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Yo… Mujer

 

Desde el momento en el que aparecen esas dos rayitas en la prueba de embarazo tu vida cambia totalmente y desde ahí tienes que ajustar tu estilo de vida… Tu dieta, tus horarios y empezar a ver por la salud y el bienestar del bebé. La vida a la que estás acostumbrada se comienza a transformar, desde luego que para bien y de una manera increíblemente positiva.

Así pasas los meses de embarazo, enfocada al 100% en tu bebé y cuando nace, además de quererlo y cuidarlo, también nace con él ese sentimiento abrumador de responsabilidad.

Quieres cuidarlo del mundo, no quieres que experimente el dolor, inmediatamente llega con certeza el pensamiento de que harás cualquier cosa por protegerlo… Así es… Convertirte en madre revoluciona tu existencia y en parte, ¡de la gente que te rodea!

Desde que empieza la gestación, tu hijo(a) se vuelve el foco de atención y en la mayoría de los casos, nosotras mismas nos ponemos en segundo plano (o ni siquiera figuramos en el mapa).

Después de pasar esa montaña rusa de hormonas, es normal que cuando nace el pequeño, de repente nos sintamos un poco desubicadas y es que… tenemos meses de haber puesto en “pausa” nuestras necesidades como mujeres. Obviamente como mamá, nuestros bebitos son la prioridad pero no debemos olvidar que como el bienestar de nuestro hijo depende de nosotras, nosotras también debemos de estar bien.

Es como la regla de seguridad en los aviones: “Primero te pones tú la máscara y después se la pones a tu hijo”. Considero que es una regla muy importante de supervivencia y una lección de vida para nosotras las madres. No podemos ni debemos descuidarnos ni desconectarnos tanto de “nuestra esencia” por nuestros hijos, porque si nosotras no estamos bien… ¡ellos tampoco!

Por eso quiero dedicar esta columna a hablar de nosotras… Todos esos sentimientos con los que nos encontramos a lo largo de la experiencia de ser mamás pero no a través de los ojos de madre, sino de mujer.

El embarazo es un proceso muy fuerte física y emocionalmente para una mujer pero particularmente hay tres cosas que cambian mucho y nos desbalancean…

Creo que cuando estás embarazada, ver tu cuerpo cambiar todos los días es hermoso pero ¡también es un shock! Especialmente porque después de que nace el bebé y nos vemos en el espejo lo primero que nos pasa por la cabeza es… “¿Quién es esa mujer? ¡Esa no soy yo!”. Puede ser como una crisis de identidad ¿no? Que tal cuando entras a tu closet y ¡no te queda nada! ¡¡¡jajaja!!! Sientes que estás en el closet de una mujer infinitamente más delgada que tú y que no tienes que ponerte.

Yo de plano me auto prohibí comprarme ropa de talla más grande y estoy enfocada en una meta… Regresar a mi talla.

Inconscientemente pensamos que una vez que nazca el bebé nuestro cuerpo regresará a la normalidad… ¡Y es verdad! Pero no es un cambio de la noche a la mañana, hay que ser muy disciplinadas para poder lograrlo. Si nuestro cuerpo se modifica y acopla durante nueve meses para darle el espacio que necesita la creación de una vida, pues también necesita tiempo para regresar a ser el de antes.

Irónicamente, cuando estás amamantando no puedes hacer dietas… jejeje! No saben el hambre feroz que me da! Me alimento como naufraga después del rescate! Ni hablar… la dieta tendrá que esperar pero, desde los 15 días después de que nació Elena, empecé a hacer ejercicio.

Le estoy echando muchísimas ganas y poco a poco… ¡ahí voy!

Otra cosa que podemos perder en el camino cuando nos embarazamos es el “mojoe” de ser mujer. Como que dejas de sentirte sexy, (más bien entras en “actitud mamá”), esa parte de ti la pones a un lado y luego no sabes como recuperarla. Se vale ser mamá sexy chicas… no porque tuvimos un bebé tenemos que bajarle 10 centímetros a nuestras faldas o dejar de usar tacones.

Yo sé que por la falta de tiempo es más difícil rasurase bien las piernas, ponerte una mascarilla, etc.; pero es importante que otra vez te sientas una mujer atractiva.

Esto es todo un reto porque apenas y tenemos tiempo para dormir pero, no nos acostumbremos a ser siempre la mamá despeinada con el trapi para el vomito en el hombro. ¡Hay que trabajar en nuestra feminidad! Después de todo… nuestra sensualidad es lo divertido de ser mujer. =)

¡Encuentra tiempo para ti! Siempre arréglate aunque no salgas de casa. Es un hecho que como te ves, te sientes… Arreglarte definitivamente te subirá el autoestima y te pondrá otra vez en contacto con tu sensualidad.

Otra cosa que no debemos hacer es sacrificar lo que nos gusta por habernos convertido en madres.

Conozco mujeres que son “workaholics” y para ellas, las semanas que se ausentan de la oficina después de dar a luz ¡se vuelven un martirio!

No es que sean malas madres, simplemente su trabajo es parte de su personalidad, “Working Mommy”. Están de acuerdo que más vale “mamá feliz en la oficina y bebé en casa con nana” que “mamá infeliz en casa con bebé”?

No olvidemos ni dejemos atrás lo que nos definió como personas por cumplir con nuestro trabajo de madres, podemos ser ambas cosas.

Entiendo que en la vida hay prioridades pero es sumamente importante que te sientas realizada como mujer para ser una buena madre, no olvidemos que todos nuestros sentimientos y nuestra energía se la transmitimos a nuestros bebés y lo más importante es que nuestros angelitos estén en paz y sintiendo eso que nosotras les transmitimos

Nadie ha experimentado esta vivencia de tener un bebé como lo haz hecho tú, ni siquiera tu pareja. Tu sabes lo que necesitas para estar bien contigo misma y ser una buena mamá, por eso confía en ti y en tus sentimientos. ¡Así verás que siempre estarás en el camino correcto!

Como mamás haremos lo que sea por nuestros hijos, porque nuestra felicidad es la de ellos y viceversa pero trata de ¡no olvidarte de ti! Observa todos los días como te sientes y cubre tus necesidades como mujer.

Si después de convertirte en mamá estás experimentando sentimientos de tristeza o depresión acércate a tu gente querida y desahógate o ve con un especialista, lo más importante es que sepas que no estas sola y ¡que es normal!

 

Heidi

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14 Comentarios para “Yo… Mujer”

  1. Viviana de Mamas y Bebes Opina:

    ya te habran dicho que la lactancia materna quema muchas calorias, no ? aprovechate de eso y toma mucho liquido cuando amamantes, suerte!

  2. Alejandra Opina:

    Hola Heidi!
    Me gustó mucho esta columna. Creo q tienes toda la razón cuando dices q nosotras aunque seamos mamás, no debemos dejar de hacer lo que nos gusta o nos satisface, xq si nosotras no estamos plenas, satisfechas y contentas, si repercutirá en nuestro rol de mamá. Me identifico totalmente con eso, sobre todo, xq yo fuí educada bajo algo más o menos así: “desde q tienes un hijo, tú ya no importas, lo primero, lo segundo, y lo último, es tu o tus hijos”. Con lo q estoy en total desacuerdo, siempre he pensado que hay que equilibrar todo (x algo las mujeres tenemos la capacidad de hacer muchas cosas a la vez) no?
    Y después de leer tu columna, reafirmo que no estoy equivocada!! Jaja
    Saludos y felicidades!!

  3. Abby Opina:

    Me encanta tu blog Heidi!!!! yo estoy en la etapa del embarazo y ufffffff son miles de cambios. He comprendido que solo con paciencia se avanza aunque sea de a poco. Muchas felicidades por tu bebé y mucha luz :)

  4. PAULINA Opina:

    Hola Heidi,

    Me encanta tu columna tienes mucha razon ami me paso q despues de tener ami bebe me sentia super fea y gorda pero poco a poco fui sintiendome mucho mejor conmigo misma…

  5. Liz Opina:

    Ola. Esla primera vez q leo tu columna y sabes.!! Me llego al corazón y llore xq yo soy una joven mama que de siente mal consigo misma y con ser mujer..no encuentro la manera de ser la de antes o por lo menos ser una mujer realizada…te doy gracias x compartir esto y xlos consejos q me das … Un beso..un abrazo gracias……

  6. Eli Opina:

    Que razón tienes,debemos sentirnos bien nosotras mismas para poder cuidar y darle todo nuestro amor a nuestros hijos,son lo mas hermoso y también son nuestra vida! Y con disciplina laro que estarás igual que antes!! Yo subí 25 kilos,pesaba 55 y mido 1.72 y con disciplina recupere mi peso y ahora me siento la misma de antes y lo mejor…..con el regalo mas hermoso que Diosme ha dado mi hijo.

  7. Maritza Opina:

    Perdona, no habia leido esta columna porque solo entro de vez en cuando a leer los encabezados, y ahora te pusieron ahi y me llamo la atencion. Es padre que la Mama de un bebito recien nacido se cuide, se apapache, coma bien, etc. pero con mucho carino te digo, en muchos paises latinoamericanos y en Mexico se tiene una obsesion terrible por bajar de peso en cuanto se ha tenido el parto, yo en lo personal he tenido tres bebes y no he vuelto a ser la que era, pero todos los dias camino a la escuela de mis ninos y subo y bajo escaleras, y amamantando tambien y subiendo y bajando escaleras, jugando con ellos, saliendo con las bicis y la carreola, etc. te aseguro que tengo la fuerza y la energia que muchisimas Mamas desearian. Mi consejo es coman sanamente, tengan actividades fisicas, no se obsesionen por quedar de tantos kilos o con las medidas de antes, porque el MKT en los medios de comunicacion es canijo,nos muestran a las actrices y modelos a los dias o meses de tener sus bebes y estan super flacas, y muchas Mamas se torturan y se preguntan, como le hacen, y yo les digo, relajanse, chicas, disfruten a sus bebes, duerman cuando puedan, amamanten, coman sanamente y sean felices, sus bebes jamas JAMAS volveran a tener la edad que tienen, no importa que andes de pants o de pijama si lo necesitas para descansar… ACUERDENSE que las actrices y mujeres de los medios se torturan demasiado con liposucciones, dietas locas, ejercicios extenuantes, pastillas dizque magicas, etc. etc. y por supuesto el famoso photoshop, NUNCA se comparen con una foto de revista, todas nosotras somos bellas, radiantes, somos valiosas, unos kilillos de mas o una cadera un poco mas ancha quizas despues de tanto parto, pero si eres activa, positiva, y feliz, y haces feliz a tu familia, eso es lo principal! Mucho animo y bendiciones a todas!

  8. guadalupe Opina:

    Muchas felicidades, es la mejor columna que he leído de ti… Bueno, una de tantas. Me encantó

  9. EVELYN Opina:

    Me encanta esta columna, tienes razon en todo. =)

  10. Regina Opina:

    Yo sentí lo mismo, hasta q un día, decidí, arreglarme como antes y verme bonita para mi bebé, esposo y mi misma, ese día me sentí mejor!, y si, acostumbrarse a como esté la mama estará toooda la familia, así que mejor la bna vibra! Lo que sí es que mejor un tiempo destinado a ver crecer a tu bebé, que las ventas de la oficina. Eso nadie lo verá (ni la nana,xq no le importa) más que mamá, es padrisimo! Y se va de volada. Felicidades!

  11. Fernanda Hill Opina:

    Heidi, que bueno ver tu lado emocional, aquí creo será mas fácil que veas mis comentarios que en otro lado, hay que ser mamás admiradas, recuerdo esa imagen de mi mamá de pequeña, la más bonita y arreglada del festival del colegio, y así sigue, hasta eso da seguridad a los hijos! Y si, vale la pena destinar aunque sea los primeros 2 años de los niños, que no saber qué contarles cuando pregunten qué hacían, yo hasta su diario tengo para cuando crezca, y ya casi va a entrar a maternal!! Un abrazo!

  12. Gloria Opina:

    Que buena crónica Heidi!!!
    Suscribo todo,de principio a fin.Tan solo me hago una pregunta,
    Querido punto medio:
    Donde narices estas???=)

  13. Adry Estrada Opina:

    Heidi eres una mamá hermosa, tan linda con tu maravillosa información!

  14. Carina Opina:

    hola heidi! es la primera vez que leo tu columna y me encanto!! yo pase y sigo pasando por todas las etapas que describiste, tengo un varon de 4 años por cumplir! soy mamá soltera y me cambio la vida totalmente! pero no lo cambio por nada. besosss

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  • Su profesión de modelo, la cual inició hace 17 años, ha hecho que Heidi aprenda cientos de tips de belleza que compartirá en este espacio. Durante su carrera ganó varios reconocimientos, protagonizó campañas publicitarias y apareció en revistas como Elle e InStyle, entre muchas otras.