Por Ana Paulina Valencia Rubio
Dejar atrás el verano, aunque difícil, siempre trae una buena noticia: la moda de invierno. Nada nos emociona tanto como las infinitas opciones que nuestro clóset presenta cuando la temperatura nos permite usar más de una capa de ropa. Tal vez lo único difícil de la situación es abandonar los vestidos que tan felices nos hicieron durante los meses anteriores.
¿La buena noticia? Si sigues leyendo aprenderás cómo viajar con ellos de una temporada a otra sin que parezca que tu nostalgia por las vacaciones te hace confundir las hojas caídas con arena.
1.Capa por capa
Agregar capas de ropa sencillas de quitarse, en caso de que el sol salga, es una excelente manera de mantenerte siempre ad hoc entre temporadas. Un blazer agrega estructura a los vestidos ligeros, y en un color oscuro lleva tu prenda floral favorita directamente al polo norte sin problemas.
2. Hasta los tobillos
Unas ankle boots son el complemento ideal para tus vestidos y faldas, pues actualizan tu look sin parecer exagerados y mantienen tus pies a la temperatura precisa.
3. Magia oscura
Quizá tengas que esperar un poco para que estas se vean apropiadas –el sol no es exactamente su mejor amigo– pero una vez que la temperatura baja, las medias opacas pueden ser tus mejores aliadas para transformar un look veraniego a su nueva versión.
4. Como las hojas
Si ellas cambian de tono, ¿por qué no tus accesorios? Un vestido en un color brillante cambia por completo su apariencia si le agregas impacto con los colores clásicos del invierno. Taylor Swift pone un ejemplo excelente.
5. Chic instantáneo
No hay duda de que las bufandas y los foulards son de nuestras prendas favoritas, pues no solamente te mantendrán cómoda y calientita, sino que dan a tu outfit un toque chic inesperado y sin demasiado esfuerzo.
Fotos: AP Images y Clasos.com







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