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| Soltería ¿La lepra del siglo XXI oel estilo de vida del nuevo milenio? (Foto: Especial) |
Listo, ya vivimos nuestro sweetheart, ese amor inocente en el que entregamos el corazón, pero ya pasó. ¿Qué sigue ahora? Nos encontramos solteros, sin nadie que nos hable y peor aún, con el corazón hecho polvo (y no se diga del autoestima).
Y sumándole a nuestra desgracia, la decepción del fracaso que nos hunde más y no nos permite ver la luz en el camino, nos bloqueamos y no logramos apreciar el maravilloso momento en el que podemos ser lo más egoístas posible y descubrir el mundo con nuestros propios ojos… y lo más importante, a nuestro ritmo.
A ese estado yo llamo con gran orgullo: la soltería. La oportunidad para descubrir que, a pesar del nombre, solteros, jamás estaremos solos si nos consideramos nuestros mejores amigos. La etapa a la que muchos sólo ven como un período de transición de pareja en vez de tener la capacidad de darse cuenta que poseen el poder de hacer y deshacer cuanto les venga en gana. En pocas palabras, la magia de gritar como lo hizo un día el buen Mel Gibson: “¡Freeeedom!”
Pero no cualquiera puede con esta profesión, ¡No señor! Ser soltero significa hacerte responsable de ti mismo y de tu felicidad y decidir que sólo cambiarás ese estilo de vida si es que encuentras una vida en pareja que supere la gran alegría y felicidad que ahonda en la capacidad de poder estar completo cuando se está solo. (Que media naranja ni que ocho cuartos).
Y todo esto no lo estoy diciendo “por decir”, porque me encargaron este artículo… ¡No señor! Si mi mente pone estas palabras en mi cerebro para que pasen directo al teclado es porque mi experiencia como soltera me avala de tal manera en la que sin modestia alguna me llamo una soltera profesional.
Todo comenzó cuando corté. (Obviamente). Mi mundo se desmoronaba y el amor de mi vida era el único celular al que ahora tenía prohibido marcar. ¿Qué es esto? Me preguntó mi inocente y tiernito corazón que no tenía ni idea de qué hacer. En esos momentos no tuve respuesta para ese musculito que sufre tanto. Sólo sabía que el curso de mi existencia había cambiado drástica y dramáticamente y que no había nada que pudiera hacer al respecto.
Pero es justo cuando no tienes nada y no hay salida que tu persona “saca la casta” – como decía mi abuela – y la vida se pinta del color que tú quieras: negro como los recuerdos, gris como la amargura o blanco como una hoja donde puedes escribir lo que sea. Yo escogí la hoja en blanco. (Las otras dos me parecían demasiado patéticas, mi autoestima definitivamente no estaba tan baja).
¡Un viaje! Pensé y mi corazón latió más rápido; a diferencia de los días anteriores en los que sólo latía al ritmo de los recuerdos del ser amado. Y es que verdaderamente es impresionante cómo actuamos con impulsividad y aventura cuando nos damos cuenta de que estamos solteros. Esa es la primera ventaja: La actitud aventurera comienza a correr por tus venas. ¡No hay espíritu más dispuesto que el de la comunidad “single”! Cualquier opción es válida. Pero ojo, también están las decisiones erróneas, hay que filtrar. (Calmantes montes).
Nueva York fue la cuna donde decidí depositar mis amarguras, pero una ciudad tan imponente me gritó que no podía vivir del pasado, y su grito fue tan fuerte que me olvidé del ayer y me concentré en el regalo más impactante que tiene la vida: el presente.
Porque un soltero no deja de lado eso nunca, vive el día a día y disfruta de sus 24 horas completitas. La simpleza de dejar que el mundo te sorprenda (ojo, no dejar que te “lleve la corriente”), porque corrientes nunca fuimos y nunca seremos.
Comienza la función, nuestros sentidos se agudizan, nos adentramos en nuevas emociones y aunque no tenemos a quien “darle un codazo” para que vea lo que estamos presenciando, solos nos reímos del chiste o del hermoso paisaje que no tenemos con quien disfrutar. Pero nos damos cuenta que de todas formas lo disfrutamos. ¡No pasa nada!
Aquí viene la sensación de libertad. Captamos que no necesariamente tenemos que tener un “ente” al lado para admirar una puesta de sol, una buena canción en la radio o una noticia que queríamos escuchar. Abrimos los libros que antes nos estorbaban y le hablamos a aquellos amigos que habíamos desatendido, y aquí otra bella enseñanza: nos damos cuenta que una llamada basta para que notemos que los amigos nunca realmente se fueron de nuestro lado, nos fuimos nosotros. Pusimos “todos los huevos en la misma canasta”, diría mi mamá. Pero con ellos, una disculpa basta y volvemos a “las andadas”.
OK recuperaste tu asombro por la vida, tus amigos, tu tiempo. ¿Y ahora qué? Yo sé, entra una desesperación por volver a las canchas. ¡Pero espérate! Todavía queda más por aprender.
Que quede muy claro que esto no es un brote, no implica que estamos listos para conocer a alguien nuevo. Son a penas los primeros pasos hacia la independencia emocional. ¡Que rico! Ustedes pensarán que es patético pero yo lo disfruto como amo asolearme en la playa con michelada en mano. ¡Estoy sola y está bien! Uff, no hay placer más grande que la paz interior. En este paso del proceso ya deberías de estarla sintiendo, si no, regresa y vuelve a leer los párrafos anteriores. Los que ya están listos, continúen con el siguiente renglón y permítanme felicitarlos.
Ready? Somos menos integrantes los que han llegado a leer hasta aquí, pero como dije antes, la soltería no es para todos, es una profesión, no una vocación, puesto que aunque nuestro destino es estar con alguien, tenemos que dominar primero el arte de la soltería. Si queremos reunirnos con alguien para toda la vida -por los siglos de los siglos-, tenemos que experimentar primero lo que se siente estar solos o no sabremos lo que queremos, o peor aún, nos reuniremos con nuestro “peor es nada” con tal de no quedarnos bailando solos. ¡Ewwwww! ¡Qué asco me daría tener que llegar a este nivel de bajeza! Qué fuerte. En fin, continuamos.
Solteros, sin rumbo, viendo como se casan los amigos. Lo sé, es terrible verlos bailar el vals. ¿Cuándo me tocará pasar al pizarrón? Nos preguntamos una y otra vez. “Diocito ¿qué onda?” diremos algunas. Pero paciencia mis reinas que esto, como dije, apenas empieza.
¡Focus! Mientras encontramos al prince charming o a la niña de la mochila azul tenemos que pasarla bien, incluso, cometer algunos deslices como parte del snack del soltero moderno, así que ¡Que empiece la diversión!
Revisa “Solteros en la Mira” para la Parte 2 de este reportaje: La Constitución del soltero moderno, de acuerdo a los preceptos de Lucía la tapatía.





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enero 27, 2012 a las 10:06
¡La parte dos! ¡Publiquen la parte doooos!
Me encantó, leo y te escucho hablar.
Eres fantástica, te quiero mi güera.
enero 27, 2012 a las 10:09
Lucia, mi siempre agradable de leer Lucia…
Si tú crees que eres pro en esto de la soltería, yo te digo que soy cinta negra así que ten cuidado por que te quito el trono.
Definitivamente hay momentos en los que se siente esa sensación de envidia cuando ves una pareja que al parecer y de momento (al menos) se la llevan genial. Pero luego volteas al cielo y te das cuenta que hay millones de cosas que no podrías hacer si no es por la soltería (no por la soledad).
Sin lugar a duda, ser soltero es una decisión y un estilo de vida. También he sido testigo de todos mis amigos que han decidido poner fin a ese estatus; así como en una canción de los autenticos decadentes, decidieron ponerse el “anillo carcelero”. Después de eso siempre va la pregunta a la que ya has respondido millones de veces con respuestas distintas… y tú cuando?, vaya! ( se agota la creatividad).
Gracias por compartirnos la experiencia, estaré esperando la segunda parte y te dejo una cita de Pablo Neruda que sin duda nos queda a todos los solteros que así decidimos vivir.
“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.”
Saludos y buen fin de semana a todo aquel que viva su soltería.
enero 27, 2012 a las 10:20
Buenísimo, escribes muy divertido
No estoy soltera pero he experimentado algo similar en mis épocas de soltería.
enero 27, 2012 a las 10:59
Sabías y divertidas palabras… ¡como siempre!
enero 27, 2012 a las 12:15
o.k. pero es Dios y no cambia en ningun momento a c “Diocito”
enero 27, 2012 a las 16:20
Mi guerita siempre divertida, siempre divertida, siempre atinada. jajaj despues de estar sola desde la secundaria, me toco conocer a mi hoy marido saliendo de la uni, pero te juro que tambien pase por lo mismo, las mismas preguntas, los mismos momentos, y después de haber asimilado los encantos de la solteria sin querer cai jajaj. que bonita manera de demostrar que el ser soltero no equivale a ser aburrido o triste o solo. Te felicito y te deseo como alquien muy certero puso que en cualquier lugar indefectiblemente te encuentres a ti misma y seas de verdad interminable, irremediable y eternamente feliz! mil besos
enero 27, 2012 a las 16:35
Sensacional!! como si me lo estuvieras platicando y no sabes como lo disfruto!! gracias sigue escribiendo asi por fa! APLAUSOS PARA TI
enero 30, 2012 a las 11:29
Me encanto, justamente estoy pasando por ese cambio de con pareja a soltera, fue muy dificil al principio sobre todo porque la mayoria de mis amigas y conocidas se están casando pero nada como mis amigos y familia para ayudarme a salir adelante y claro un buen cambio de look, yo pensaba que el cambio de look no ayudaria en nada pero al contrario me sirvio muchisimo, tenia mi cabello larguisimo (hasta la cintura) y lo que hice fue cortarmelo hasta el hombro – ya se fue muchisimo – pero me ayudo, me siento bien conmigo misma y me veo mas joven jaja… Mil gracias por compartir tu experiencia y consejos!!! Saludos…
febrero 01, 2012 a las 12:48
Bueno yo de la soltería ni hablar, creo que a lo largo de mi carrera me ha costado trabajo estar solo;
pero si paso!!, aunque no lo crean, llegó un momento en mi vida en el que este muñequito tuvo que viajar por montañas rocosas y desiertos calurosos soooolooooooo!!!, y quiero ser franco y muy sincero, la verdad es que si fue de mucha ayuda, ese tiempo en el que mi soledad y yo como diría Sanz la pasamos juntos, reflexioné muchas cosas, me divertí horrores, conocí cosas nuevas en mí, nuevos amigos, aventuras de una noche,yo andaba en etapa experimental (literal).
Como es bien sabido, cuando uno está con alguien , jamás se le prohíbe ver el menú, bueno en mi caso tenía el buffet las 24 hrs. y soltero bueno… hasta que me dió indigestión, creo que fue el único error que cometí en mi etapa de soltería, todo en exceso es malo siempre.
Bueno retomando la soltería, creo que es una etapa primordial y esencial en nuestras vidas, es más, fue la etapa en la que mejor autoestima tenía, solo yo decidía que se me veía bien y que no, como luciría esa noche y la desición del siguiente paso que daría, creo que poco tenemos la virtud de caernos bien y aprovechar estar solo para buscar ese mejor amigo que vive en ti, es muy importante, eso me sirvió para asimilar de otra manera cuando decidi… tener una pareja, que no hablaré de eso aquí estaría fuera de contexto, así que arriba los solteros!!!
febrero 14, 2012 a las 11:54
Buenisimo, estoy completamente de acuerdo! Cuando sale la segunda parte? Me quede picadaaa!! Felicidades! Saludos!!
febrero 14, 2012 a las 13:55
Completamente disfrutable el articulo, casi como “asolearse en la playa con michelada en mano” jaja.. Keep it girl!.. Me encantaria presentarte a unos amigos, para que los eduques! Porque a veces no entienden.. Calmantes montes..
marzo 27, 2012 a las 0:23
Surprising!!!
Son inevitables las múltiples risas y soliloquios que me provocas a cada artículo tuyo…
Extrañaba leerte