Por Lucía Orozco | Viernes 26 de abril de 2013
Para los que no sepan, todos los días escribo “¿Cómo amanecí?” en mi fanpage de Facebook… es algo así como el escrito de abajo, después pensé que mis lectores de Quién tal vez no lo saben, por lo que les dejo mi link a la página de facebook y les publico este para que vean que siempre después de decir cómo despierto pregunto ¿Y cómo amanecieron ustedes? Es algo así para tener un contacto cercano con mis lectores… así que les dejo el link y el “¿cómo amanecí?” de hoy… vale?
LINK DE FACEBOOK: https://www.facebook.com/LuciaLaDeFlor?fref=ts

Amanecí pensando en esa curiosa situación del tiempo y el espacio. Si no combinan dos seres humanos en el mismo tiempo y espacio no pueden verse. Igual pasa con las almas, si no combinan en ciertas dimensiones espirituales tampoco pueden encontrarse. Tal vez una vea a la otra pero la otra no note su presencia. Porque coincidir no es un verbo fácil, es una explosión mágica. Porque puede que coincidas en tiempo y espacio pero no en ganas de querer estar ahí y un sin mil de combinaciones que marcan la diferencia entre los que se quedan y los que se van. La cuestión de esto es que no puedes forzar las cosas y desesperarte porque querer que la otra persona te vea, créanme es un trabajo inútil, podrás levantar las manos, brincar, gritar, o intentar devolverle la vista por algún medio, pero, ojo, esa alma si tiene vista, es sólo que no te ve a ti… o peor aún, lo hace y decide ignorarte.
Si eso pasa, debes aceptar saberte invisible, pero alégrate, es sólo ante sus ojos. ¿Que te queda? esperar por alguien que desee encandilarse de ti. ¿Consejos? No culpes a esa persona por estar ciego, no está ciego sólo no te ve a ti y no busques ninguna razón aparente. Piensa que “no coincidieron” y no te aferres a la esperanza de que algún día suceda, porque si brincaste lo más alto que pudiste, le pusiste sus manos en tu cara y trataste de describirle lo que eras y aún así no supo quién estaba enfrente y lo que estabas dispuesta a acurrucarte, ni un truco de magia lo lograría. Por más que quieras darte a manos llenas, tus manos se quedan vacías cuando la otra persona no quiere recibir nada de ti.
Lo importante es reconocer que no te vieron y ¿Qué nos toca? Afinar los ojos, vivir procesos que nos vuelvan más sensible para no ser ciegos… porque entre esas almas que rondan por el mundo, una de ellas, confío, tiene unos deseos tan grandes de coincidir conmigo que tal vez sólo está esperando a que no sea ciega, por estar pensando en el alma que no me vio. ¿Tú cómo amaneciste?
Por Lucía Orozco | Viernes 25 de enero de 2013

Lo que estás a punto de leer está avalado por seis años de foreveralonismo, resultado del trabajo duro de citas constantes que me llevaron a encontrar el amor. Con esa credibilidad te comparto la fórmula que me llevó a aceptar un deseo que pocas admitimos: No quiero estar sola. No es coincidencia que estés leyendo esto, así que pon el soundtrack de Dawson´s Creek y cámbiate el chip porque tal vez tu vida esté a punto de dar el giro que esperabas.
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Okey, okey, lo conociste y te invitó a salir y hoy te levantaste con esa sonrisa letal que significa un ¿Será éste mi final feliz? ¿Después de tanto tiempo llegó a mí el amor? ¿Dios se apiadó de esta #foreveralone?
No lo sabemos, pero lo que sí echamos de ver es que te toca pasar al pizarrón y tendrás que dar lo mejor de ti y cuidar los tropezones, que un error puede ser irreversible.
Pero ¡OJO! Bien dicen que las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez y ésta es tu oportunidad de demostrarlo, porque mientras estés en campaña, no deberás dejar de analizar si vale la pena que él sea el dueño de tus quincenas o no.
Pero antes de comenzar quiero decirte algo:
Amiga mía, que mueve los ojos leyendo esto y se ríe al leer esto y sigue moviendo los ojos, tú, tú bien sabes qué autosabotajes y traumas del pasado te hacen comportarte de una manera autodestructiva con tus citas del presente. Nadie mejor que tú conoce ese corazón que está dañado por amores que para bien o para mal te duelen. Así que como decía mi abuelita Flor, “Saca la casta mijita.” Domina tus emociones y trata de guardar tus nostalgias en un baúl porque es hora de darle la oportunidad al amor nuevo, ya que sólo las personas que tienen el valor para decir “adiós” son las que le dan oportunidad a un “hola” de llegar a sus vidas. Listo. Ya puedo dejarte con los diez puntos que me pidió Iván Pasillas, mi jefito de Quién.com que me dijo “¡Ándale Lucía! Para Solteros en la Mira, aviéntate algo así como… ‘¿Cómo no perder un hombre en diez días?’” y yo le digo “¿Para cuándo lo quieres?” y me dice “Viernes”. Hoy es viernes, son las once y apenas estoy a punto de darle send. Equis estoy guapa.
Los 10 puntos para NO perder a un hombre en diez días. ¡Ni nunca! Ready girls?
1. Domina tu imaginación y tus expectativas
Si en tu primera cita futureas sobre cómo sería tu vida con él… ¡Felicidades, eres mujer! Pero como ser humano podemos dominar nuestros pensamientos para que no lleguen a crear una pseudo realidad que nos haga estar planeando los invitados de la boda mientras él apenas está pensando “Que simpaticona…” Dale chance a que la relación avance a su ritmo, traza una línea entre la realidad y la imaginación y por favor, ya deja de jugar a la combinación de su apellido con el tuyo. Recuerda que existe una gran diferencia entre intuición femenina y forzar las cosas por aferrarte a que él sea el indicado.
2. Deja de repetir el título de “El amor de tu vida”
como si fuera “El empleado del mes”
Eso te hace perder credibilidad con tus amigas, que no importa, ya te conocen como eres, pero de verdad, no es bueno regalar el mayor título de nobleza para un hombre en menos de 72 horas, ni siquiera en tu mente. Porque cuando pasa eso, maximizas cada detalle que hace y todo se sale de proporción, resolviéndole toda la conquista, un papel que a ellos les encanta hacer y si los dejas, lo hacen muy bien.
3. Tu mundo no se detiene.
Típico, quedas con una amiga para ir al café pero si te marca el galán en turno, cancelas porque tienes que ir con tu crush… y tu amiga te lo celebra. Error frecuente en los solteros modernos de hoy en día. Y no estoy libre de pecado, yo he hecho lo mismo.
Está bien cooperar y no jugar a hacerte la que tienes mil cosas que hacer, pero hay una línea muy delgada entre convertirlo eje de tu mundo y echarle ganas. Y el error es aún más grave cuando ni con anticipación habla y aún así accedemos. No descuidemos nuestra agenda, claro dándole espacio al nuevo galán. Espacio que no debe desplazar al de nosotras mismas.
4. Tu look, el currículum visual.
“Faldas, muchas faldas”, dijeron los hombres. “Sé tu misma en tu versión más clásica”, digo yo. Cuelga tus pantalones fosfo y aplaza ese peinado de tutorial que estás ensayando, estamos en campaña, keep it simple. En pocas palabras no innoves ni experimentes. (En mi primera cita se me ocurrió hacerme un fleco coqueto y en mis nervios me corté hasta la mitad de la frente… sí, mi novio se sigue burlando de eso.)
5. Temas propicios y temas prohibidos.
Olvídate de hablar de ex novios, traumas de la infancia, dinero, política, religión, cuánto ganamos o nuestros secretos íntimos. Él no es tu psicólogo ni tu confidente, ni tampoco tiene que conocer tu dark side a la primera. Si a tus amigas les asusta, imagínate a un extraño. Además, son tus secretos y aún no sabes si él sea de confiar. Si tienes la personalidad de “libro abierto” como la tengo yo, trata de hablar únicamente de tus puntos buenos y anécdotas que tengan finales felices. Ya después le dirás que te gusta coleccionar tarántulas o que de chiquita viste un fantasma. Temas propicios: su familia, su modus vivendi, lo que le gusta hacer…
6. Las Redes Sociales. Esa herramienta que te ayuda y te destruye.
Todos tenemos una experiencia por la cual besarle los pies al creador de Facebook o querer aniquilarlo. Así que hay que tener cuidado con esta nueva opción para los solteros contemporáneos. Cuando son tus primeras citas las reglas son fáciles: Inbox sí, muro no, whatsapp sí, pero no al punto de que las llamadas desaparezcan. ¿Fotos? Sólo si al responderte la pregunta “¿Para qué?” encuentras un sabio motivo. Confío en tu juicio.
7. Contacto físico, ¿qué tanto es tantito?
No justifiques tus contactos físicos en extremo por el hecho de que no habías tenido a un hombre en tus brazos desde el verano del 97. Repito, no es justificación. Si quieres a este niño para que sea tu novio, deja tu instinto pasional para tus noches con ‘50 shades of Grey’. Pasando las citas un beso es permitido y necesario para descubrir si hay química, pero no pases de eso, recuerda que si no buscas un free no debes mandarle el mensaje equivocado, fin de la discusión. Comienza por contactos tiernos, ya se pondrán wild después, eso dicen las abuelitas y mira que bien les ha ido.
Una vez alguien me dijo que el contacto físico debería crecer a la par del contacto espiritual y creo que es una buena filosofía, pero si te llegas a pasar de lanza, por el amor de Dios, evita decirle “Nunca había hecho eso.”¡Nunca! No quieras justificar tus instintos y después disfrazarte de niña que hace brownies y toma catecismo. No les importa, ellos están creando su concepto de ti, les aclares o no.
8. No lo involucres con tu mundo… tanto.
Si se casa tu hermana la siguiente semana, si es navidad, si te gradúas. Son momentos especiales para ti y tal vez él pueda ser la mejor pareja del mundo, pero tal vez no. No vamos a poner en jeopardy un evento tan importante. Punto, no pasa nada si lo ves al día siguiente. Acuérdate que estás muy emocionada por salir con él y tu filtro de intuición no está tan cuerdo ya que el amor es puro corazón. Disfruta de esos momentos familiares que y si él le hecha ganas, después será parte de ellos. Además, sólo lo comprometes presentándole a toda tu familia a tu abuelita y a tu perro.
Otra cosa, si a todo mundo le dices que estás saliendo con él y que ya lo amas en secreto, él lo notará en tus familiares o amigas con miraditas y codazos, pero entiéndelo, tus amigas no son actrices y las tías son imprudentes por convicción, así que keep calm and keep the secret.
9. Ofrécele el beneficio de la duda.
Si te dijeron que era un mujeriego, un patán, un codo o demás cosas que averiguan tus amigas por defenderte, acata todos sus consejos que por algo te lo dicen, pero ofrécele el beneficio de la duda, a menos que comience a demostrar lo contrario. ¿O qué? ¿Acaso tú no te pasaste de copas una vez en un bar y alguien pensó que eras una borracha, o te vió besándote en Playa del Carmen con un italiano y pensó que eres una easy woman? ¡Y sabes que no eres ninguna de esas dos cosas! Estabas dándote tu segundo aire de soltera. Así que comienza una comunicación directa con él, sin provocar triangular nada. Así deben de ser las relaciones. Por qué no comenzar con promocionar ese tipo de actitudes. Todos merecemos una oportunidad. Todos menos Hugh Hefner, él es un vulgar.
10. Por favor, no pongas las cartas sobre la mesa.
¿Qué somos? ¿Hacia dónde vamos? Son preguntas que estratégicamente debes evitar lo más posible. Es equivalentemente proporcional al “¿A qué hora vas a limpiar tu cuarto?” de tu mamá justo cuando ibas a hacerlo. Deja que él proponga. Aquí afecta mucho si te diste unos besos de más y terminaste creando un ambiente de “frees”, porque lo pones en una situación muy cómoda en la que él no necesita nada más. Si es el caso, háblalo, no tengas miedo. Pero si apenas están saliendo y él está echándole ganas, no exijas el título. Ya se le ocurrirá la manera más hermosa de formalizar. Porque eso de que “en estos tiempos ya no se usa” es un invento de los hombres cobardes para saltarse el paso. Créanme.
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Pues bueno, manos a la obra, y un beso a todos y crean en el amor y no pierdan el tiempo con quien no está dispuesto a darles lo que soñaron, cursi pero ¿qué mujer no quiere cursi en su vida? Ya lo dijo Julia Roberts en Mujer Bonita “I want my fary tale!” O como dice mi hermana: Más gordas se han casado.

¡Ah! Y un punto súper importante – Gracias Carlitos Cedillo por tu aportación - Alcohol sí, pero hay una línea muy delgada entre Martha Debayle y Gloria Trevi. Reggeaton sólo si eres una Kardashian y la confianza se gana, no eructes ni te acomodes el calzón a los 5 días, ni nunca ¿si te acuerdas por qué Cameron Diaz sigue soltera? ¡Hasta la vista girls!
¿Más de Lucía la de Flor?
@lucialadeflor
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RECOMENDACIÓN PARA LAS QUE TODAVÍA NO OLVIDAN UN VIEJO AMOR
¿Cómo desenamorarte en 5 pasos?
http://blogs.quien.com/lucia-la-tapatia/2012/05/30/%C2%A1desenamorate-ya/
Por Lucía Orozco | Martes 08 de enero de 2013

He tratado de escribir y no puedo… o no quiero, o no tengo ordenadas las ideas y de por sí “ordenadas” las escribo como niño que regresa corriendo a contarle algo a su mamá y entre el aliento y la emoción no se entiende nada…. Pero aquí voy una vez más… ¡Bienvenido 2013!

Terminó el mejor año de mi vida. ¡De mi vida dije! Y aunque el pasado parezca insuperable… mi corazón dice que este será todavía mejor.
Y es que en el 2012 me fui como gorda en tobogán realizando mi más grande sueño: Publicar un libro. Fueron altibajos en la insistencia por verlo realizado que una catarata de sentimientos encontrados habitaba en mí y no sabía como acomodar tanta cosa en mi corazón. Lo que se me venía a la mente era escribirlas pero pasaban los días y mi compu y yo no producíamos ningún documento de Word.
Presentaciones de libro, viajes, conocer a mis lectores, entrevistas… me sentía feliz, pero también me sabía una niña asustada en el súper cuando no encuentra a su mamá, una adolescente en semestrales, una novia entrando al altar, un actor detrás del telón viendo como se abre… Muchos pensamientos tontos de “Tengo que hacer esto pero no quiero… pero sí quiero pero tengo nervios…” Todos atrapados en una burbuja que se reventó para por fin enseñar a los demás lo que tenía preparado a ver si les gustaba… y asustadita aparecí.
Entre presiones y el desorden ordenado de mi vida seguí en el camino sin preguntarme nada. Como cuando estás en la corredora del gym y ya no sigues tu ritmo sino el de la máquina. No sabía exactamente qué estaba pasando pero sentía que no debía detenerme. Intentaba recordar con qué herramientas contaba porque el camino me estaba pareciendo desconocido y no quería tropezarme.
Todo me parecía más claro cuando en algunas presentaciones, al empezar a hablar veía cara de mis amigas, o gente desconocida que con el mayor respeto me escuchaban… pero sobre todo, cuando posaba los ojos en mi familia, la que entendía cada una de las cosas que decía porque las vivieron conmigo. Entonces seguía más segura de que no importaba nada mas que sacar la casta e irme por todas las canicas, buscando quitarme máscaras que me hubiera puesto en el camino por insegura.
Y es que los que me conocen saben que no me para el pico pero cuando tenía una presentación me entraban unos nervios inconsolables que parecía la niña con lentes mas geek del salón, esa que le hacen bullying, pasando con todo el miedo más grande de su vida al pizarrón, y aunque sabía perfectamente la respuesta, tenía pavor de decirla e incluso sabiéndolo dudaba si era la correcta.

Pero por una extraña razón cuando empezaba a hablar sentía como si alguien se hubiera apoderado de mí tomando el micrófono, y mi niña interior se asomaba por mis ojos viendo al público, escondidita mientras hablaba aquella mujer que no reconocía. Y así fue como comencé a asimilar lo que estaba pasando: había realizado un sueño y debía responder a las consecuencias… es por eso que no podía detenerme.
Y entonces entendí que the show must go on. Y me asustó la idea de: ¿Y qué hay si me quiero parar? Sabía que no quería pero quería tener la opción porque parecía no tenerla, pero me dí cuenta de que no tenía la opción de detenerme porque no quería detenerme, no porque no pudiera.

Así terminaba con un día y al final veía que había sido algo bueno, y luego otro y otro. Algunos tenía entrevistas y me ponía nerviosa, me daba risa ver a la reportera porque como ese es mi trabajo y ahora era al revés, me daba “ricita” con c de cañon.
También fui a unos programas de TV en DF, donde me sentí “al desnudo” porque para empezar había olvidado mi make up en Guadalajara por las prisas de haberme despertado a las cinco para alcanzar el avión – y no dormí nada porque le llevaron mariachi a la vecina – Así que sentí que pasaron milésimas de segundo en lo que me levanté y me pusieron el micrófono y estaba contestando de por qué había escrito mi libro y otras preguntas que me hicieron hacer consciente todo el camino que había recorrido. En mi mente decía “hayyyy gooooeiii”. Salí de los programas, me reuní con mi escritora en un restaurante de moda y ahí fue cuando el pánico llegó a su máxima expresión: Un ataque de falta de oxígeno cuando había un pastel que decía “felicidades por tu libro”. Ahí supe “ahhh, escribí un libro” Había estado tan inmersa en cumplir mi sueño que se me había olvidado que el resultado estaba frente a mí.
¿Y ahora qué? Me sentía feliz, pero me sentía sola y a la vez me sentía rodeada de felicitaciones. Es extraño como a veces en la multitud conoces la soledad. Sabía que conducía un tren que había creado con la ayuda de todos pero que al final de cuentas era la responsable y guía de hacia donde iba todo esto, y el estrés entró a mi vida, estaba dispersa, ida, pero seguía, como en automático. Lo que me daba energías era conocerlos… a Paloma llegando puntual en la FIL y pude decirle que estaba muy nerviosa… a Montse en Querétaro que me platicó toda su proeza para llegar, todo junto con Manuel con quien también pude platicar mucho. Mi prima Lore Vargas que ya había terminado mi libro y me organizó para estar en varios lugares en pocos días.
Así, mis nervios y ganas de detenerme y la certeza de saber que estaba caminando por el sendero correcto se peleaban en las noches cuando no podía dormir de la emoción y del susto. De las ideas para hacerte llegar el libro, de la rutina y deberes que no debía descuidar, de la tranquilidad que necesitaba encontrar para poder escribir un discurso… y un vaivén de hechos y sentimientos que te cuento hasta ahora, aquí, donde me refugié al fin contigo, donde siempre nos encontramos.

Es raro cuando cumples un sueño. Es algo así como el tío de Spiderman que le dice “A grandes dones corresponden grandes responsabilidades” cambio la palabra dones por sueños y entonces obtengo mi situación actual. ¿Qué me queda? Afrontar y disfrutar las consecuencias, el hecho de que al haberme compartido la gente pueda amarme o juzgarme. A que no tenga tanto tiempo libre, a que no los venda tan rápido como creí, a que esto a que el otro y un sin fin de pensamientos negativos que no ayudan en nada.
Pero lo que puedo decir que aprendí de todo esto es que somos nuestras propias dificultades, nosotros decidimos hasta donde los pretextos cuentan y destruyen las buenas ideas. Excusas siempre sobran… barreras psicológicas como el hecho de pensar en el qué pensarán, inseguridades como decir ¿por qué yo ganaré? ¿Por qué me darán a mí el empleo? Y mil y un inseguridades que no hacen más que ponernos en último lugar ante la posibilidad de abrirle los brazos a algo que fue hecho para nosotros: la abundancia.

El miedo de obtener éxito por miedo a caer y que el golpe sea más duro existe. La idea de pensar que tenemos que pagar por recibir el bien también es falso. La gente, la vida, los días nos dan tantas cosas gratis y a manos llenas pero malamente estamos acostumbrados creer que no merecemos nada de eso o que al menos tenemos que pagar algo para recibirlo.

Preferimos muchas veces entregarnos a la flojera que adquirir las responsabilidades que conlleva tener lo que quieres. La deliciosa zona de confort que no queremos abandonar, el ingrato don del ocio, de pensárnosla para avanzar, de tener todo fríamente calculado y al decidir que nuestro siguiente paso es una buena opción, calculamos de nuevo y así hasta el infinito de lo irrealizable, de los sueños que quedan en hubieras y conquistas que no permitiste que fueran tuyas. Que no permití que fueran mías. ¿Por qué? Porque el ser humano tiene miedo a los cambios, preferimos el malo por conocido que el bueno por conocer, preferimos el mal mecanismo que aprendimos de la vida olvidarnos de todas aquellas fórmulas falsas que hemos adoptado, todas esas tontas ideas que se convirtieron en leyes en nuestro corazón porque salió herido y engañosamente nos dictan que no debemos ser tan impulsivos, no debemos enamorarnos tan rápido, no debemos creer en que obtendremos algo porque la suerte es para otros o porque es mejor vivir esta rutina que tenemos aunque no queremos, que entregarnos a la aventura de lo nuevo. Entonces, ¿Para qué recibir el año nuevo con alegría? Deberíamos estar muertos de miedo.

Por eso digo que… si este año me fue bien atreviéndome a ser yo, con todo lo que esto implica, a subir los escalones de lo desconocido, a atreverme a abrir el corazón – porque en el camino de escribir y publicar conocí a un lector del que hoy estoy “encontradamente enamorada” porque no me siento perdida – tal vez no sea tan malo atrevernos a realizar nuestros sueños, tal vez no sea tan malo creer, tal vez es hora de dejar de decir “hay ajá” y pensar “sí se puede” como muchos Mexicanos alguna vez gritamos.
Y claro que todo eso implica una “chinga” literal – no hay palabra que lo describa mejor – y en el camino te encontrarás con cosas que no quieres pero debes hacer y aprender y desvelarte y quedarte en casa en vez de irte de fiesta, y leer, y corregir y aceptar y volver a insistir, pero al final, cuando menos te das cuenta, como yo, tienes el producto en tus manos y te conviertes en una de las benditas personas que saben llorar de la felicidad.

¿Qué sería de nosotros si el miedo y los falsos patrones aprendidos no existiera en nosotros? ¿Dónde estaríamos? Tal vez el 2013 sea el momento, porque al final de cuentas siempre es el momento para hacer las cosas ¿no? Te deseo que este año que empieza logres todo lo que te propongas y te des cuenta de que al hacerlo te queda ese sentimiento de devolver todo el amor que la vida te da cuando decides amarla.
Gracias por leer.

Les comparto mis fotos y videos de mis “tours” jajaj espero les gusten
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=5HmuhI7tKTU[/youtube]
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=c8qciZA7OFI[/youtube]
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=DwGOVfZMNdk[/youtube]
Presentación en la Feria del Libro en Guadalajara
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.313450832104236.76929.184977254951595&type=3
Primera gira del libro en DF
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.287043311411655.68212.184977254951595&type=3
¡Lectores a la vista! Estas fueron las primeras personas que me compraron el libro.
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.292061650909821.69988.184977254951595&type=3
Mi primera entrevista…
http://www.ka-volta.com/voltaismo/cuando-fue-la-ultima-vez-que-hiciste-algo-por-primera-vez
Por Lucía Orozco | Jueves 29 de noviembre de 2012

Si les contara, estoy viviendo una cascada de emociones, cae una sobre otra y tratando de describirlo mejor, el pecho se siente como más caliente, la mente se inspira, los ojos se ponen con poquita agüita y también nacen nervios incomprensibles. ¿Que qué hago? Reportear en la Feria de Libro. ¿Qué encuentro? Inspiración, lectores, autores, amantes de la música, gente de todas partes del mundo, niños que corren en los pasillos y todo eso engloba el espíritu de la Feria, esa que tiene alma, esa que organizan un grupo de mujeres donde Nubia Macías está al mando, esos kilómetros cuadrados de magia, trabajo de millones de autores que buscan la oportunidad de ser descubiertos…
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=fcZQnkLJ5lw
[youtube]http://youtu.be/fcZQnkLJ5lw[/youtube]
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Los sueños son la semilla, regarlos y hacer que florezcan depende de ti. ¡DE TI DIJE!

Impresionante ver sentada a Lorena Ochoa presentando, hablando de los errores y la dosis de humildad que se aprende con ellos, de los aciertos y la gran victoria que se tiene cuando se atreve a tomar decisiones. De estar sola, la soledad y los tiempos difíciles… en fin, la escuchaba y no podía dejar de pensar en todas las cosas que ella pasó mientras los espectadores sólo preguntaban ¿Por qué te saliste del golf? Ella sonrió… y dijo unas palabras que se me quedaron guardadas en el alma.
- Quiero ser recordada, además de golfista, como una madre, como una amiga, recordada como una mujer, esposa y estos años fueron tan intensos que no sería posible llevar una vida entera así…

Después de ella me encontré con un libro negro de colores… es decir, un libro que le explica a los ciegos cómo se sienten los colores… los compara con sabores y texturas y no pude no comprarlo. Seguía caminando por los pasillos cuando más estaba harta porque traía tacones y ya no aguantaba y me estaba haciendo pis, un hombre chaparro me dice “¿Puedo leerte un texto?” Con el libro ya abierto le dije “Vengo de reportera, no estoy aquí como civil para disfrutar…” después mi corazón me regañó ¿Cómo de que no? Una reportera debe de vivir los dos lados de la FIL, entonces comenzó a leer:
Había una vez un león que se quería comer a una luciérnaga… la perseguía por todos lados y… el resto de la historia la tengo en mi casa, le compré el libro.

Gente de todos lados, eminencias que se mueven en los pasillos y nadie lo nota porque como autores sólo los leen pero no conocen su físico. Niños en los pabellones infantiles que tienen permiso de gritar y correr. Un puesto de los libros más pequeños del mundo y el hermoso pabellón de Chile con jóvenes sentados escuchando a un grupo de rock responderles todas sus preguntas.
Se siente el espíritu de la FIL como el de la navidad con todas sus tradiciones… algo así es como describí que me sentía. Y entonces conozco a autores y me dicen ¿Y tú qué haces? Y entonces me acuerdo de la fila de las acreditaciones un día antes de que empezara FIL.
- ¿Cómo te vas a registrar? ¿Como autora o como reportera?
Y eso me remontó al año pasado, cuando al entrevistar a tantos autores, ver que les entregaban premios y gente se formaba para tener su autógrafo, sentí lo mismo que el párrafo uno de este escrito, caliente el pecho, el corazón late más rápido y la agüita de los ojos. “Un día voy a estar ahí”.
Ahora estoy nerviosa por el domingo, presento mi libro, he visto mails, mensajes en Facebook que dónde está mi editorial entre tantos pasillos. No hay, sólo estaré el domingo a las 3:30 en el salón José Luis Martínez en la planta alta – en el centro de negocios arriba del área de comida. Platicaré con ustedes – con un discurso que me tiene nerviosa porque aunque mi corazón ya sabe qué decir, mi mente no ha ordenado tantas ideas – y habrá tiempo de preguntas y respuestas y después venderé unos minutos afuera. Después habrá firma de autógrafos en el salón de la poesía – a unos metros de dónde lo presenté – y ahí habrá una cata mientras firmo los autógrafos y también vendo libros a las 7:30pm.
En fin, estoy hecha bolas pero ya quiero verlos, este blog es sólo para decirles que he estado “del tingo al tango” como dicen las mamás, y en friega como digo yo. Espero que toda esta inspiración que recibo de personas tan talentosas que estoy entrevistando me sirva como la del año pasado me sirvió para estar presentando libro en la FIL este año.
Cualquier duda que tengan háganmela saber, los quiero conocer. Si me ven nerviosa en el micrófono es porque tengo muchos sentimientos encontrados, no soy tímida pero de repente me agarra el “no sé qué”. Los quiero.

Diana Kennedy, traída desde Canadá a México por el amor de un hombre, pero se quedó aquí por el amor a la cocina mexicana. “Yo aprendí a hacer desde el pan, conocí todas las recetas, viajé por cada rincón para descubrir el mejor sabor, en cada receta viene la historia de cómo hice el libro, tienen que comprar…”

Cena en casa de Raúl Padilla llena de personalidades, escritores, cantantes, actores… aquí estoy con Rubén Padilla, un amigo desde hace muchos años que se encarga de todo lo relacionado con la Feria del Libro, siempre me dice qué personaje no puedo dejar de entrevistar, qué eventos son los mejores y sobre todo pasamos un rato muy bonito, el año pasado jugamos “caricaturas” con escritores de más de diez países… y luego me decían “Oye, perdón que te pregunte, no sé quién eres…” – se apenaban de que yo pudiera ser alguien famosa y no reconocen – yo les decía “no tienes que saberlo, yo vengo de reportera… ” y se reían.

Ahí nos vemos hermosos, tengo muchos nervios pero muchas ganas de que sea domingo.
Por Lucía Orozco | Martes 20 de noviembre de 2012

Llevo días en los que no sé cómo me siento, estoy feliz pero estoy llena de emociones, me dicen ¿no estás feliz por tu libro? y ¡claro que lo estoy! es sólo que tengo un tornado de sentimientos encontrados, de melancolía, de responsabilidades nuevas, de comentarios de la gente que me dan pilas, de encuentros con lectores que me emocionan tanto que no puedo escribir… me siento rara, no sé cómo explicar, y creo que en mi averiguar interno me puse nerviosa, me contracturé toda la espalda y aunque me dijeron que era estrés no me siento así, es sólo que tengo una catarata de pensamientos, de enunciados pronunciados, de recuerdos, de nuevas aventuras que todavía no asimilo y en esta nueva etapa me abruman las emociones, aunque sean buenas… pero como dice este escrito que hoy encontré y escribí cuando iba de regreso de mi Melaque querido: No porque esté oscuro voy a detenerme…
Si habían pensado que dejo de escribir es que muchas veces lo hago en mi página de facebook donde pongo cómo amanecí y puedo platicar con los lectores más sabroso, síganme en: http://www.facebook.com/LuciaLaDeFlor
y twitter: @lucialadeflor

Escrito favorito de @duverman
LLEVARME CONMIGO
Fotos: @sergiolaboriel

Siempre me he dejado el pelo suelto y sin cepillar. “Que se seque como quiera” es mi onda particular. Mis manos sin crema se preparan para el día comenzar pero lo que nunca me olvido es de lavarme muy bien los dientes y hacer gárgaras con enjuague bucal. Me despierto feliz, porque aunque sea un mal día la suma de mi vida me hace pensar lo contrario. Sonrío con los pulmones, con el corazón, con la garganta, no es necesario abrir los labios y enseñar los dientes. Me lavo la cara, meneo el pelo y juego a que me lo agarro en una cola de caballo pero no, al final siempre lo dejo suelto, suelto y como dije, sin cepillar. Si está enredado que esa sea su situación natural, como si mi vida no hubiera estado así alguna vez. Y aunque todo mi cuerpo ría, mi pelo no miente. En el está el códice de esos días en los que viví lo más negro que pensé que podía vivir algún día: Perderme a mí misma.
¿Dónde estás Lucía? Ha sido el grito más profundo que mis cuerdas bucales han gritado y con linternas como policía me busqué de noche. ¿Dónde estás? Lo primero que me ayudó a encontrarme fue llamarme por mi nombre. Después con palabras tiernas porque supe que sí me escuchaba pero no salía de mi escondite. Y después de muchos meses me vi tirada con ese camizón rosita de franela dormida con mi cabello como siempre lo he dejado: suelto y sin cepillar. Así fue como me reconocí, me cargué y sin despertarme me salí de ese fango.
De cuando en cuando me daba palmaditas y aunque estaba cansada de cargarme y mi espalda iba a contracturarse de tanto peso seguí caminando pidiéndole a mis rodillas que no me fallaran pero lo hicieron. Caí en cámara lenta y mis rodillas se postraron en la tierra con un fuerte golpe y mis brazos me apretaron lo más que pude para no dejarme caer y no lo hice. Sólo mi pelo greñudo y largo tocó también el suelo. “No me desperté” Me consolé pensando que todo estaba bien. Estaba cayendo la tarde y tenía miedo ¿Dónde voy a descansar? Va a anochecer y más fácil me perderé en el camino. Y así fue, a los pocos minutos la gris noche cubrió los caminos haciendo más complicado el andar y me detuve. Me quité los pelos de la cara. Seguía dormida y era mi consuelo. “Ella no sabe lo que pasa” Mejor que no sepa que estamos perdidas. No quiero asustarla. Mis manos se cansaban de detener sus sueños y llegué a cuestionarme si debía dejarlos caer pero no lo hice. “No porque sea de noche abandonaré todo lo que llevo avanzado”. Cerré los ojos y de rodillas me dormí. Cuando me levanté no era yo la que me cargaba sino la mujer de los cabellos largos y de camizón rosado. mis ojos seguían cerrados pero pude sentir la manga de franela. Entonces entendí que nunca había estado sola y que con el amor y ternura que guardé para mí era el mismo amor y ternura que me estaba llevando a casa, porque ya olía las bugambilias y el guisado de mi mamá. Porque ya sentía que estaba de vuelta a casa. Con esa paz me despierto todos los días, sabiendo que siempre he sido yo, la de pelo largo sin cepillar, la de las manos sin crema, la del enjuague bucal, la que siempre se despierta feliz, porque aunque esté perdida, si hay amor y ternura y fuerza suficiente para no dejar caer los sueños me voy a encontrar.

Por Lucía Orozco | Jueves 09 de agosto de 2012
@lucialadeflor (tuiter!!!! siganme los buenos!!!!)

Tal vez la venganza más grande que puedes tener al tener un corazón roto por un free, es darte cuenta que no necesitas vengarte, que viviste algo hermoso aunque no fue suficiente… que estás agradecido o agradecida por lo aprendido, consciente que fue algo que tú buscaste y más consciente que es algo que ya no quieres buscar… si bien dicen, las vacunas no son más que inyectarte una dosis de la enfermedad tan pequeña que tu cuerpo la aniquile y cuando venga una grande haber creado anticuerpos… Amiga mía que me comentaste…. va par ti. #TuSabesQuienEres
Todo el día de hoy estuve inquieta, salí de trabajar y no quería estar sola, me acordé de mi reunión semestral con mi ex novio y le pregunté que si no se le había olvidado. Nos vimos. – No crean todo lo que tuiteo, mis ex novios son lo más hermoso que hay… – Entonces escupí como diarrea verbal las muchas cosas que tenía en la cabeza, como el escrito que había hecho en la mañana y había titulado ¡NO TE RINDAS! ¿No te rindas? ¿A quién estaba tratando de convencer? Me he sentido abatida últimamente y aunque sé que estoy a un paso chiquitito de lograr mi más grande sueño, me caigo como Edgar, porque somos humanos, y si alguien se atreve a burlarse mientras me caigo, como Edgar le digo ¡yaaaaa gueyyyyyy!
Mi libro, -nuestro libro- cambiar de casa, me robaron mi bici y un galán fallido. Una metamorfosis pasaba sobre mí y me hacía sentir como el lagarto de la peli de Spiderman que acabo de ver. ¿Qué me pasa? Como adolescente me crecen los músculos rápido y me da sueño y hasta no te acostumbras a tu nueva altura o a tu cuerpo, así me siento pero espiritualmente. Estoy creciendo, madurando y esas cosas que tal vez debí haber hecho antes, pero en el camino no me acostumbro… me siento como nanny mexicana en Estados Unidos, cansada de pensar en inglés y no encontrar las palabras adecuadas para regañar a los chiquillos chiqueados. Y dan ganas de gritar para que un hombre te rescate aunque sea el chavo del ocho.
Pues bien, saliendo de la peli luego luego me dediqué a leer los comentarios que me habían dejado del escrito de la mañana ya que Iusacell falló –que raro – y en toda la tarde no hubo señal. Leí uno y después otro… voltee con mi ex , a quien había saturado horas antes con cuentas del libro, cosas que me faltaban, asuntos que me desesperaban, impaciencia y demás cosas que pasan cuando no ves logrado lo que está ya casi (me siento cocinera que mete el tenedor a los brownies cada cinco minutos a ver si ya están y dejo la masa toda agujerada). “Ten paciencia” me decía… pero bueno eso fue en la tarde, cuando leía mis comentarios voltee con él y le dije “mira, esta es la mejor recompensa de escribir…” Le pasé mi iphone y leyó:
“Siempre que termino de leerte o verte por twitcam, tengo esa sensación de poder lograr lo que sea, de ser fuerte. Gracias por expresar lo que nosotros no podemos, porque no sabemos cómo. No te rindas, al menos yo, tampoco lo haré…” – Mara.
Puso una sonrisa en medio de la lectura y dijo “¿Ves?” ¡Vas bien! Yo en mi felicidad le dije ¡Y hay más! Entonces abrí el escrito culpable de que esté escribiendo a esta hora:
Lucía soy XXX! Sabes que provoco tu artículo?? Me dio el valor para hablar con mi free y preguntarle extactamente que es lo que el quiere y sabes que me contesto? Que no quiere un compromiso por el momento, tienes una idea de todo lo que sentí?? Decidí quitarme la venda de mis ojos y esas ideas locas de el “vivieron felices x siempre” que nunca tendré con el, el quería seguir en su zona de confort pero yo no! Me harte de siempre terminar en la misma situación y ya lo comprobé el free solo terminara llevando al sufrimiento a uno de los dos, y en este caso yo perdí, ahora solo te pido que me ayudes a salir de esto, escribe algo donde me puedas decir que hacer, por favor! ‘(
Obviamente comencé a leerlo en voz baja y terminé pensando que jamás me imaginaba que algo así podría pasar. Por ahí dicen que no es que alguien te diga las cosas, sino que es algo que ya querías hacer y un escrito te dio el toque de salida, pero amiga mía, debo decirte que saqué un cigarro saliendo del cine y preferí no fumármelo y lo traía en la mano hasta llegar a mi casa.
- ¿Por qué no me lo fumé? – Eso implicaba esperarnos en Punto Sao Paulo cinco minutos y de verdad deseaba estar en la lap top pensando qué decirte y no lo sé, pero estoy aquí.
Bueno ¿Sabes algo? Si lo sé. Quiero felicitarte por tener el coraje de preguntarle a tu presente hacia dónde va, porque en tu futuro ves una pareja estable y quieres sacarte de dudas. Hablaste por tu bienestar, se expresó la voz de tu paz interior que te aseguro te tenía intranquila porque créeme que no creo que te sorprendieran sus palabras, creo que es algo que ya sabías.
Así que más bien puedo decirte que todo lo que pasó hoy por hablar con él, ya lo sabías, y tú misma buscaste el rompimiento. Claro que siempre existe el gramo de esperanza de que te dijera que sí quiere formalizar contigo, es bueno siempre tener esperanza, pero algo me dice que más bien terminaste con él haciéndole la última pregunta como para jugarte tu última carta, pero en realidad ya estabas vacía porque él no te daba nada… o al menos aparentemente.
Te armaste de valor y dijiste “quiero algo más que esto”. Eso habla de autoestima, de ganas de tener días más felices, de valentía de saber que te quedarás de regreso con las manos vacías y sin esa costumbre que seguro ya habían creado… sus hobbies, sus chistes locales y las bromas que seguro extrañas pero ¿Sabes algo preciosa? Cambiaste tu vida y fue para bien.
A partir de ahora viene la etapa donde tienes que ser mas fuerte, porque claro que vas a extrañar… – yo extraño mi vieja cama de colchón barato donde lloré muchas veces porque me da nostalgia y ahora que tengo por fin un colchón de pseudolujo y estoy feliz en mi nuevo cuarto, a veces extraño ese desorden infantil del otro cuarto que me vio crecer… la nostalgia es irremediable cuando viene un cambio, pero si volteamos hacia atrás nos convertimos en estatuas de sal que sólo miran el pasado. Está bien recordarlo y crear un mood de sentimiento de pérdida, pero ese “funeral” que ahora creas en tu mente no dejes que dure más de tres días.
Hay algo que probablemente perdiste durante el tiempo de tu relación y fue a ti misma en cierta medida. La incertidumbre de no saber a dónde vas, la actuación de fingir que no necesitas saberlo ha de haber sido agotadora. Ahora estás libre. ¿Qué provoca la libertad? Aunque parezca contradictorio provoca miedo. Pero es un miedo sano, un miedo que proviene de quien decide salirse de su zona de confort para buscar la magia de la vida.
Así que me pongo de pie y te aplaudo. – Es la segunda vez que lo hago en el día, en la mañana me mandó un mail una escritora que también me hizo reflexionar que existen personas tan valientes que dan ganas de tomar un poco de lo que ellas muestran y agarrar valor a través de su ejemplo. – Eso provocaste en mí.
No eres la única que pasa por eso, hay miles de personas que hasta creo que tienen miedo de analizar si están en una zona de confort. Por ejemplo, hace rato que llegué a mi depa vi mi viejo Blackberry. (jajaj viejo porque hace cinco días tengo iphone y ya me creo mucho). Me acordé de cuando me lo dieron y la felicidad que me provocó. Las primeras veces que sonaba sabía que la canción estaba terrible y prometí cambiarla en cuanto pudiera. Era la de “pa panamericano” Eww hasta penita me da confesarlo pero voy a llegar a un punto: En dos años que tuve mi Blackberry nunca cambié el tono del timbre. ¿Por qué? Buena pregunta, ni yo sé. Y así le está pasando a muchas personas que están en una relación que ya ni cuestionan.
Me da gusto que hayas optado por el amor. El amor propio que te exige buscar más allá que la mediocridad. No dudo aquella persona te haya aportado cosas buenas, cosas invaluables, pero si no te es suficiente, toma tu lonchera y salte del salón.
¿Consejos para ahora? Estate tranquilita, respira, date tu tiempo, lee mi artículo de cómo desenamorarte en 5 pasos (búscalo así en Google) , trata de encontrarte a ti misma, de preguntarte qué fue lo que ocasionó que te conformaras con algo que sabes que no era suficiente y trata de no repetir el patrón. Quédate tranquilita, date un suspiro, como esos que te aventabas después de llorar. El tiempo cura cuando quieres ser curada y como dicen por ahí, el que mucho se ausenta pronto deja de hacer falta.
Espero haber respondido a tu pregunta. Espero haber lanzado otro mensaje en una botella al mar y no sólo tú lo hayas cachado… porque si me preguntan, así me siento, una náufraga en este mundo que lanza mensajes en una botella porque de algún modo tiene esperanza de que sean recibidos.
Gracias por leer… esto fue, LA VENGANZA DE LOS FREES.
PD Que ironía que al terminar con un free eso es lo que obtienes… libertad.
Por Lucía Orozco | Miércoles 08 de agosto de 2012

Últimamente he tenido unos días difíciles y ayer en mis sueños me pregunté por qué. ¿Qué tienes Lucía? La respuesta fue que más allá de los obstáculos que se han presentado en mi camino, es la derrota psicológica a la que automáticamente me someto la que me cansa.
Resolviendo mi sueño de ver impreso muestro libro por fin, me encontré con un campo que no conocía de números, datos, detalles que van más allá de lo que yo creo dominar, que es estar con la lap top en mis piernas de madrugada y typear sin parar hasta con alguna lágrima en el ojo. –Nomás en uno no exageren.-
Es aquí cuando pensé en que cuando quieres algo debes de querer el paquete completo. Quería publicar el libro y ahora me metí en un área que desconocía y tuve que empaparme de información aburrida y cosas de ese tipo. Desesperanzada por no avanzar al ritmo que mi impaciencia requiere, sentí rendirme… psicológicamente.
¿Cuál es la mejor receta cuando esto pasa? Dormir. Dormir es un arma muy poderosa porque es cuando el cerebro te dice “¿Ya chiquitita? ¿Ya me dejas maniobrar? Y entonces arma las piezas y ordena las ideas mientras tú descansas.- Gracias por el tip Marcela-.
Por eso amanecí diferente, sigo con las mismas trabas pero psicológicamente fuerte y eso cambia todo. “Los obstáculos siempre son del tamaño que tu mente los permita…” pensé. Y también me tranquilicé de saber que a veces “la bola está en la otra cancha” y tienes que esperar para hacer otro movimiento, como en el ajedrez.
Después de pensar todo eso traté de imaginarme si las personas que me leen han o están pasando por algo así. Una traba, un problema que no por ser mínimo y con solución deja de agobiarnos, una respuesta que estamos esperando, algún diagnóstico, hablar con el novio o la novia, decidir algo importante, un viaje en puerta… Me gusta imaginar a las personas que me leen porque de algún modo cuando leo sus comentarios siento que estamos conectados, que no soy la única loca, (jeje), que no soy la única que amanece así, que en este mundo nos toco estar vivos al mismo tiempo y después de esa coincidencia vino la otra de que me lees y me comentas y nos hacemos amigos en el aire… y ¿después? No lo sé, pero eso me hace feliz y puede sonar algo extraño pero hace poco que le comenté a una amiga cómo me sentía me dijo ¿Y qué te da fuerzas? Mis lectores, le dije y contesté más rápido que lo que adivino la canción de “thinking of you” de Katy Perry en Song pop. (amo esa canción y el video).
Volviendo al tema por eso me muero por lanzar mi mensaje en la botella más grande que he escrito… el libro que ya les platiqué, el que me tiene agobiada y sin salir con un date aunque sea por ego. Pero bueno, así es esto ¿no?
Y como siempre me aferro a dejar un mensaje de paz, de tranquilidad, de esperanza y amor y esas cosas al final de todos mis escritos, el de hoy es que en medio de la tormenta, al estarme tú leyendo, me doy cuenta que no estoy sola… y que de alguna manera todos estamos luchando por nuestros sueños… juntos.
¡¡¡Gracias por leer y no te rindas!!!





Por Lucía Orozco | Domingo 05 de agosto de 2012

A veces me siento ante la vida como un bebé que está llorando y sus papás -o en este caso el destino o el cosmos o Dios - dicen “no, déjalo llorar, está haciendo berrinche, es mejor porque aunque duela, luego se hacen más fuertes y se les quita lo chiqueado y se vuelven más independientes…” Sigo llorando sin entender qué son todos estos cambios en mi vida, cosas diferentes que no por ser buenas dejan de asustarme y sigo llorando haciendo berrinche esperando venga el destino a levantarme y decirme “yaaaa yaaaa” mientras me da un beso y me explica “es que te hiciste pipí pero ahorita te cambio”. Pero el destino no me toca porque me está “educando” y cansada de no saber qué hago, paro de llorar y comienzo a entretenerme con el encaje de la cuna… pero el encaje de la cuna sólo es una distracción…
Entiendo que en esta vida desgraciadamente a veces aprendemos más de las malas experiencias que nos forjan a las buenas que nos dan felicidad. Desgraciadamente a veces la adversidad es aquella resistencia que nos hace demostrar nuestra fortaleza. Hoy siento que ya fue mucho, que un incentivo de domingo no estaría mal. Que ante tantas cosas que pasan y que apenas asimilas metafóricamente lloro como bebé preguntándole a Dios cuándo me dejaré de sentir así.
¿A estás triste Lucía? ¡Noooooo! Me siento empujando un mueble y preguntando ¿Ya ahí se ve bien seño? – Noooo, más a la derecha… y le empujas y le empujas para todos lados y la señora, o en este caso el destino, sigue teniéndote en esta lucha por averiguar el punto exacto en el que se equilibran los esfuerzos Vs las satisfacciones.
Sé que ha sido un año de cambios y que ando para arriba y para abajo intentando cumplir mis sueños y disfruto el camino y cada paso del proceso, es sólo que de repente me siento como ola de Melaque, de esas que esperas y las pasas por abajo y aunque te encante el mar, hay como 5 corrientes abajo que te jalan y te raspan con la arena y aunque sólo son cuatro segundos comparados con toda una mañana de felicidad chapotéandome en el mar, esos cuatro segundos se vuelven desesperantes.
Y toda esta avalancha de sentimientos, que no por ser injustificados tal vez, dejan de ser difíciles de comprender, se mezclan en la licuadora de un domingo que no se cómo sobrellevar. Sé bien que hasta los Mayas dijeron que era un año de cambios, de purificación, un salto donde el hombre se acerca más a la sensibilidad de su ser… pero serán exactamente 365 días donde llore como bebé recibiendo estos días que no por ser buenos dejan de asustarme.
Además me quitaron el encaje con el que me distraía y mi cunita está destexturada. Estiro mi mano y no veo nada a mi alcance que me provoque cierto grado de felicidad, que me distraiga por un momento de mi “etapa de hacerme fuerte”. ¿Qué qué pediría si tuviera un deseo? No sé, tal vez que pase la mamá piadosa que no le hace caso al papá que dice que dejen llorar a la niña y me de ese osito que agarro de la oreja y me hace sentir seguridad. Eso o pedirle más bien a la vida fuerzas para que sin incentivos evidentes salga delante de este proceso de maduración…
Por Lucía Orozco | Martes 03 de julio de 2012
Me esperé tanto para este día y cuando llega me quedo
sin palabras, revuelvo historias, no sé qué decir…

Parece que fue ayer cuando le hice un berrinche a mi mamá porque no me quería poner esa ropa para ir a la kermesse, cuando mis hermanas estaban uniformadas, cuando existía el jardín grande en la casa, cuando por las noches nos salíamos mi mamá y yo a caminar cuidando no pisar popó de Lucas.
Siento que fue ayer cuando de la manera más cursi contemplaba las estrellas con mi novio en turno. Y que fue la semana pasada que mi papá arregló mi guitarrita eléctrica, esa que odiaban todos mis hermanos, esa que amaba yo. Parece que el martes pasado fue que a penas me quitaron las llantitas de la bici.
¿En qué momento llegué aquí? Me siento parada arriba de una montaña con el viento a todo lo que da como Elizabeth en Orgullo y Prejuicio. Me siento en una cima inventada por mí, porque dije “Un día publicaré un libro” y a pesar de ser el camino más lento y largo que pude escoger, parece que fue ayer que reprobé matemáticas, y todavía huele a albóndigas de mi mamá toda mi casa, y todavía estoy diminuta, chiquitita, frágil, sin saber nada de nada.
Pero basta verme al espejo para entender que todo eso ha quedado en el pasado y sinceramente me duele en el alma archivarlo… no puedo olvidarme de la carretera a Chihuahua, de mis tardes jugando playmobil con David, de la inestable infancia gracias a la tormenta de emociones que yo me creaba y hacía todo posible.
Hoy ese pedacito de mí se queda impregnado en tres años donde aferrada a no olvidar los transcribí y gracias a la tecnología que ayer no existía, los publiqué en Internet, conociendo así amistades que en persona no he visto. Retroalimentada con un amor más grande con el que lo había escrito, creando un club de lectura que siempre quise tener.
¿Qué cómo me siento? Nostálgica. Si estoy feliz y todas esas cosas del mundo mundial pero me sigo sintiendo atrás del telón con mi leotardo y esas famosas zapatillas de resorte que en mil tiendas fuimos a buscar. Con el chongo estirado asomándome entre las cortinas para ver si ya llegó mi mamá. Ya mero me toca bailar y no la veo llegar…
No sé si fui yo sola o me empujaron al escenario. Una necesidad de recibir afecto me atrapó y compartiendo mis sentimientos fue la fórmula para encontrarla. Y así que greñuda como Mozart, no toqué el piano pero sí tecleaba a ritmo lo que muchas veces da miedo enseñar.
Con ese mismo miedo les presento su libro, ese que recopila tres años donde bailé con un público que se sentaba y se iba, con personas que se quedaron desde el primer acto y donde seguro entre las bancas mi mamá, a la que todos conocían como Flor, se asomó más de alguna vez. A ella mi libro “Lucía la de Flor”.
¿Qué cómo me siento? Cuando es mucha la emoción, aunque parezca contradictorio en mí, me quedo sin palabras…

La portada fue tomada por Sergio Laboriel @SergioLaboriel quien con 23 años tiene ya una trayectoria impresionante y quien se ofreció a tomarme la portada por la amistad de por medio. (Síganlo en twitter que se rumora que ya está buscando suerte en DF). La sesión fue un día muy raro, nublado… pero no estaba lloviendo… pero no había sol. Me acompañaron también mi prima hermosa Andrea Thistle y de mis mejores amigas de la infancia y a la fecha Ale López, quienes se subieron en la montaña y me lanzaban polvo. Acabamos llenos de tierra todos. Las fotos estaban hermosas. Yo le dije que él escogiera la que quisiera, así como él había escogido lo que me pusiera de ropa… “una coronita de flores me gustaría Karina” (me dice Karina no sé por qué). Al final revisó las fotos y dijo que estaban padrísimas y que me iban a encantar… A mi me gustaba el hecho de que habían sido en el Parque de Los Colomos, donde de niña fui con mi mamá infinitas veces.

- El blog de Sergio Laboriel -
Así que todo iba bien hasta que… entraron a casa de Sergio y le robaron su lap y su cámara, entre otras cosas. No lo pudimos creer, pero lo que menos pudimos creer fue que esa foto se salvó porque se la había auto mandado por mail y es la única que hay. El nombre le dejé el de mi blog… después de muchos nombres rimbombantes idas a Chapala y sentadas con chela de un metro en mano inventando el ideal. El ideal es como la peícula de Espanglish. A final de cuentas soy hija de Flor y Javier y eso es lo que más me define como persona, mis papás y mis hermanos, mi ciudad, de donde vengo, aunque no sepa a dónde voy.
EDITORIAL

La editorial se la debo a Miguel Castro. Nos conocimos por una muy querida amiga en común Ale Escobedo, en un departamento en el último piso en el DF. Yo ya me regresaba y estaba disfrutando de unas hamburguesas… esperando el taxi. Miguel iba con Ale, al poco tiempo resultó que me seguía en twitter y que él también era escritor. De ahí se desató una plática como alfombra que desenrollan y bla bla bla y la la la y la vida y haz esto y vete por aquí y te voy a presentar a una amiga que tiene una editorial. Fui al poco tiempo a DF de nuevo y agendé una cita con Lisa.
Miguel me acompañó… me daba seguridad, tenía miedo y a la vez tenía tantas ganas de hablar con ella. Previamente le había mandado mis escritos que habían sido revisados y me habían mandado un review que decía que mi libro estaba aprobado. Me solté llorando y no supe qué decir. (Ya sé, en los momentos más importantes se me van las palabras). Pero no se me fueron en mi cita de tres horas con Lisa. ¡Que linda persona! Hice clic y en un segundo le conté de mis diez hermanos, de mi “caminito” de escritora, de las ganas que tenía de eso y de mucho más… Ella me platicaba de su editorial, de su modo de trabajar, quería que estuviera consciente de cada paso y no tuviera dudas y además me regaló un libro para “nuevos escritores” – Ese viernes abandoné la vida nocturna del DF y me puse a leerlo. – la plática tuvo que terminar porque Maic y yo no habíamos comido y ya eran las siete de la tarde así que al final ella me preguntó que si le había gustado la editorial a lo que le respondí “you got me at Halo” y nos reímos.
En fin, en el camino fueron más de un mil anécdotas de las que me podría aventar otro libro pero tengo que resumir todo además de que me siento “rara” y no sé cómo reaccionar pero aquí les va mi libro y su reseña, la hice hace como dos o tres semanas… además releerlo para checar las faltas de ortografía me hizo conocerme otra vez y me gustó, espero a ustedes también. Muy pronto comenzará la preventa, les diré paso a paso cómo pueden ayudarme… – ¡PORQUE NECESITARÉ MUCHA AYUDA! – Sólo que hoy ya no aguantaba las ganas de enseñarles lo que desde el 2009 comenzamos a construir.
Se los comparto:

Ahorita no le hagan caso ni al precio y al “preordene” prometo mañana explicarles la manera de me ayuden a ser parte de la preventa. ¡GRACIAS POR LEERME TODOS ESTOS AÑOS! *llora
O BUENO MIREN!!! AQUÍ LO COMPRÓ MI PRIMO IVÁN Y VIVE EN TEXAS Y SÍ PUDO http://www.halopublishing.com/bookstore/Luc%C3%ADa-la-de-flor?filter_name=lucia%20la%20de%20flor
Para más info síganme en twitter: @lucialadeflor
y en mi página de facebook: http://www.facebook.com/LuciaLaDeFlor
Por Lucía Orozco | Martes 03 de julio de 2012
Frente a frente con la Directora de Orquesta que conquistó Nueva York y llega a Guadalajara.

Uno de los grandes privilegios de ser reportero es poder entender el camino al éxito de talentosos personajes, descubrir la manera en la que llegaron a la cima, cayeron, se volvieron a subir y contagiarte de su pasión por seguir adelante. Amo trabajar en Quién y conocer íntimamente a este tipo de personas tan talentosas y desde luego que Alondra de la Parra no fue la excepción, y además es ahora mi hit y me declaro su fan. A parte de que me encanta la música clásica, encontré en ella a una mujer fuerte, independiente, generosa, llena de vida y con unas ganas de llegar hasta donde su talento, coraje y pasión le permitan… yo sé que es ahora una de las mejores del mundo, pero aún así vi en sus ojos que todavía hay mucho más Alondra para dar y es un honor que todo ese esfuerzo lo esté dando ahora en el hermoso Teatro Degollado en Guadalajara.

Estar sentada muy temprano entre los músicos y poder verla de frente y no de espaldas como en un concierto fue sin duda uno de los mejores momentos que he tenido como reportera. Su fuerza, exactitud, su oído para reconocer todos los instrumentos, la pasión que emana y sobre todo la manera de aprovechar cada segundo de su existencia, fue una enseñanza de vida. Me hizo pensar que eso se puede aplicar a cualquier profesión, llevando tu pasión al límite y no pensar que no puedes lograr tu sueño porque eso es para “gente erudita”. ¡No se pierdan el reportaje en la Revista Quién de esta edición que ya está a la venta!
Este video me enamoró. Vean su pasión, yo lo he visto como 469540685 veces…
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=onB1-1xt8Ic[/youtube]
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