blog twitter
COSECHAR

Ayer hablé con una amiga de la vida… ella me cuenta que a pesar de sus esfuerzos extrahumanos a veces no ve resultados,  que es desesperante cuando pasa y nos invita a permanecer en un círculo vicioso donde hago las cosas sin saber por qué puesto que no me veo avanzando. Como hamster corriendo en el círculo…

Mientras esa hermosa mujer hablaba pensé en Farmville. Me acuerdo (cuando tenía esa aplicación que consumió horas de mi ser) que una fruta chafa en dos horas estaba lista pero valía menos y si quería cosechar algo más “acá” tardaba hasta semanas. Eso, traducido en la vida me hizo pensar que mi amiga con la que hablé anoche, como se encuentra cosechando cosas valiosas, no ve que salga ninguna fruta de su plantita que riega y riega y es cuando nos sentimos vulnerables y pensamos que no somos fuertes, cuando en realidad lo somos.

En el intento de ver un resultado algunos abandonan sus sueños ¿Quién de ustedes sigue sus propósitos de año nuevo? yo ya ni me acuerdo de los míos, lo que sé es que este es mi año,  el año de cambios, de quitarme telarañas, de tomar impulso y no detenerme y mi fortaleza la encuentro en la niña exterior que ha sido la que me ha ayudado a tomar las decisiones más sabias: Anímate, si te equivocas no pasa nada, hazlo, despiértate, sonríe, burlate de tus desgracias, anímate otra vez, perdona… así son los niños. ¡Qué simple! Que hermosamente simple.

Y claro que vivir como un niño cuesta y cuesta mucho, porque ideas increíbles y modos de hacer las cosas todo mundo podemos decir. Un consejo cualquiera, pero aplicar las cosas y convertir estas letras en acciones es lo que me ha causado las cicatrices más profundas pero también las enseñanzas más tiernas y el crecimiento más sutil que me hace no darme cuenta que estoy avanzando pero un buen día sonrío de ver que en realidad nunca nos hemos detenido.

Por eso, previo al día del niño, que es un día que ¡AMO! Les dejo este texto que creo que habla un poco de esto…  ojalá les guste, los quiero a todos, sus comentarios no saben cómo me hacen mi día, a veces que me mandan uno por la noche y yo no he dormido o en la mañanita amanezco y alguien ya me leyó me hace sentir feliz. Siempre que estoy en la noche con amigas o algo así y me llega un comentario sonrío y mis amigas piensan que es “el niño que me gusta” pero no, es un mail de WordPress que me avisa que alguien me leyó y comentó. ¡Me encanta!

Les mando un beso muy grande y los dejo ahora sí con este escrito, perdonen mi pausa de algunos días pero como les digo, este es mi año de cambios y entre tanto andar pensando me costó trabajo llegar a asimilar esto que ahora les escribo…

 

¿ADULTO O NIÑA EXTERIOR?


(Arriba de la flor, esa chimuela, soy yo)

 

No sé en qué momento dejé de peinarme dos colitas con limón, graduarme, manejar en carretera, tomar mis propias decisiones y ser lo que algunos llaman ridículamente “un adulto”. Según yo la infancia no se acaba nunca. Y es que yo siempre peleo que lo que tengo es un “adulto exterior” lo de niña interior es obvio, pero la máscara de “ñiña drande” sale porque tenemos que enfrentarnos con la vida. Que raro “enfrentarnos” se escucha como si fuera una guerra. ¿Lo es?

 

Me acuerdo de tiempos atrás y me da risa como cuando de niños todo queríamos hacer solos. “Yo puedo” decíamos y la cuchara nos manchaba todos los cachetes mientras la comida se caía de la boca. Ahora daría lo que fuera por poder pasar el control de mi vida como lo hacía con mi hermano cuando me pasaba de nivel en el Nintendo. ¿David me pasas este “mostro”? Ya llegué a Koopa.

 

Paciente y seguro te pasaba de nivel y aunque sabías que el mérito no era tuyo lo celebrabas y llegabas al mundo en el que podías subirte a caballos, o mejor aún, cuando tu hermano se sabía un “truquito” y te daba muchas vidas. Que delicia.

 

Tomar el control de nuestra vida es como las rosas, muy bonitas pero llenas de espinas. Así que tal vez la vida no sea una guerra en sí, pero sí se conquista.

 

Los dejo con esta canción: [youtube]http://www.youtube.com/watch?v=KpjE0NLODeM[/youtube]

 

12 Comentarios imprimir Imprimir

NO ESTOY ENAMORAD@ ¿ES MI CULPA?

“TODOS SE ENAMORAN EN PRIMAVERA MENOS YO”

No te has enamorado
¿Tu culpa o del destino?

Por
@lucialadeflor
Lucía Orozco

En primavera hasta el burro se enamora ¿Y qué hay de nosotros?

Por lo visto el amor no es como la fila de las tortillas, que estas formado perdiendo el tiempo pero sabes cuantas personas están delante de ti y ves avanzar la fila. ¡No señor! El amor es como el tráfico, no sabes a qué hora vas a avanzar y si acaso lo harás. Si alguien se te va a meter, si vas a chocar o si te va a cargar el payaso con una manifestación. Pero aún así los que piensen que es momento de entregarle todo a manos del destino, considero que están equivocados ya que tenemos mucha tarea por hacer antes de pensar que la vida no ha querido que estemos enamorados. ¿Listos?

He aquí unos puntos tomados de mis fracasos amorosos y mi #ForeverAlonismo que indican que tal vez no están dejando al cosmos que actúe:

1.- Enamorarme es lo único que importa.


Si crees esto entonces estás como dice mi mamá “poniendo todos los huevos en la misma canasta” pensando en que la verdadera y única felicidad está en encontrar esa pareja ideal y no te culpo, probablemente sí nos haga más felices, pero si todo depende de ello entonces ¿Dónde quedas tú? En fin me vi muy radical pero en serio ¿Qué porcentaje de tu vida crees que consideras en invertir tus pensamientos y hasta manera de arreglarte y lugares a los que sales sólo por enamorarte?
A vedá!

Consejo: Si de verdad lo más importante en tu vida es enamorarte, busca los hobbies que más te gustan e invierte tiempo en ellos, ya que al menos te vuelves más atractiv@ cuando piensas en ti. Si no es lo más importante, ¿Qué haces invirtiendo todas tus energías en ese proyecto que no depende sólo de ti? Además, es importante que la pareja que encontraremos tenga cosas a fines a nosotros, así que qué mejor que aferrarnos a lo que nos gusta y explorar si por ahí hay alguna preciosura que amarrar. Jaaaaa.

“Cuando menos lo piensas te llega” es un dicho que nos dicen nuestr@s amig@s y creo que en este sentido tienen razón, ocúpate de ti, ya llegará. Claro que hay que estar atentos cuando veamos un posible futuro exnovi@ a la puerta. Jaja.

 

2. Vivo en el pasado.


¿Ya superaste a tu ex? No, neta ¿Ya l@ superaste? Como dice mi mamá cuando no tendí mi cama y digo que sí: “SeguUuUura” jajaja ¿Ya saben qué tonito de mamá digo?
Pues bien, es importante que hagamos conciente si estamos viviendo en el pasado o en el presente (o incluso en el futuro ya que conocemos a alguien y a los dos segundos ya programamos cómo saldrán nuestros bebés o si nos gusta su apellido puesto que así se llamará toda nuestra descendencia).

Vivir en el pasado o en el futuro es enfermizo. Es bonito recordar y es bonito tener expectativas pero el hombre o mujer de nuestras vidas tiene el súper poder de identificar si vives del pasado o del futuro. #Conper

Síntomas de que vives en el pasado:
·     En un date mencionas a tu ex. Cómo cortaste, cuántos primos tiene o que te regaló esa pulsera que traes puesta. (Y cortaste hace 7 años y medio). #Poeeesss

·     Comparas a tu galán o galana con tu ex. “Ella es menos cariñosa, él es más inseguro”. ¡Claro! Nuestros exes (o heces como dice @JuanaEstaChueca) están en un altar porque el pasado siempre tiende a sobrevaluarse.

·     Aún le echas “ganitas” para toparte a tu ex. Vas con tu date a un lugar que sabes que a él o a ella le gusta, etc. (Practicando el stalkerismo a su máxima expresión).

 

  • O qué te parece el ahora recurso muy utilizado por todos: Stalkeo virtual. Llámese Facebook o ver sus tuits para saber en dónde está. (Obbbveeooo nunca lo he hecho) #AyAháSíntomas de que vives en el futuro:·     Lo conoces y ya le dices a todas tus amigas que estás enamorada. (Con este síntoma ya visualicé a todas mis amigas botándose de la risa acordándose de que siempre hago esto, alguien dígame que también lo hace o me voy a sentir feito).·     Tienes una “corazonada” y más que una “corazonada” son ganas de que él sea el que estabas esperando toda tu vida. (También padezco de este mal).

    ·     Haces planes de acuerdo a tu agenda: El tres meses es mi cumpleaños entonces ya tendré novio y en noviembre se casa fulanita y ya visualizas que vas a ir con él… cuando has salido con él tres veces.

    ·     Esperas que él o ella estén sintiendo lo mismo que tu… exactamente. #Conper

    ·     Justificas sus faltas de interés y malinterpretas las señales. #TeniaMilChamba

    Consejo. #StopSopa!!! Deja de escuchar la canción que te recuerda a tu ex y hablar de él, atrévete a conocer lugares nuevos aunque sepas que no habrá chic@s guapos. Traza tu camino, quien quiera seguirte bueno, no temas porque al imponer tus valores y tu persona el otro salga corriendo… ¡Que corra! #Conper

    Mantente firme a vivir día a día como los alcohólicos anónimos. No esperes su llamada, haz tus planes y trátal@ como si no te gustara y fuera un amigo o amiga, así empiezan las relaciones más padres, lo peor que puede pasar es que tengas un nuevo amigo… o amiga, así que ten paciencia.

    3. A penas l@ conozco y ya quiero saber si le gusto o lo que siente por mí. (Créeme ni él o ella lo saben todavía).

    ¡Rápido!  ¿Qué somos?  ¿A dónde vamos?  ¿Quieres tener hijos? Que manera de arruinar el “estar quedando”. Escucha nuevamente estas palabras… “Estar quedando” Ahora obedécelas y ¡Quédate! no avances, cuando sean novios extrañarás la manera lenta en la que te conquistó. Y si no lo son te habrás divertido 6 citas en vez de 3. (Punto para la cartera femenina y masculina ya que gastamos más cuando estamos solteros).

    En fin ¿Por qué es que somos tan impacientes cuando alguien nos gusta? ¡Que alguien me explique! #SiDeFavor

    Queremos que ya firme un contrato de que “quiero andar contigo en tres meses pero dame chance”. Cuando es lo más divertido al esta explorando un nuevo ser que tiene mil y un historias que contar y descubrir si le gustas o no.

    Otra cosa y me voy a escuchar muy mocha pero lo creo firmemente: es padrísimo platicar y platicar y platicar y platicar… los besos y el toqueteo puede esperar o puede estar presente pero no se olviden de que les alboroten las neuronas más que las hormonas.


    Consejo:
    Tómate un simplex o métete a todos los cursos del mundo y mantente ocupado o si quieres tomarlo por el lado más maduro, comprender que el proceso es divertido y no tiene por qué angustiarte. ¡Lee! Saca a pasear a tu perro o visita a tu abuelita, pero hay que entender que cuando estamos saliendo con alguien nuestro mundo sigue rodando y no podemos meterle una dosis de intensidad a todo como en la película de “Click” y adelantar para ver si se va a armar o no. Les confieso que a veces los fracasos son más divertidos. ¡Créanme vivo de ellos! #ForeverAlone

    Una vez que dominamos el hecho de dejar de querer enamorarnos todo el tiempo a toda costa porque no olvidamos al ex y necesitamos vivir en estado de “enamorado o enamorada” nos daremos cuenta de que el hombre o la mujer de nuestra vida… tiene que estar en nuestra vida… es decir, si te encanta cantar en el coro de la Iglesia, estará en esa vida que llevas. Si te encanta viajar lo conocerás en el tren de París a donde se te antoje. Si te gusta leer l@ conocerás bajando las escaleras mientras se te caen tus libros y él tiene el mismo. Es decir… para que alguien sea el hombre o la mujer de tu vida… primero necesitas tener una.

    Voy a leer como veinte veces este texto porque una cosa es que escriba las “netas” y otras que las practique jaja. ¡Hasta la próxima!

 

15 Comentarios imprimir Imprimir

REENCUENTRO
Saliendo del gimnasio me saboreaba unos huevos rancheros así que me paré con Chantal en un café que se llamaba “Reencuentro”. Haciendo honor a su nombre me encontré con una mesa de hermosas mujeres. Me levanté y las saludé. “¿Se acuerdan de mí?” Les dije  “Eres la guerita de diez hermanos” Me dijeron. Todas y cada una de las presentes habían sido mis maestras…
“Sólo quería decir que muchas veces no saben lo que hacen por un alumno que parece que ni pone atención a la escuela, hoy pienso que debí haber escuchado más y hablado menos, sólo quería darles las gracias…”

Reímos, yo en específico me acordé de aquella vez sentada en las computadoras. Tenía clase de mecanografía y no me acuerdo de la cara del profesor o profesora pero nunca olvidé una frase: “Si aprenden mal, aprenderán más rápido pero si lo hacen bien y con los dedos indicados, aprenderán para toda la vida…”
Su frase me entró tanto al corazón que aprendí bien y a la fecha tecleo como debe de ser, cosa que en ese momento no sabía que me serviría tanto.
Y es que hay algo más difícil que aprender y esto lo aprendí en la universidad de boca de un profesor: “Aprender a desaprender es lo más difícil que hay”.
Subestimamos la escuela. Olvidamos rápidamente la infancia y nos convertimos en unos patéticos adultos de poca sonrisa. Yo que había prometido no crecer, lo juré cuando compré esas plantillas en la papelería sobre el cuerpo de la mujer cuando crecía en la adolescencia. Yo no voy a crecer, me prometí. Gastaré todas mis fuerzas para no crecer. A diferencia de mis amigas que se emocionaban por tener busto y cólicos. Yo me rehusaba. Quería estar con las maestras siempre, jugar en el recreo y aprender. Que crezcan ellos así me quede sola.
Comencé a tener pesadillas. Soñaba que crecía y me volvía igual de aburrida que todas las señoras. Nunca entendí cómo pueden reunirse en un café y nadie llevar un juego de mesa. Me pareceía una tribu patética de personas sin creatividad. Mi mamá era una de ellas pero a ella la amaba y lo que hiciera estaba bien, en el fondo yo sabía que era una niña como yo y que tampoco comprendía a las señoras pero jugaba a ser una de ellas durante el día.
- Mamá, sé que debo de aceptar mi destino. – Un día le dije por la noche.
- ¿Cuál destino gorda? – Me preguntó con poca seriedad, tendría unos ocho años.
- Sé que me convertiré en una de ustedes, no conozco un adulto que siga jugando a las barbies y  muñecas y tarde o temprano voy a ser tan aburrida como todos ustedes… – Mi mamá no paró de reír, creo que no entendía lo que quería decirle.
No sé que día mi niña aceptó el hecho de que tenía que dejar de llevarse juegos de mesa a los cafés. Regalar sus muñecas  y dejar de creer.
Crecer, esa cosa que hacemos todos los días y en la suma del tiempo no nos damos cuenta. ¿En qué momento me rendí? Hoy me veo en el espejo y me río de verme “grande”. No saben las carcajadas que puedo echar cuando antes de meterme a bañar tengo un ratito para verme al espejo. ¡Soy yo! Pienso y una cascada de recuerdos buenos y no tan padres se me resbalan por los ojos. “Aquí estás Lucía” Me digo y sonrío mientras checo si el agua ya está caliente.
¿En qué momento llegamos hasta aquí? Todavía me acuerdo cuando mi mamá me decía “Desde aquí te veo mijita” cuando atravesaba la calle para ir a la tiendita y ella se quedaba en el coche. ¿Cuándo dejé de necesitar que ella me viera para dar un movimiento?
Mamá ¿En qué me convertí? Hace poco me graduaba y ahora no sé para dónde voy. No me quejo de la vida, me gusta, es sólo que a veces sigo sintiendo que soy esa niña de primaria asustada en una esquina cuando entregué a mis papás las calificaciones. ¿En qué momento tomé el timón?
No sé y tampoco sé si lo hice con gusto, creo acordarme que sí pero no sabía lo que significaba. Cruzar la calle sola, cambiar el cuerpo y meterme en una obra de teatro que a veces me da risa. Protocolos, compromisos, dinero a las tarjetas para no pagar intereses y miedos más grandes que el de un “mostro” abajo de la cama.
Suspiro, que rápido pasa el tiempo… pienso. Personas que ya no volveremos a ver y caminos que tampoco volvemos a recorrer. La vida es una y mientras más amemos lo que somos sin importar si ayer fuimos mejores es que podremos seguir sin detenernos. Queramos o no, crecemos. ¿Qué encontramos en el camino? Trabas, miedos, pero si queremos: plenitud.
“Aquí estamos” , con lo que aprendimos, con lo que desaprendimos, con lo que tenemos que desaprender y lo que nos falta por saber. Somos lo que sí alcanzamos a escuchar en clase y lo que decidimos no escuchar. Somos la certeza de vernos al espejo y reconocernos porque podemos. Somos memoria, somos tiempo, somos arrugas en la boca de tanto reír. Somos aquellos niños que arropaban antes de dormir. Somos clases de mecanografía y tiempo muerto en dirección. Somos los que nos reímos en la biblioteca y los que tenían miedo en la clase de natación. Somos la película prohibida que vimos y el cigarro que probamos. Somos tiempo, somos aquellas personas que salimos del gimansio por unos huevos rancheros.
Pero si algo me da seguridad es que soy también lo que fui. Cada célula de mi cuerpo aunque sea una nueva lleva guardado mi cuerpecito de infancia y mi manera tan simple de ver el mundo. A veces crecer es dejar que esa niña viva en nosotros, traerla a nuestro mundo, sentarla en nuestras piernas en la oficina y decirle que tiene que estar quietecita hasta que de la hora de comer, pero reír juntas en las juntas.
Tal vez eso es lo que me hace falta, un “Reencuentro” con mi sabia niña interior que a veces está dormida porque se cansa de tanto gritarme que quiere existir. Tal vez, si pongo atención, todavía tenga guardada aquella información que escuchó en clases y pueda ayudarme a entender esta obra de teatro que significa ser adulto. Tal vez me diga que no sabe nada pero que quiere jugar y entonces la deje, y entonces responsablemente decida ser niña para toda la vida.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=SuB1izS8zyU&feature=related[/youtube]
14 Comentarios imprimir Imprimir

BUSCANDO EL NOMBRE IDEAL… QUE DIGA… EL HOMBRE
¿Hasta qué punto la obsesividad por encontrar a la pareja perfecta nos impide divertirnos en el camino? ¿En qué momento la exigencia por el “hombre o mujer perfecta” deja de ser sana? Sigue leyendo…
De aquí al 14 de febrero me comprometo a escribir todos los días si me lo pides. Hablando del amor, del pasado, del miedo a enamorarnos, de la vida y de otras enfermedades ja! Pero quiero que me digas que quieres que lo escriba, si me lo piden lo hago, saliendo del trabajo me pongo mis músicas romanticonas y nos preparamos para este día que muchos “grinchs” odian pero que yo creo que es algo padrísimo. Incluso recordarlo. Lean la primera parte, si hay una segunda es porque me dieron el sí ustedes, sas? Gracias equipo. No se olviden dejar sus comentarios y sus propuestas. Un beso a todos.
Yo tendría ocho o nueve años cuando perdí. No podía entender cómo todas se manifestaron en mi contra sabiendo yo que todas estaban equivocadas, pero respetaba la democracia y acepté la derrota. No puedo entenderlo hasta la fecha, no el hecho de haber perdido, sino que todas estuvieran de acuerdo con algo tan tonto. El mundo está mal, pensé.
Todo comenzó cuando nos sentamos en el frío piso del cuarto de deportes de Chuy, un profesor al que todas queríamos. Ese día nos juntamos las niñas en la clase porque teníamos que ponerle el nombre al equipo de Kitbol, es como “besibol” pero con el pie. Yo era de las más buenas del equipo debido a que había crecido con mis hermanos quienes me enseñaron a ser ruda en los deportes y como líder positivo me habían nombrado la capitana del equipo. “Elegiremos el nombre que tenga más votos, todas pueden pronponer…”
Entre muchas opciones estaba aquella que se quedaría marcada para toda mi vida. ¿Cómo es que a Ale Moreno Levy se le ocurrió tal cosa sin sentido?
- Piensen niñas, un concepto que nos identifique. (siempre me he tomado muy a pecho los nombres que le pongo a las mascotas, a mis muñecas, ¡A todo! Creo que tienen que ser muy significativos y no sólo porque sí).
Pues bien, parece que el sermón que les di no les había servido de nada, para pronto sale Ale Moreno, una niña muy simpática aunque en ese momento no me acusó gracia y dijo:
- ¡Ya sé! ¡Globitos y corazoncitos!
Justo cuando acababa de terminar de decir “tos” de la palabra corazoncitos yo ya estaba pensando en la estupidez de nombre que era eso, pero al mismo tiempo de que eso entró en mi cerebro todas gritaron: “siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”
Ese fue el día en el que me derrocaron. No entendía por qué razón no le daban importancia al significado del nombre, el que iba a aparecer en el diploma que ganáramos, “Globitos y corazoncitos” no es que sonara mal pero no tenía nada que ver…
- ¿Por qué ese nombre? – pregunté.
- ¡Está padre! – me dijeron todas como si yo no entendiera.
El voto fue unánime, a excepción por la rubia líder pero no podía hacer más, necesitaba llevar al equipo por el buen camino y lo primero era demostrarles que la democracia era un valor primordial.
Pero odiaba el nombre, odiaba verlo en el pizarrón cuando escribían “hoy juegan Globitos y Corazoncitos contra Ositos Panda”. ¡Que asco! Los otros nombres también eran una barbaridad. Todo el mundo de niñas estaba contra mí.
Es un sentimiento indescriptible sentirte tan diferente a los demás y no entender por qué todos están de acuerdo con algo que te parece repugnante. Y peor aún es tener que forzar a adaptarte a esa situación con la que no estás de acuerdo. No podía enteneder cómo podía valerles un nombre y no pensar mejor y quedarse con la primera idea. ¡El nombre lo es todo! Pensaba.
A veces creía que yo era la que estaba mal poruqe todas creían diferente. Era tan fácil escuchar un nombre bonito y quedárselo sin pensar y comenzar a vivir y divertirse. Yo no podía divertirme con un nombre tan mediocre. Un nombre sacado de la nada, sin saber qué es lo que significa, a dónde me va a llevar y peor aún, saber que estará impreso en mi diploma para siempre. Ya no sé si quería ganar sólo por eso. Pero jugué.
Pateábamos la pelota tan lejos como podíamos y éramos un grupo muy unido, ha decir verdad me gustaba tener a Ale con nosotras. Era una niña alivianada que nada le parecía mal y todo hacía de buena gana y con sonrisas. Parecía un cupcake. Yo era una hoja en blanco con miedo a empezar a escrbir. Ella escribía y si se equivocaba agarraba otra. Yo no podía gastarme hasta saber lo que quería. Era desesperante verlas correr sin pensar en nada y yo no poderme quitar de la cabeza los estúpidos globos y los cursis corazones pero creo que ya lo dejé muy claro.
Quedamos campeonas creo… no pude disfrutar la victoria como quisiera pero así pasó.
Como tú y todo el mundo crecí. Seguía siendo esa niña obsesiva que necesitaba un concepto, una idea general para arrancar una tarea, un proyecto personal… así que ser creativa en una agencia de publicidad me vino muy bien. Siempre les insistía a todos que la campaña publicitaria debía de trabajarase bajo un concepto muy claro y definido.
En fin, algunos sabrán que me encanta revolver experiencias de la infancia ligadas a otros conceptos y hoy hablando del amor en la mañana en Manzanillo pensé que soy una niña igual de ideática para enamorarme que para escoger un nombre. Así que a modo de juego enumeré las oraciones de los párrafos de arriba pero en vez de ponerle la palabra “nombre” le puse “hombre” y esto fue lo que obtuve.
- Quería un hombre que me marcara para toda la vida.
- Quería un hombre con el que me identificara.
- Un hombre que fuera significativo.
- Un hombre al que le diera importancia.
- Que me gustara el simple hecho de verlo (anotado en el pizarrón).
- Un hombre que valiera.
- Que no sólo fuera el primero que se te ocurrió.
- Que no fuera mediocre.
- Que fuera un hombre que eliges no sólo porque es bonito.
- Que no fuera sacado de la nada.
¿Hasta qué punto la obsesividad por encontrar a la pareja perfecta nos impide jugar un divertido juego como lo hizo Ale y divertirse incluso si no ganas un diploma? ¿Cuánto tiempo es oportuno “esperar”? ¿Hasta qué punto la exigencia deja de ser sana?
Todas esas preguntas vinieron a mi cabeza y entendí que algo de razón debía de tener toda una multitud de niñas felices cuando yo era la única inconforme. Lo averiguaré un día, pensé. Y es que desde hace tiempo que vienen estas ideas a mi cabeza y saberme diferente a veces me hace pensar que “estoy mal” porque todos eligen a su pareja, se equivocan, tienen otra y son felices.
No declaro que yo soy infeliz pero es que no puedo conformarme con algo que no me llena. ¿Qué es más importante aquí? Creo que el punto radica en el que pensamos que “dejamos de vivir” mientras elegimos el “Nombre” u “Hombre” en este caso.
Para esto quiero que lean mis dos columnas dedicadas a la soltería, parte uno y parte dos y cuando terminen sigamos con esta conversación y descifremos el misterio.
¿Listo? ¡A ver los que ya leyeron no se me distraigan! (Como maestra de primaria) Voy a seguir y me duele la garganta y no puedo gritar mucho. jajajajaj que risa. A ver ya.
Bueno el caso no es hablar de la soltería sino de que creo que (no sé si sea mi caso) entramos en un royo muy “intenso” de querer conocer a alguien justo como lo tenemos en la mente y tal vez esa persona no exista, o bien, no sea la indicada para nosotros. ¿Realmente sabemos lo que queremos? Por ejemplo, si jamás le hubiera puesto a mi equipo “Globitos y Corazoncitos” y si hubiera encontrado el nombre “perfecto”, no estaría aquí con ustedes platicando de mi trauma infantil, de hecho, ahorita no me estarían leyendo, estarían haciendo otra cosa y no tendríamos esta conexión cósmica que creo que tenemos ¿tú no lo sientes así? Entonces el dicho de “por algo pasan las cosas” no está tan gacho después de todo.
Ya me hice bolas. Continuando con los globos y corazones del asco, pensé en San Valentín y el escrito cursi que seguro me tenía que aventar para no quedarles mal con el día. Pero ¿qué puedo decir del amor?  – Me dirán ustedes por saber que estoy soltera – pues les puedo decir cómo vivo este día y la manera en la que nos podemos reír de la vida cuando lo que pensamos en nuestra mente no sucede.
A ver tal vez me estoy haciendo bolas pero es que no me gusta editar. Lo que pienso es que muchas veces nos traumamos y diario estamos viendo lo que no tenemos. Si estamos solteras vemos románticas parejas dándose un beso y pensamos en nuestro interior cuándo seremos nosotros esa niña que se ve tan feliz. Y cuando estamos con novio estamos traumadas por ver a nuestras amigas que se van a ir de fin de semana todas a Las Vegas. ¿Quién entiende a los humanos? Igual con los hombres, no les pasa a ustedes también? Díganme si no se sienten identificados con la idea de que se tardaron tres años en conquistar esa niña guapísima y ya que es su novia no valoran igual su belleza como cuando la veían de aparador caminando por la calle y no podían ni hablar. No sé tal vez no sea así pero me dí a entender?
Así pasa. Somos raros. (Jaja quiero que todos sean para no sentirme tan mal) pero en realidad así es. Yo ando con mis trips de pensar que tal vez le debo de bajar un poco a la exigencia de la idealización del “nombre” perfecto y divertirme con alguien que esté al lado mío y tengamos cosas afines, creces com persona, ganas un amigo y quien quite y pase algo más.
Creo firmemente que no vamos a enamorarnos  de alguien que no conozcamos, así que dediquémonos a conocer al sexo opuesto, explorar sus gustos y sus afinidades y ser detallistas. En mi experiencia les puedo decir que las mejores relaciones surgen de los mejores amigos.
Déjense de “no está tan chida del cuerpo” o “Dicen que es medio celoso” y ¡Conozcan! Salgan con ese niño que le han dicho que no siete veces o inviten a la hermana de su amigo que saben que tiene un crush con ustedesm total, no estás jugando con ella, la estás conociendo… en pocas palabras ¡Que comiencen los juegos!
Yo por ideática no disfruté mi torneo de Kitbol y ni me casé con él jajaja. Este 14  por ejemplo, pueden salir con alguien si quieren y pasársela bien. Créanme, se los digo como niña, nos gusta que nos inviten a salir ese día aunque en el fondo digamos que nos vale y que es pura mercadotecnia. ¡Que viva la mercadotecnia si ella me lleva a pasar un día especial! Buscamos pretextos para evitar sentir, para no ser cursis, para no darle importancia al romance, al amor a una oportunidad para estar con alguien. Pero ahí andamos besando sapos de bar en bar.
Por eso ciudadanos, este 14 de febrero yo digo que no empiecen con “es que si la invito ese día va a creer que quiero con ella” y las niñas tampoco se pongan sus moños. ¡Salgamos! y Obviamente también consideremos que es día de la “amistad” no sólo de los Globitos y Corazoncitos, pero bueno, no nos hagamos, aunque con todo el respeto que mis amigos se merecen, ese día tenemos expectativas amorosas.
En fin compañeros voy a subir así este escrito, ya me harté de todos los borradores que tengo y que no subo porque “no estan perfectos” voy a dejarme de cosas, de ser la líder incómoda que se quedó con las ganas de un nombre perfecto y así se pudo haber quedado toda la temporada mientras todas las demás jugaban kitbol. (No hablo de que nos conformemos) Hablo de que a veces si vemos a alguien y no lo etiquetamos enseguida como “el hombre perfecto” ya no decidimos conocerlo más afondo pero ¿Cómo carajos sabremos si era o no si ni siquiera lo tratamos más a fondo por la barrera de haberlo etiquetado como persona casual?
Alguien muy sabio dijo “Nadie ama lo que no conoce” así que levántate del frío piso y juega.Este mensaje se autodestruirá en 10, 9, 8, órale agarra tu cel y márcale a esa persona que se te vino a la mente! (Y nada que en eso suena mi cel) jajaja broma. Hasta la próxima, no olvides dejar tu comentario y los que me hicieron caso díganme cómo les fue. Ah! Otra cosa… ¿Quieren que siga escribiendo de estos temas amorosos? jajaja dejen su comentario!
Besos y cerezas.
Lucía.
22 Comentarios imprimir Imprimir


Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de quien.com son responsabilidad única de sus autores y no representan el punto de vista del sitio ni de Grupo Expansión.

  • Total que la cigüeña me depositó estratégicamente en Guadalajara y yo feliz. Soñé con ser reportera y ahora sé de Quién. ¿Tortas ahogadas? El día que quieras y con mucho chile. ¿La última vez que estuve emocionada? Hoy. Hoy y cada vez que escriba para ti.