en el pizarrón).
- Un hombre que valiera.
- Que no sólo fuera el primero que se te ocurrió.
- Que no fuera mediocre.
- Que fuera un hombre que eliges no sólo porque es bonito.
- Que no fuera sacado de la nada.
¿Hasta qué punto la obsesividad por encontrar a la pareja perfecta nos impide jugar un divertido juego como lo hizo Ale y divertirse incluso si no ganas un diploma? ¿Cuánto tiempo es oportuno “esperar”? ¿Hasta qué punto la exigencia deja de ser sana?
Todas esas preguntas vinieron a mi cabeza y entendí que algo de razón debía de tener toda una multitud de niñas felices cuando yo era la única inconforme. Lo averiguaré un día, pensé. Y es que desde hace tiempo que vienen estas ideas a mi cabeza y saberme diferente a veces me hace pensar que “estoy mal” porque todos eligen a su pareja, se equivocan, tienen otra y son felices.
No declaro que yo soy infeliz pero es que no puedo conformarme con algo que no me llena. ¿Qué es más importante aquí? Creo que el punto radica en el que pensamos que “dejamos de vivir” mientras elegimos el “Nombre” u “Hombre” en este caso.
Para esto quiero que lean mis dos columnas dedicadas a la soltería, parte uno y parte dos y cuando terminen sigamos con esta conversación y descifremos el misterio.
¿Listo? ¡A ver los que ya leyeron no se me distraigan! (Como maestra de primaria) Voy a seguir y me duele la garganta y no puedo gritar mucho. jajajajaj que risa. A ver ya.
Bueno el caso no es hablar de la soltería sino de que creo que (no sé si sea mi caso) entramos en un royo muy “intenso” de querer conocer a alguien justo como lo tenemos en la mente y tal vez esa persona no exista, o bien, no sea la indicada para nosotros. ¿Realmente sabemos lo que queremos? Por ejemplo, si jamás le hubiera puesto a mi equipo “Globitos y Corazoncitos” y si hubiera encontrado el nombre “perfecto”, no estaría aquí con ustedes platicando de mi trauma infantil, de hecho, ahorita no me estarían leyendo, estarían haciendo otra cosa y no tendríamos esta conexión cósmica que creo que tenemos ¿tú no lo sientes así? Entonces el dicho de “por algo pasan las cosas” no está tan gacho después de todo.
Ya me hice bolas. Continuando con los globos y corazones del asco, pensé en San Valentín y el escrito cursi que seguro me tenía que aventar para no quedarles mal con el día. Pero ¿qué puedo decir del amor?  – Me dirán ustedes por saber que estoy soltera – pues les puedo decir cómo vivo este día y la manera en la que nos podemos reír de la vida cuando lo que pensamos en nuestra mente no sucede.
A ver tal vez me estoy haciendo bolas pero es que no me gusta editar. Lo que pienso es que muchas veces nos traumamos y diario estamos viendo lo que no tenemos. Si estamos solteras vemos románticas parejas dándose un beso y pensamos en nuestro interior cuándo seremos nosotros esa niña que se ve tan feliz. Y cuando estamos con novio estamos traumadas por ver a nuestras amigas que se van a ir de fin de semana todas a Las Vegas. ¿Quién entiende a los humanos? Igual con los hombres, no les pasa a ustedes también? Díganme si no se sienten identificados con la idea de que se tardaron tres años en conquistar esa niña guapísima y ya que es su novia no valoran igual su belleza como cuando la veían de aparador caminando por la calle y no podían ni hablar. No sé tal vez no sea así pero me dí a entender?
Así pasa. Somos raros. (Jaja quiero que todos sean para no sentirme tan mal) pero en realidad así es. Yo ando con mis trips de pensar que tal vez le debo de bajar un poco a la exigencia de la idealización del “nombre” perfecto y divertirme con alguien que esté al lado mío y tengamos cosas afines, creces com persona, ganas un amigo y quien quite y pase algo más.
Creo firmemente que no vamos a enamorarnos  de alguien que no conozcamos, así que dediquémonos a conocer al sexo opuesto, explorar sus gustos y sus afinidades y ser detallistas. En mi experiencia les puedo decir que las mejores relaciones surgen de los mejores amigos.
Déjense de “no está tan chida del cuerpo” o “Dicen que es medio celoso” y ¡Conozcan! Salgan con ese niño que le han dicho que no siete veces o inviten a la hermana de su amigo que saben que tiene un crush con ustedesm total, no estás jugando con ella, la estás conociendo… en pocas palabras ¡Que comiencen los juegos!
Yo por ideática no disfruté mi torneo de Kitbol y ni me casé con él jajaja. Este 14  por ejemplo, pueden salir con alguien si quieren y pasársela bien. Créanme, se los digo como niña, nos gusta que nos inviten a salir ese día aunque en el fondo digamos que nos vale y que es pura mercadotecnia. ¡Que viva la mercadotecnia si ella me lleva a pasar un día especial! Buscamos pretextos para evitar sentir, para no ser cursis, para no darle importancia al romance, al amor a una oportunidad para estar con alguien. Pero ahí andamos besando sapos de bar en bar.
Por eso ciudadanos, este 14 de febrero yo digo que no empiecen con “es que si la invito ese día va a creer que quiero con ella” y las niñas tampoco se pongan sus moños. ¡Salgamos! y Obviamente también consideremos que es día de la “amistad” no sólo de los Globitos y Corazoncitos, pero bueno, no nos hagamos, aunque con todo el respeto que mis amigos se merecen, ese día tenemos expectativas amorosas.
En fin compañeros voy a subir así este escrito, ya me harté de todos los borradores que tengo y que no subo porque “no estan perfectos” voy a dejarme de cosas, de ser la líder incómoda que se quedó con las ganas de un nombre perfecto y así se pudo haber quedado toda la temporada mientras todas las demás jugaban kitbol. (No hablo de que nos conformemos) Hablo de que a veces si vemos a alguien y no lo etiquetamos enseguida como “el hombre perfecto” ya no decidimos conocerlo más afondo pero ¿Cómo carajos sabremos si era o no si ni siquiera lo tratamos más a fondo por la barrera de haberlo etiquetado como persona casual?
Alguien muy sabio dijo “Nadie ama lo que no conoce” así que levántate del frío piso y juega.Este mensaje se autodestruirá en 10, 9, 8, órale agarra tu cel y márcale a esa persona que se te vino a la mente! (Y nada que en eso suena mi cel) jajaja broma. Hasta la próxima, no olvides dejar tu comentario y los que me hicieron caso díganme cómo les fue. Ah! Otra cosa… ¿Quieren que siga escribiendo de estos temas amorosos? jajaja dejen su comentario!
Besos y cerezas.
Lucía.
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LA SOLTERÍA primera parte
SOLTERÍA ¿LA LEPRA DEL SIGLO XXI O
EL ESTILO DE VIDA DEL NUEVO MILENIO?
Lucía Orozco @lucialatapatia
Jueves 26 de enero de 2012 a las 09:00
¿Acabas de cortar? ¿Aún no superas a tu ex? ¿Pensar en estar solo te deja sin pegar ojo? Nuestra experta en soltería te recuerda que no todo está perdido
soltera
Soltería ¿La lepra del siglo XXI oel estilo de vida del nuevo milenio? (Foto: Especial)

 

Listo, ya vivimos nuestro sweetheart, ese amor inocente en el que entregamos el corazón, pero ya pasó. ¿Qué sigue ahora? Nos encontramos solteros, sin nadie que nos hable y peor aún, con el corazón hecho polvo (y no se diga del autoestima).

Y sumándole a nuestra desgracia, la decepción del fracaso que nos hunde más y no nos permite ver la luz en el camino, nos bloqueamos y no logramos apreciar el maravilloso momento en el que podemos ser lo más egoístas posible y descubrir el mundo con nuestros propios ojos… y lo más importante, a nuestro ritmo.

A ese estado yo llamo con gran orgullo: la soltería. La oportunidad para descubrir que, a pesar del nombre, solteros, jamás estaremos solos si nos consideramos nuestros mejores amigos. La etapa a la que muchos sólo ven como un período de transición de pareja en vez de tener la capacidad de darse cuenta que poseen el poder de hacer y deshacer cuanto les venga en gana. En pocas palabras, la magia de gritar como lo hizo un día el buen Mel Gibson: “¡Freeeedom!”

Pero no cualquiera puede con esta profesión, ¡No señor! Ser soltero significa hacerte responsable de ti mismo y de tu felicidad y decidir que sólo cambiarás ese estilo de vida si es que encuentras una vida en pareja que supere la gran alegría y felicidad que ahonda en la capacidad de poder  estar completo cuando se está solo. (Que media naranja ni que ocho cuartos).

Y todo esto no lo estoy diciendo “por decir”, porque me encargaron este artículo… ¡No señor! Si mi mente pone estas palabras en mi cerebro para que pasen directo al teclado es porque mi experiencia como soltera me avala de tal manera en la que sin modestia alguna me llamo una soltera profesional.

Todo comenzó cuando corté. (Obviamente). Mi mundo se desmoronaba y el amor de mi vida era el único celular al que ahora tenía prohibido marcar. ¿Qué es esto? Me preguntó mi inocente y tiernito corazón que no tenía ni idea de qué hacer. En esos momentos no tuve respuesta para ese musculito que sufre tanto. Sólo sabía que el curso de mi existencia había cambiado drástica y dramáticamente y que no había nada que pudiera hacer al respecto.

Pero es justo cuando no tienes nada y no hay salida que tu persona “saca la casta” – como decía mi abuela – y la vida se pinta del color que tú quieras: negro como los recuerdos, gris como la amargura o blanco como una hoja donde puedes escribir lo que sea. Yo escogí la hoja en blanco. (Las otras dos me parecían demasiado patéticas, mi autoestima definitivamente no estaba tan baja).

¡Un viaje! Pensé y mi corazón latió más rápido; a diferencia de los días anteriores en los que sólo latía al ritmo de los recuerdos del ser amado. Y es que verdaderamente es impresionante cómo actuamos con impulsividad y aventura cuando nos damos cuenta de que estamos solteros. Esa es la primera ventaja: La actitud aventurera comienza a correr por tus venas. ¡No hay espíritu más dispuesto que el de la comunidad “single”! Cualquier opción es válida. Pero ojo, también están las decisiones erróneas, hay que filtrar. (Calmantes montes).

Nueva York fue la cuna donde decidí depositar mis amarguras, pero una ciudad tan imponente me gritó que no podía vivir del pasado, y su grito fue tan fuerte que me olvidé del ayer y me concentré en el regalo más impactante que tiene la vida: el presente.

Porque un soltero no deja de lado eso nunca, vive el día a día y disfruta de sus 24 horas completitas. La simpleza de dejar que el mundo te sorprenda (ojo, no dejar que te “lleve la corriente”), porque corrientes nunca fuimos y nunca seremos.

Comienza la función, nuestros sentidos se agudizan, nos adentramos en nuevas emociones y aunque no tenemos a quien “darle un codazo” para que vea lo que estamos presenciando, solos nos reímos del chiste o del hermoso paisaje que no tenemos con quien disfrutar. Pero nos damos cuenta que de todas formas lo disfrutamos. ¡No pasa nada!

Aquí viene la sensación de libertad. Captamos que no necesariamente tenemos que tener un “ente” al lado para admirar una puesta de sol, una buena canción en la radio o una noticia que queríamos escuchar. Abrimos los libros que antes nos estorbaban y le hablamos a aquellos amigos que habíamos desatendido, y aquí otra bella enseñanza: nos damos cuenta que una llamada basta para que notemos que los amigos nunca realmente se fueron de nuestro lado, nos fuimos nosotros. Pusimos “todos los huevos en la misma canasta”, diría mi mamá. Pero con ellos, una disculpa basta y volvemos a “las andadas”.

OK recuperaste tu asombro por la vida, tus amigos, tu tiempo. ¿Y ahora qué? Yo sé, entra una desesperación por volver a las canchas. ¡Pero espérate! Todavía queda más por aprender.

Que quede muy claro que esto no es un brote, no implica que estamos listos para conocer a alguien nuevo. Son a penas los primeros pasos hacia la independencia emocional. ¡Que rico! Ustedes pensarán que es patético pero yo lo disfruto como amo asolearme en la playa con michelada en mano. ¡Estoy sola y está bien! Uff, no hay placer más grande que la paz interior. En este paso del proceso ya deberías de estarla sintiendo, si no, regresa y vuelve a leer los párrafos anteriores. Los que ya están listos, continúen con el siguiente renglón y permítanme felicitarlos.

Ready? Somos menos integrantes los que han llegado a leer hasta aquí, pero como dije antes, la soltería no es para todos, es una profesión, no una vocación, puesto que aunque nuestro destino es estar con alguien, tenemos que dominar primero el arte de la soltería. Si queremos reunirnos con alguien para toda la vida -por los siglos de los siglos-, tenemos que experimentar primero lo que se siente estar solos o no sabremos lo que queremos, o peor aún, nos reuniremos con nuestro “peor es nada” con tal de no quedarnos bailando solos. ¡Ewwwww! ¡Qué asco me daría tener que llegar a este nivel de bajeza! Qué fuerte. En fin, continuamos.

Solteros, sin rumbo, viendo como se casan los amigos. Lo sé, es terrible verlos bailar el vals. ¿Cuándo me tocará pasar al pizarrón? Nos preguntamos una y otra vez. “Diocito ¿qué onda?” diremos algunas. Pero paciencia mis reinas que esto, como dije, apenas empieza.

¡Focus! Mientras encontramos al prince charming o a la niña de la mochila azul tenemos que pasarla bien, incluso, cometer algunos deslices como parte del snack del soltero moderno, así que ¡Que empiece la diversión!

Revisa “Solteros en la Mira” para la Parte 2 de este reportaje: La Constitución del soltero moderno, de acuerdo a los preceptos de Lucía la tapatía.

 

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¡ESTOY ENAMORADA!

El amor siempre había estado ahí, pero nunca lo había visto, vaya manera de empezar el año, abriendo los ojos…

 

En mi casa me andan diciendo que si estoy enamorada, en año nuevo sobre todo. “Andas de muy buen humor” Me dijo Ana (una de mis diez hermanos). Yo sonreí y no le contesté…

A ella la dejé con la duda ¿pero a mis lectores? ¡Jamás! Así que les voy a contar qué me tiene cantando a todas horas y caminando con brinquitos (como lo hacías en primaria con tu mejor amiga).

La respuesta es fácil, como dice Demián Bucay en el título de su libro, hay que “Mirar de nuevo”, y es que se dice fácil pero el proceso no lo es, fue tan difícil como la vez que estaba en el restaurante de comida china, yo era tan sólo una pequeña infante de trenzas francesas.

-       ¡Qué! ¡Qué ven! – Pregunté como niña de un clan al que siempre le llegan las noticias al final.

-       ¡Si es cierto! ¡No manches ya vi!

-       ¿Qué viste? ¿Qué viste? – Seguía preguntando como la tacita de La bella y la bestia.

¿Qué podrían haber visto? Era un restaurante común y corriente, sillas, mesas y personas.  ¡Ah! y un cuadro grande de puros garigoles.

-       ¿Ven el cuadro? – Le dije a mis hermanos.

-       Si, es que no es cualquier cuadro Chía, es tridimensional.

-       Tri di men sio nal …  dije como la niña de “Up” cuando dice “It´s América but south” – Uuuuuóoooooraleeeeee ¿Y qué es tridimensional?

-       Hay unos delfines escondidos en el cuadro y se salen de él si te le quedas viendo.

-       ¡No juegues! ¿En serio?

-       ¡Ah! Ya los vi – Dice Efraín mi otro hermano, unos meses más grande que yo.

-       ¡Ah! ¡Son muchos delfines! – Dice David, unos meses más chico que yo.

-       ¡No veo nada! – Dije.

-       Concéntrate Lucía – Dijo Ana con paciencia. Mira, están en el centro.

Llegó el chino que tomó la orden y se interpuso entre mi cuadro y yo. “Que se quite” pensaba haciéndome de un lado a otro.

-       ¿Algo de postle? Pastel de flambuesas o aloz con leche. – Dijo el chinito. Y yo contesté en mi mente uno de los dichos más populares de la primaria: ¡La carne de burro no es transparente!

Ese día en aquel restaurante la niña de trenzas francesas duró todo el tiempo buscando unos delfines en aquel cuadro que parecían o ofrecer nada. Algunas veces la pequeña creyó haber visto los delfines, creados por su propia imaginación ante las ansias de no haberlos encontrado. El padre de la pequeña (o sea yo pero lo estoy contando más cursi) ordenó la cuenta y la desesperación llegó a su climax.

-       ¡No veo nada! – Dije ya con agua en los ojos. ¿Por qué todos vieron ya los delfines y yo no?

-       ¡Mira Lucía! ¡Ahí están! Están echándose un clavado.

-       ¿Dónde? ¿Dónde?

De pronto, como milagro de Dios, del cuadro resaltaron cinco hermosos y perfectamente delineados delfines ordenados en hilera y sonriéndome sólo a mí. ¡Hola pequeños! Dije en mi mente mientras sonreía sin mover ni un milímetro mis ojos del cuadro para no perderlos. De pronto se esfumaron. Yo reí, el encuentro había sido breve pero me constaba que no había sido mi imaginación, esos delfines existían aunque hubiera volteado otra vez y ya no los hubiera visto, sabía que estaban ahí. ¡Qué feliz salí ese día del restaurante!

Lo mismo me pasó este año y es la razón por la que mi hermana me dijo que me veía diferente, no se equivocaba, yo me encontraba preparando brownies para mis hermanos con mis sobrinas y mientras batíamos huevos y trozábamos nueces en cachitos y nos manchábamos de chocolate yo vi de nuevo.

Hace días estuve enferma de gripa, una muy fea que me llevó dos días al hospital y a que un día mi papá no fuera a trabajar para quedarse conmigo tocando el piano. (Que bien me hace cuando a mi papá en las mañanas se le ocurre tocar el piano, nunca se lo digo pero me hace muy feliz, es más, hoy llegando a mi casa prometo decirle).

En fin, valoré mucho la salud, había llegado de navidad mi bicicleta vintage verde pistache con canasta y asiento grande para que abarcara todas mis pompis y no había podido estrenarla. ¡Qué importante es la salud! Pensé durante esos diez días en los que no podía ni ver tele. ¡Todo me dolía!

En esos días también pensé en mi papá. A veces nos quejamos (o siempre) de nuestras familias. “que mi papá no me dice mucho “te quiero mucho” que mi hermano me molesta todo el día, que mi mamá quiere vivir mi vida…” pero a final de cuentas cuando estás enfermo ahí esta tu hermana subiendo a tu cuarto, abriendo la puerta y asegurándote de que estás bien… y tú con ojos cerraditos escuchas el abrir y cerrar de la puerta y te das cuenta de que no estás sola y del amor incondicional que brinda un ser humano que no valoras. También me pasó con mi papá que al hablarle por celular y decirle que me sentía muy mal me dijo voy para allá y sin haberle colgado el teléfono me quedé escuchando que él tampoco le colgó y le dijo a alguien “Voy a mi casa que mi hija se me puso mala, ahorita me regreso”.

-       Te traje Gatorades y Yakult y aquí arriba tengo manzanas. A ver, ponte este termómetro. – Díganme, ¿no les dan ganas de llorar de ver que su papá hace eso por ustedes?

Entonces tuve tiempo de pensar y de “Mirar de nuevo” y encontrar uno a uno los delfines hasta darme cuenta de todas las veces que me quejaba de todo lo que me faltaba y le decía a Dios que tenía muchas carencias y que merecía más y que por favor me cumpliera mis caprichos. Cuando lo único que tenía que hacer es quedarme sentada y entre tantos garigoles ver los hermosos delfines que saltan todos los días para mí.

Así que este fin de año descubrí eso. Preparamos la cena entre todos, mi tía Olga llegó con un arroz y pollo que sabía a mamá y Kina mi hermana arreglaba la casa mientras que David ponía los platos. Yo hacía los brownies con las niñas y Ana (la mamá de mis sobrinas) Hacía una pasta.

No vi uno, ni cinco, vi un millón de delfines que brincaron y me salpicaron para decirme “Siempre estuvimos aquí”. Así que este año nuevo prometo que aunque a veces vuelva a voltear al cuadro y no vea nada, recordar que ahí están y que sólo hace falta voltearlos a ver y saber que cuando más impaciente estoy y ya no puedo más con las ansias… aparecerán. En esos minutos de clímax cuando la vida nos “decepciona” los delfines salen al ataque y te hacen sonreír con esos colmillos de leche haciéndote sentir una niña protegida, una niña que nunca ha estado sola, que tiene una familia que la quiere y que no necesita nada más. ¿Cómo no cantar mientras hago brownies y parecer enamorada con una conciencia plena de tanto amor encima de mí?

Ana… esa era la respuesta.

Gracias por leer, que este año los delfines brinquen en su corazón y los salpiquen hasta tener que cambiarse de ropa. Los quiero lectores.

Miren, estos son los delfines de los que yo hablo… si que me salpican! (Miren todas las fotos abajo hay un secreto para ud).

 



Para los que llegaron hasta aquí les voy a decir un secreto… la verdadera felicidad y más plena que he conocido no es cuando haces conscientes los delfines… sino cuando tú te conviertes en delfín de alguien más.

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UN CAFÉ CON GUADALUPE LOAEZA

Nunca me cansaré de decirlo, un privilegio de mi trabajo es tener la oportunidad de conocer este tipo de personas tan admirables que te comparten un pedacito de su alma y su forma de vida. ¡Gracias Guadalupe por esa mañana tan llena de vida!

 

Sí, lo fue. Ocho de la mañana ¿qué me pongo? Un día antes había ido a comprar el libro de La Puerta falsa, para saber qué iba a preguntarle a Guadalupe Loaeza y no llegar como nunca me gusta llegar “en blanco”. Curiosamente al comprar el libro estaba ahí, sentada, buscando interacción con quien pasara. Una mesita linda chiquita nada ostentosa. Una niña de pelo negro se sentaba, platicaban, en realidad la pequeña estaba emocionada. Pasa una familia, la saluda. Papá, mamá y una hija muy bonita de doce años, parecida a su mamá. Entonces le dice la mamá.

-       Nos quedamos picadas con la historia de… (No recuerdo el nombre)

Lupita sonríe. “La tengo en mi cabeza” dice señalándose la sien.  Yo me asombro. ¿Cómo es posible que exista esta cercanía entre el autor y sus lectores? Pero eso era sólo el principio.

Pasó el domingo y llegué al lunes, ocho de la mañana ¿qué me pongo? Meto el libro de La Puerta Falsa para que no se me olvide.  Llegué al lugar acordado y me senté. Me ofrecieron café. Esperé unos minutos y ya estaba ahí. ¡Qué hermosa desde que llegó! “Buenas vibras” pensé.

Nos saludamos, se acordaba de que ayer le había dicho que yo la iba a entrevistar hoy. Nos sentamos y nos envolvimos en una historia, la suya.

Todos vamos a morir Lucía – pronunciaba mi nombre como si ya nos hubiéramos conocido de toda la vida. Me hizo sentir especial. – pero nadie sabe cómo y cuando. Es aquí donde el libro se vuelve específico, porque habla de aquellas personas que nos sorprendieron y le pusieron fecha a su agenda personal sobre el día, la hora y la manera en la que dejaría este mundo.

Así, durante 52 semanas consecutivas, esta escritora mexicana se encontraba con la muerte. Se le enchinaba la piel y se contraía al decirlo. “En especial los viernes por la tarde, cuando terminando mis compromisos podía sentarme en mi escritorio, cuando ya no recibía tantas llamadas por teléfono, cuando todo mi ser se concentraba en dejar venir esa calavera que llevaba en su manto el suicidio, y no cualquier suicidio, sino de personajes de la historia, cine o incluso escritores que alguna vez conocí por sus películas o libros…”

Nadie más estaba en esa mesa. Éramos ella y yo y lo que ella quería contarme. Yo escuchaba y de cuando en cuando asentía con la cabeza. Era un diálogo donde las dos teníamos una pregunta en la cabeza “¿Por qué lo hicieron?” y ninguna de las dos la sacaba a flote.

Marifer tomaba fotos, mientras que la reina Cleopatra o Van Gogh se quitaban la vida. Mientras que Lupita me platicaba de Marilyn Monroe o el guasón que marcó historia en la película de Batman, Heath Ledger. Todos tenían algo en común: Eran personas inteligentes y anticonformistas, escépticos y rebeldes que guardaban problemas internos y buscaban desesperadamente encontrarle sentido a la vida. Su decepción al no encontrar una respuesta sólida los llevó a sentir depresiones inimaginables y la melancolía se volvió su estado de ánimo hasta el momento que llegan al límite en el que drásticamente calendarizaron el día en el que le pondrían fin a su existencia.

La ternura de Guadalupe se dejó ver por entre sus ojos. Era definitivo que aquella talentosa mujer había sufrido con cada historia, se había puesto en sus zapatos a tal modo que no podía juzgarlos sino brindarles lo que tal vez nadie hizo; comprensión.

- ¿Qué significó para ti este libro? – dije continuando con el protocolo.

“Fue sin duda un parto doloroso ya que cada semana me convertía en el personaje que investigaba y llegaba el punto en que lo entendía y hasta lo justificaba y por otro lado me sentía responsable de él y le preguntaba con tristeza ¿Por qué lo hiciste? Deseando ese día haber estado con él y ponerle una buena película de Cantinflas…”

Reímos. Después volvimos al tema. “Un tío mío se suicidó y nunca entendí por qué y desde entonces tuve ese contacto con la muerte de este tipo y desde ese entonces la pregunta correteaba mi cabeza”.

- Fue un estigma que quedó en la familia – siguió comentando – y ese tema siempre me causó interés por lo mismo, por eso el segundo cuento que escribí en mi vida habla de Miroslava, la actriz y diva de origen checoslovaco que forma parte del cine de la época de oro mexicano y también uno de los 52 personajes de mi libro. Ella se quitó la vida con tan sólo 29 años.

La conversación nos llevó a lugares inimaginables, desde describirme su escritorio y la música que le gusta escuchar cuando escribe (Mozart) hasta comentarme su póximo libro que sale el siguiente año (Está increíble sólo que no sé si me deja decir un poquitito de lo que me platicó así que lo guardo en secreto).

Pero el aprendizaje más profundo que quiere dejarnos Guadalupe al leer estas tragedias a veces incomprensibles es –como dice ella- que cada día tiene su propio afán, el lunes puedes estar azotándote y el martes te dan una buena noticia y todo es color de rosa mientras que el miércoles la nostalgia te invade y el viernes te levantas odiando a tu mamá, pero lo importante es que en cada de esos días le encontremos sentido a la vida de algún modo, como los alcohólicos anónimos, día a día.

Nunca me cansaré de decirlo, un privilegio de mi trabajo es tener la oportunidad de conocer este tipo de personas tan admirables que te comparten un pedacito de su alma y su forma de vida.

 

Para más información consulta la página 126 de la última edición quién donde sale Sophía Loren en la portada.

¡EXTRA! ¡EXTRA! DEJEN AQUÍ SUS COMENTARIOS QUE LE MANDÉ ESTO PARA QUE LO VEA GUADALUPE LOAEZA ASÍ QUE AQUÍ PONGAN SUS SENTIRES Y PENSARES JAJAJA :) SALUDOS!

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LA FIL A LOS OJOS DE RAÚL PADILLA

¡Se me encuera el chino nomás de pensar en la FIL! Una de las tantas cosas que amo de ser reportera es que sigo los eventos de una manera más intensa puesto que me informo antes de que pasen y estoy a la expectativa. Como con los Panamericanos, que meses antes ya estaba publicando columnas al respecto y muchos pudieron empaparse de las fiestas de América antes de que sucedieran para estar más conscientes en el momento que estuvieran pasando. Pues bien, ese es mi trabajo y como ya dije ¡Lo amo! Pero volviendo a la FIL, ya he publicado dos columnas al respecto no sé si las leyeron pero una se llama ¡A LEER! Y habla de una nueva propuesta de leer 12 libros el siguiente año para aumentar el promedio de libros al año que lee un mexicano. Y la segunda columna habla de mi humilde experiencia como escritora, como me quiebro la cabeza y lo horrible que es no tener inspiración. Lo titulé “Los escritores se rompen la cabeza y el corazón”. Léanlo también.

Pero como dicen por ahí “A lo que te truje chencha” así que  quiero platicarles todo lo que sé de la feria que desde hace un mes muero de ganas de contarles. Todo comenzó con la llamada de México (aquí tenemos un teléfono que nos conecta con el DF y recibimos las llamadas de Laura Manzo la editora y todos los colaboradores).

-       Ring…!!!

El “ring” de mi vida. Tenía que entrevistar a Raúl Padilla y tomarle unas fotos súper cool. Así, días después llegamos a las oficinas y nos ofrecieron pan dulce y café. Yo iba perfecto en la dieta pero el panecito se veía buenazo y comí. Terminando el café dice la que nos lo sirvió:

-       Y aquí tienen frutita. – jajajaja no pude de la risa.

Esperamos unos diez minutos a que Raúl saliera de una junta, imagino importante. Y en seguida opté por la decisión de tomar las fotos primero. ¿La razón? Romper el hielo. (Soy súper profesional no crean…)

Subimos a una biblioteca y mi meta era hacerlo sonreír. “On ta bebé?” es lo que siempre digo cuando tengo que hacer reír a alguien que entrevisto y siempre funciona, pero Raúl parecía que ya había practicado su pose y su traje impecable hizo que la foto fuera rápida y sencilla. Después bajamos a su oficina donde lo entrevisté. Su voz era baja y calmada y tenía miedo que no se estuviera grabando bien así que anoté lo más que pude por si las dudas.

 

Y aquí fue donde no fui tan profesional. Raúl mencionaba nombres de escritores como si fuera algún nombre de mis diez hermanos y sin embargo ¡no sabía cómo escribirlos! Uno o dos nombres en alemán y algunos que tuve que hacerme la que “escribía” jaja. Se me ponían los cachetes rojos de pensar que me cachara que lo estaba escribiendo mal. ¡Imagínense!

 

¿Lo más interesante? De Raúl, lo que más me encantó fue cuando le pregunté qué era lo más especial de la FIL:

-       ¡Fácil! – Dijo – Hay algo que me gusta enfatizar de la FIL porque es muy importante y es el hecho de que un libro lo encuentras en cualquier librería, al autor lo ves en televisión, pero, el único lugar donde los escritores platican con sus lectores es la Feria Internacional del Libro.

¿Soy la única que se le encueró el chino? Sonreí como novata y me brillaron los ojos poquito pero no sé si lo notó. Es que no dejo de asombrarme cuando entrevisto a cada persona y ves lo mucho que tiene que enseñarte. Porque no es lo mismo que el mismo fundador de la FIL te explique lo que no te puedes perder, que lo veas en el programa de su página (que ojo, está increíble la página de la FIL, mis respetos). Pero ¿si me explico?

Pues bien, como soy lindísima (ay ajá) les voy a platicar lo que él me dijo que no te puedes perder y estar así empapados de la feria antes de que empiece. ¡FALTA UNA SEMANA!

 

¿Listos? ¡Tomen nota ciudadanos que ahí les va!

Lo que no te puedes perder y que debes saber de la FIL


—— ¿Qué es la FIL y con qué se come? ——

Es la segunda feria más importante del mundo con 350 mil títulos en español.Cada año (durante 25 años) ha superado su número de asistentes, libros y actividades que su edición anterior. Genera una derrama económica de 330 millones de dólares para Guadalajara cada año y en promedio medio millón de personas recorren sus pasillos y sus programas contemplan casi mil horas de actividades, todo en 34 mil metros cuadrados de exposición.

—— Este año la FIL cumple su 25 aniversario ——

Este año habrá más sorpresas porque la FIL celebra sus bodas de plata por así decirlo, entre ellas los 25 secretos mejor guardados de la FIL que son 25 jóvenes escritores que presentarán sus libros y estarán todos los días de la FIL a las cuatro de la tarde en el salón cuatro de la planta baja de la Expo. ¡Dos de ellos son mexicanos! Aquí te los presento.

 

1 País invitado: Alemania

-       ¿Por qué?

-       Porque la inspiración para realizar la FIL viene de la feria de Frankfurt, quería hacer una réplica en Guadalajara, y además porque Alemania es muy rica en literatura.

—— 5 tips para disfrutar la feria (Según Raúl Padilla ehhh!!! así que pongan atención). ——

1. Llegar tempra. ¡Eviten congestionamientos!

2. Lleva suficiente efectivo o tarjeta de crédito.

3 Viste con ropa ligera (en no

viembre hace frío pero el calor humano es inminente).

4. Lleva una maleta con ruedas para tus compras.

5. Revisa los programas desde antes en www.fil.com.mx o twitter @FILguadalajara (no por nada pero la página está súper completa).

(Yo les agrego un tip)

6. Googlea los personajes que estarán (mínimo para que los reconozcas si los ves en los pasillos y sepas algo de ellos, quien quita y haz leído un libro de uno de los que estará y no sabes) y también elige desde antes tus 12 libros que vas a querer leer este año (o si son más, mucho mejor) y ¡cómpralos en la FIL!

—— ¿Qué no me puedo perder de la inauguración? ——

El premio FIL que se le entregará a Fernando Vallejo y el discurso que dará al recibir el premio. ¿Y quién es él? ¿Has escuchado sobre la novela “La virgen de los sicarios”? Se hizo hasta peli por el director Barbet Schroeder. (Aquí les posteo el trailer para que vean que simpáticos personajes).

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=1O_QZV1ImFE[/youtube]

 

—– 5 autores a seguir en esta FIL —–


Fernando Vallejo, el español que gana este año el premio FIL y estará en la inauguración prometiendo un discurso muy alentador. (Vean el trailer de la película que les puse arriba, es una peli de su novela).


Herta Müller, Premio Nobel de Literatura 2009

Mario Vargas Llosa, Premio nobel de literatura 2010

Alemana y peruano, ambos darán apertura al salón literario en el auditorio Juan Rulfo ubicado en la planta baja de la Expo a las 12:00pm (Según Raúl, esta plática es altamente recomendable).

Carlos Fuentes presentará su nuevo libro. Come on! Tenemos que ir a ver si nos late, que padre que él mismo lo platique y que podamos preguntarle dudas. Quién quite y se convierta en uno de los 12 del año ¿No?

Fernando Savater. (¡Mi favorito!) Un escritor y filósofo que me capturó desde su “Ética para Amador” que a todo mundo nos pusieron en la escuela (Por cierto ese libro cumple 20 años y sacó una edición nueva por si no sabían). Estará también presente así que ¡Preparen sus preguntas! Además acá de “chisme” cuando le pregunté a Raúl cuál libro estaba en estos momentos en su mesa (que estuviera leyendo) dijo que “La vida eterna” de Fernando Savater. Así que, que no se les pase este gran escritor español.

En fin, las demás cosas tendrán que descubrirlas en la página 62 de la última edición Quién donde se presenta Quién 50 o en la página de la FIL que como ya les dije ¡está muy completa! Ah y si creen que esto es todo es porque no saben que también hay otra sorpresa, una entrevista en exclusiva con la directora de la FIL y la clave del éxito detrás de la feria, pero saldrá primero en la revista de la siguiente edición y luego por acá ¿vale? Y pues bueno, espero estén emocionados como yo, me siento como con el compromiso de emocionar a todos y no sé porqué. Tal vez esa frase de Raúl se me quedó muy grabada:

“Un libro lo encuentras en cualquier librería, al autor lo ves en televisión, pero, el único lugar donde los escritores platican con sus lectores se llama Feria Internacional del Libro…”

Un día presentaré mi libro en la FIL, van a ver. Ya me dijo Raúl ¡Dámelo! Lo malo es que algunas partes siguen en mi cabeza.


Para los que no leyeron, aquí les va el primer y segundo post que hice con referencia a la feria:

El primero http://blogs.quien.com/lucia-la-tapatia/2011/11/08/%C2%A1a-leer/

El segundo http://blogs.quien.com/lucia-la-tapatia/2011/11/10/escritores/

¡Acuérdense que me encantan sus comentarios!

 

Biografía y fotografías:

http://www.fil.com.mx/

http://weheartit.com/entry/18096928

http://www.google.com.mx/imgres?q=carlos+fuentes&um=1&hl=es&sa=N&biw=1356&bih=586&tbm=isch&tbnid=0-nqyJQlOlmWXM:&imgrefurl=http://laprimeraplana.com.mx/2011/03/11/el-escritor-carlos-fuentes-presenta-libro-de-arte-down/&docid=zyaQ_hG5ByBIQM&imgurl=http://laprimeraplana.com.mx/wp-content/uploads/2011/03/carlos-fuentes.jpg&w=457&h=450&ei=BADMTr7VA43TiALdxJTECw&zoom=1&iact=hc&vpx=408&vpy=162&dur=442&hovh=223&hovw=226&tx=135&ty=111&sig=112683051063556505129&page=1&tbnh=116&tbnw=129&start=0&ndsp=30&ved=1t:429,r:2,s:0

 

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JALISCO EN QUIÉN


Para los que preguntaron por las colaboraciones de Jalisco en Quién, aquí les va el ejemplo con la nueva revista donde sale Rania.

1.- Quien Jalisco estuvo presente en conjunto con el equipo de DF, el fotógrafo Jaime Martín, el reportero Aníbal Santiago y del equipo de Guadalajara la coordinadora de modas Marcela Padilla y  Mónica Martínez en make up. La entrevista fue un domingo y el canelo nos recibió junto con sus hermanos y hasta su cuarto nos enseñó. Aníbal hizo un reportaje increíble, vale la pena leerlo.

 

2.- En círculos nacional estuvo el evento de NICE, quince años de trayectoria donde rindieron un homenaje al señor Salvador Litchi por su esfuerzo y dedicación con un concierto donde Alejandro Fernández no paró de cantar.  Después hubo una fiesta privada donde su hijo Alejandro Litchi y el PR Checo Barrera celebraron su cumpleaños… ¡no te pierdas las fotos en Quién.com que saldrán mañana! ¿Verdad Juli?

 

3.- En fetiches “El tiempo es oro” una sesión de fotos en Palacio de Hierro donde la fotógrafa Antonieta Rojas se lució. ¿Les gusta?

 

4.- ¡Ah! Y la boda de la Bosh y Chuy pero ya no les platico más porque luego no la compran y en vivo se ve mejor. ¡Saludos!

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Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de quien.com son responsabilidad única de sus autores y no representan el punto de vista del sitio ni de Grupo Expansión.

  • Total que la cigüeña me depositó estratégicamente en Guadalajara y yo feliz. Soñé con ser reportera y ahora sé de Quién. ¿Tortas ahogadas? El día que quieras y con mucho chile. ¿La última vez que estuve emocionada? Hoy. Hoy y cada vez que escriba para ti.